El viejo costal | Empeño y constancia

Han observado ustedes la cantidad de contratos, con bandas de música, que se van firmando en estos días; por una parte, para el Magno Vía Crucis de Córdoba a los que se le suman los de nuestra próxima Semana Santa. Verifiquen en este mismo medio y podrán comprobar que una amplia cantidad de noticias la ocupan este tipo de actos. Primordiales y necesarios para ambos eventos, y es que los cofrades ponemos mucho empeño en nuestras cosas.

Pasará un tanto de lo mismo con los exorno florales, y otro tanto con algunas piezas de estreno, y se dedicará buena parte del tiempo en asuntos organizativos, ya que el número clausus de los cortejos obliga a ello. Limpieza de enseres, selección de elementos que formaran el guion, y tantas y tantas cosas que necesitan de cierta constancia en ellas, para que todo sea de la forma elegida, que parezca casual, pero que roce la mayor perfección organizativa posible.

En algunos casos, selección del capataz, incluso de la cuadrilla, o de aquellos que deben formar parte de las mismas, creación de camisetas, que es algo que se lleva mucho, específicas para cada evento, hablo de Magno Vía Crucis, horarios, recorridos, presidencias, y un infinito número de decisiones que han de ser todas acertadas, por lo que es necesario mantener empeño y constancia en este tipo de actos, para alcanzar, uniendo el esfuerzo de todos, lo que sería casi la perfección, cosa que parece tremendamente fácil pero que no lo es en realidad.

Y como director de todo este concierto de determinaciones acertadas, la Agrupación de Cofradías, reunirá cada uno de los datos aportados por los participantes, los perfilará y una vez rectificados serán dados a conocer al resto de los que esperamos saber cómo se desarrollarán tan magníficos actos. Como pueden ver toda una maquinaría efectiva y perfectamente engrasada, y con ello vamos a hacer catequesis en la calle.

Empeño y constancia, condiciones necesarias. ¿Pero se imaginan que todos los intervinientes en esto dedicasen también el mismo empeño y constancia en alcanzar otras metas, con la misma insistencia que se está teniendo para realizar en los últimos años las salidas extraordinarias, magnas procesiones, traslados solemnes, misiones, etc.? en realizar me refiero a obra social y formación dentro y fuera de sus entidades.

Tendrán que convenir conmigo que habría más obra social y muchísima más formación de la que en la actualidad hay, sobre todo si el dinero dedicado a esas salidas extraordinarias y magnas fuese destinado a esta otra finalidad. Ya saben que los tres pilares de nuestras hermandades son: El Culto, dedicado a rendir homenaje a los titulares, organizar actos litúrgicos, misas y mantener viva la devoción religiosa. La Formación, para promover el conocimiento teológico, bíblico y ético, que fortalecen los valores cristianos. La Caridad compromiso con el prójimo, a través de obras sociales, y proyectos solidarios de atención a los más necesitados. Es decir: llevar el Evangelio a la acción concreta.

Y es en detrimento de la Formación y de la Caridad donde pecamos al realizar en exceso de magnas y salidas extraordinarias, que, si bien son un aliciente para la economía de nuestras ciudades, también es verdad que no repercuten en nada en nuestras cofradías, generando solamente gastos y no cubren ninguna carencia.

Me gustaría que tuviésemos el mismo empeño y constancia todos los cofrades para dar el mismo impulso al culto, que, a la caridad, y a la formación, para evitar que nuestro trípode de obligaciones esté paticojo, falta mucho por hacer en el campo de la caridad y de la formación, para que alcancen al de los cultos, y es que, para eso nos hace falta mucho empeño y mucha constancia, que para estas cosas no tenemos ni aplicamos.