La aldea del Rocío se prepara para vivir la noche más intensa, conmovedora e inolvidable de todo el calendario rociero. La Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío de Almonte realizará la retransmisión en directo de una madrugada única, acercando a miles de devotos y rocieros de todo el mundo cada instante de una procesión que volverá a escribir una nueva página en la memoria sentimental del Rocío.
La cobertura especial arrancará desde los prolegómenos de la madrugada, cuando la emoción comienza a adueñarse de la aldea y el fervor se multiplica en cada rincón del Santuario y de las calles del Real. Será precisamente desde el instante en el que el Simpecado de la Hermandad Matriz, procedente del tradicional Rosario de Hermandades, acceda al Santuario de la Virgen cuando el pulso colectivo se acelere definitivamente y se desaten emociones contenidas durante todo un año de espera.
A partir de ese preciso momento dará comienzo la procesión de la Virgen del Rocío, que recorrerá el tradicional itinerario de cada Pentecostés, ampliado en 2025 y consolidado nuevamente este año, en una travesía marcada por el fervor, los vivas, las plegarias, las lágrimas y la cercanía imposible de describir de la Blanca Paloma con sus hijos. La mañana terminará encontrándose con la Virgen ya avanzada la jornada, cuando alcance la casa de Sevilla entre escenas de emoción que volverán a quedar grabadas en el recuerdo colectivo.
Durante la madrugada, la Virgen volverá a apoderarse del corazón del Real del Rocío, visitando a las hermandades filiales distribuidas por el recorrido y dejando estampas destinadas a permanecer en la memoria de generaciones enteras. El itinerario conducirá a la Señora de las Marismas hasta enclaves emblemáticos, deteniéndose ante corporaciones como Huévar, Villamanrique, Pilas, Coria, La Puebla, Umbrete, Carrión y Triana, entre otras muchas, en una sucesión de encuentros cargados de fervor popular, sevillanas rezadas, lágrimas, silencios y júbilos compartidos que dejarán miles de imágenes indescriptibles.
Tras una madrugada irrepetible, el amanecer no pondrá fin a la emoción. La Virgen se adueñará también de la mañana para continuar visitando a las distintas hermandades filiales repartidas a lo largo de su recorrido, prolongando el pulso espiritual de Pentecostés hasta regresar al Santuario, superado el mediodía, después de una nueva procesión llamada a quedar inscrita para siempre en la historia íntima y colectiva del universo rociero.





