El viejo costal | Esta historia es falsa

Este título obedece a una de las la paradojas de Eubulides de Mileto, Griego, filósofo y sabio, quien manifestaba así que algo puede ser cierto y falso a la vez, si el título es verdadero, entonces es falso, ya que afirmo que estoy diciendo algo falso. Pero si es falso, entonces es verdadero. En consecuencia, al decirlo estoy afirmando algo verdadero y falso a la vez.

Y es esto lo que muchas veces nos pasa en el mundo de las cofradías, que existen al mismo tiempo falsedades disfrazadas de verdades y verdades que son auténticas falsedades, lo podemos someter todo a nuestra doble faceta de cierto e incierto, cierto en parte incierto en parte, ¿será este el disfraz de la auténtica verdad?

Las noticias surgen y saltan a la calle en la actualidad con la velocidad propia de la luz, lo que muchas veces hace que las mismas sean solamente verdades a medias, que no mediatizadas, y es que la velocidad está en contra de la certeza y de la verificación pausada, y no te quiero contar cuanto de distantes del análisis profundo de lo noticiado y del fondo de la misma, de la causa prima, o de los muchos factores que la rodean, la empujan a los medios, o la hacen aflorar como un relámpago en el mundo de las redes sociales.

Por lo tanto, siempre tendremos dos caras de la misma moneda, la del implicado, y la del aforador de la misma, y es que veces las noticias vienen preparadas en su justo caudal, para evitar que se conozcan las realidades y las causas de la mismas, ¿quizás sean verdades a medias, o quizás sean falsedades a medias?, creo que de todo hay en el mundo del cofrade actual.

Si diésemos un paseo en detalle por las noticias de estas semanas, estaríamos dentro de esta paradoja, preguntándonos ¿será cierta esta noticia?, ¿o será falsa? Y la verdad es que nos faltan elementos para juzgarlas, ya que solo sabemos de la noticia, no de las causas de la misma, ni de que parte no se ha entregado al exterior, siempre habrá una parte oculta, secreta, misteriosamente e interesadamente oculta, quizás incluso por quien la hace saber.

Así con nuestras verdades a medias, o con nuestras mentiras a medias, es como vamos sabiendo o entreviendo que es lo que está pasando en el siempre transparente mundo de los cofrades, y de las hermandades de nuestras ciudades. ¿Será esta historia verdadera o será falsa?