Hoy es la festividad de San Pedro y San Pablo y nuestro refranero que es muy sabio, dice “por San Pablo riqueza en el campo” o “por San Pedro lluvioso treinta días peligrosos”. Cada cual que saque sus propias conclusiones.
Y dirán a qué viene este titular y esta introducción. Me explico. Escuche el otro día al recién elegido nuevo presidente de la Agrupación de Hermandades de córdoba, cuáles eran sus proyectos y para donde van a ir caminando para conseguir dichos objetivos.
Estupendo y me parecen acertados, más o menos, como los anteriores. Pero aquí lo relevante es saber si ellos como organismo van a tomar decisiones, que creo que deben de tomar como el organismo que son y representan, o simplemente son una junta de gobierno que está, porque tiene que haber una junta en dicha corporación.
Creo que, dentro de sus asambleas, deben de exponer qué hacer y eso de que los decidan los hermanos mayores, pues ya veremos de que lado están cada uno de los representantes de las hermandades de la ciudad.
Y a los hechos me remito, a la hermandad de la barriada de Alcolea, le ha costado conseguir entrar tres votaciones hasta que le dieron el SI. A la hermandad de la Quinta Angustia, se verá en los próximos capítulos. O la entrada en Carrera Oficial de la hermandad de la Presentación al Pueblo de Cañero, pues también tendrá su repercusión. Abrir la jornada del Sábado Santo en la ciudad o la deseada, ansiada o denostada Madrugá. O buscar una solución a nuestra Carrera Oficial.
Perdón, en una empresa X las decisiones las toma el consejo de administración, sean acertadas o menos acertadas. Las acertadas se dejan si funcionan, pero las menos acertadas si no funcionan se estudia el error o equivocación y se buscan nuevas soluciones con sus respectivas propuestas. Hasta conseguir lo mejor que sea para la mayoría.
Si además de lo que ya sabemos que se va a realizar a niveles del exterior para dar más importancia a nuestra Semana Santa, a niveles sociales y de caridad que no se deben de olvidar, a niveles representativos como seguir con el nivel artístico, etc, etc, etc, se nos olvida lo más importante.
Y lo más importante es ¿y el anillo pa’cuando? No se puede dejar ciertos asuntos a lo que decidan los demás. Todos podemos tener un mal día y ese mal día puede tener connotaciones muy perjudiciales para los demás.





