La Solemnidad del Corpus Christi que ha tenido lugar, este domingo 11 de junio, ha comenzado con la solemne Eucaristía en la Santa Iglesia Catedral la cual ha sido presidida por el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, y concelebrada por el Cabildo Catedral y el clero de la ciudad. A continuación Jesús Sacramentado ha sido llevado bajo Palio de Respeto hasta la Custodia de Arfe desde donde el Señor ha bendecido y ha brillado por las calles de Córdoba. Una procesión que era esperada desde hace años en Córdoba, ya que durante un tiempo, la Procesión del Corpus ha pasado desapercibida para el pueblo de Córdoba.
Este año la procesión del Corpus se ha vivido con gran intensidad en una Córdoba que ha recuperado el esplendor perdido del Corpus. Comenzaba con un sol en todo lo alto, y que recordaba al refrán de «tres jueves que relucen más que el sol». Con un Patio de Naranjos lleno de fieles y un gran número de representaciones de Hermandades y Cofradías que han ayudado para que la Procesión Eucaristía vuelva a ser lo que era.
Pero la principal novedad en la procesión Sacramental ha sido la inclusión de la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Fe en su Sagrada Cena acompañado del apostolado que conforma el misterio, entronizado en la mesa del Corpus de la cofradía, acompañado musicalmente por la Banda de Tubamirum de Cañete de las Torres, que ha ayudado a que vuelva a convertirse en la más importante del año, como ocurre en otras localidades como Granada o Sevilla.
En torno a las 20 horas la Procesión comenzaba recorriendo las siguientes calles: Cardenal Herrero, Magistral González Francés, Cardenal González, San Fernando, Diario de Córdoba, Claudio Marcelo, Plaza de las Tendillas, Jesús y María, Ángel de Saavedra, Blanco Belmonte, Conde y Luque, Deanes, Judería y Cardenal Herrero. El paso de la custodia de Arfe ha contado con el el acompañamiento musical de la Banda de Música de la Esperanza de Córdoba, un acompañamiento musical a nivel de la Procesión que hoy hemos celebrado, no como años anteriores que dejaba mucho que desear.
Durante el recorrido, con un evidente e incuestionable incremento de público esperando encontrarse cara a cara con Su Divina Majestad, once hermandades han montado altar, destacando los Altares de Ánimas, Amor, Sentencia y Merced. Un cúmulo de elementos que han confluido para potenciar una celebración que debe profundizar por este camino para recuperar el esplendor prendido y convertirse en una de las jornadas más importantes del año en la Córdoba cofrade.






































































