La delegación de fiestas y tradiciones del Ayuntamiento de Córdoba publicó el día trece de este mes la relación provisional de entidades admitidas y excluidas de la convocatoria de casetas de la Feria de nuestra Señora de la Salud de 2025, donde había una serie de casetas relacionadas con las cofradías de Córdoba, y entidades cercanas, e incluso alguna tertulia afín. Entre las excluidas había muchas de nuestras Hermandades, pero me llamó la atención que muchas de ellas lo eran por la misma causa, curioso ¿no?
Unas carecían en la planimetría presentada ante el ente municipal de fallos de acotación, calidad de impresión en sus planos, acotación de puertas y ventanas, carencia de servicios para personas de movilidad reducida, carencias de memorias de actividades anteriores, en fin, calculen ustedes las numerosas posibilidades que se abren ante un burocrático análisis de documentación de tipo técnico presentado ante personal especialista en eso, en planos y burocracia.
Lo que más me llamó a mí la atención fue la coincidencia de la carencia más repetida entre ellas, ¿se imaginan cual fue?, la carencia más repetida como fallo en sus proyectos en el mundo este de las cofradías, es el cálculo del aforo, coincidían en este muchísimas de las excluidas.
Claro que los técnicos del área de festejos no saben la habilidad que puede llegar a tener un cofrade veterano en “cangregear” delante de un palio o paso de misterio, a la llegada a su puerta de entrada, con la única diferencia que no es lo mismo hacerlo móvil en mano, que, con un vaso de cubata o jarra de rebujito, por estas cosas es por lo que ha sido difícil que las mismas presenten los aforos que son posibles en sus establecimientos. Bromas aparte, no debería ser el área de festejos la que dentro de la seguridad de cada establecimiento presente la máxima cantidad posibles de asistentes, dicho de otra forma, usted me dice como es su instalación y yo le digo el aforo máximo autorizado, ya saben eso de la seguridad, de las posibles incidencias etc. etc.
Yo no soy técnico, ni pretendo serlo, nada más distante de mis intenciones, pero si me ha llamado mucho la atención que sean los solicitantes los que fijen el aforo de sus recintos, y si faltase el mismo sean rechazados, yo creía, desde mi desconocimiento que, una vez presentada la planimetría de la instalación y dependiendo de las salidas, espacios, mesas, veladores, etc. se fijase por los técnicos del área correspondiente el máximo aforo autorizado, y que cada uno fuese responsable de verificar y hacer cumplir esta capacidad fijada para su instalación.
Pero no, deben de ser los propios solicitantes los que indiquen el aforo de su caseta, y no crean que han sido pocas las afectadas, ya le comenté que es la causa más repetida de entre todas las carencias detectadas, la padecen, que yo recuerde: El Esparraguero, La Estrella, Oración en el Huerto, Descendimiento, Sagrada Cena, Merced, Santo Sepulcro, y otros afines como lo son La Trabajadera y hasta la misma Agrupación de Cofradías.
Todo esto sucede en plena Cuaresma, y es que nosotros los cofrades estamos siempre pensando en lo que viene por delante, y ahora toca Cruces de Mayo, Feria, y dentro de poco Magno Vía Crucis, y en tanto vamos montando, organizando guiones, enseres, túnicas, y es que este es un no parar, un “no me da la vida” para cada fiesta.





