En directo | Triduo Extraordinario de la Paz y Esperanza en la Catedral

Con la mirada puesta en la inminente coronación canónica de la Paloma de Capuchinos, María Santísima de la Paz y Esperanza ya espera en el altar mayor de la Santa Iglesia Catedral para presidir el Triduo Extraordinario que se consagra en su honor desde este martes.

La Junta de Gobierno de la corporación capuchina ha previsto un Solemne Triduo Extraordinario en la Santa Iglesia Catedral durante los días 11. 12 y 13 de octubre, a las 20:00 horas, con predicación de los siguientes oradores sagrados: el dia 11 Francisco Jesús Orozco Mengíbar, Obispo de Guadix, el dia 12 Juan José Asenjo Pelegrina, arzobispo emerito de Sevilla y el dia 13 Mario Iceta Gavicagogeascoa, arzobispo de Burgos.

Finalmente, el 15 de octubre a las 17 horas, tendrá lugar la solemne Misa Estacional de Coronación Pontificia presidida por Demetrio Fernández González, obispo de Córdoba, y concelebrada por el Cabildo Catedral de Córdoba, los Hermanos Capuchinos y el clero diocesano.

Orla | Nuria Barrera

La Virgen, vestida por Rafael Jódar, lleva la saya donada por el grupo de devotos de la Paz y Esperanza y manto de tisú con bordados del siglo XIX y tocado de punto de aguja. Luce una tiara donada por los hermanos Alberto Padilla, Ignacio Arroyo y David Caballero. En el centro del pecho luce un camafeo donado por un hermano con pintura de Manuel Torrico.

El conjunto de la saya está compuesta por la falda de la saya, un corpiño, una cinturilla y las mangas. Todo ello está bordado en plata fina. La saya, en consonancia con el manto, sigue un diseño simétrico con unos pequeños matices asimétricos. En su perímetro inferior, como en el manto, se sitúa una filactelia bordada en oro entrelazada con ramas de olivo y rosas. Todo ello parte de un lazo central bordado en donde surge un bello dibujo de hojarascas y ramas de olivo que predomina en todo el dibujo de la saya. En la parte central, entre todos esos roleos de ramas de olivo, en alusión a la primera advocación de la Virgen, encontramos unas azucenas en referencia a la pureza de María Santísima.

La saya ha sido complementada con un corpiño bordado. El corpiño de la «Saya de Coronación» llega hasta el vientre de la imagen para poder situar sobre él un elemento que ahora comentaremos. El motivo de esta idea es reivindicar la alusión a la segunda advocación de la dolorosa, pero de una manera diferente. En esta ocasión no provee de la advocación de la virtud teologal de la Esperanza, con sus símbolos del ancla y del verde, sino que, en esta ocasión, emana de la advocación de la Esperanza en alusión a la festividad, de origen español, del 18 de diciembre, es decir la Esperanza como expectación del parto. Por ello, siguiendo la tradicional representación de la Virgen de la Esperanza o de La O, y sumándole el momento que representa la Paloma de Capuchinos, que es el dolor de María durante la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo, sobre su vientre la Paz y Esperanza no lleva el tradicional Niño Jesús rodeado de una ráfaga, sino que llevará el Agnus Dei, el Cordero de Dios, un título que recibe Nuestro Señor Jesucristo, pero ya degollado sobre el Libro de los Siete Sellos en alusión al sacrificio realizado por nuestro Redentor en el Calvario.

Para poder variar con el corpiño, también se ha diseñado una cinturilla de un diseño más clásico o cotidiano en cuyo centro predomina una cartela con el logo del grupo de devotos de Nuestra Señora de la Paz y Esperanza, que es simplemente la representación clásica de las dos advocaciones de la dolorosa de Juan Martínez Cerrillo, la rama de olivo, por la Paz, y el ancla, por la Esperanza. Esta cinturilla ha sido donada por Rafael Jódar y Daniel Peña. El conjunto ha sido completado con unas manillas, también bordadas, a juego con todo lo anterior comentado.