Diálogos Cofrades con Alejandro Aguilar | Inmaculada de Lara, candidata a hermana mayor del Rescatado: «Uno de mis sueños es un gran paso de palio para nuestra Titular»

En un momento crucial para la hermandad del Rescatado, tras años marcados por la falta de candidaturas, Inmaculada Bermúdez de Lara da un paso al frente con un proyecto lleno de compromiso, ilusión y vocación de servicio. Hablamos con la única candidata a hermana mayor, que se presenta con el firme propósito de devolver a la hermandad la estabilidad institucional y el impulso necesario para seguir creciendo. A través de esta entrevista, conocemos su visión, sus propuestas y el papel que quiere dar a todos los hermanos en esta nueva etapa que ahora comienza a partir del 15 de junio.

¿Qué le ha llevado a presentar su candidatura como hermana mayor de la hermandad del Rescatado?

Tomar esta decisión no ha sido fruto de la improvisación, ni mucho menos. Ha sido un proceso largo, profundamente meditado y sopesado con responsabilidad y cariño. Como bien dice el refrán, no es lo mismo ver los toros desde la barrera que salir al ruedo, y ser la cabeza visible de una hermandad con la historia y el peso devocional de la hermandad del Rescatado impone un respeto enorme. Sin embargo, tras dos años marcados por cuatro convocatorias fallidas y ante la inminente posibilidad de una gestora, sentí que no podía quedarme al margen. El amor por mi hermandad y el deseo de contribuir a su estabilidad y crecimiento me han llevado, con humildad y decisión, a presentar mi candidatura.

«Impulsaremos una casa de hermandad como punto de encuentro todo el año»

Siendo la única candidata, ¿cómo afronta la responsabilidad de liderar una hermandad tan querida en Córdoba?

Afronto esta responsabilidad con una enorme ilusión, pero, por encima de todo, con la humildad, el compromiso y la profunda devoción que profeso a nuestros Sagrados Titulares. Soy plenamente consciente de que este camino no se recorre en solitario, por lo que será imprescindible contar con cada hermano, escucharlos y construir juntos. Creo que así, haciendo unión, con fe compartida y trabajo discreto pero constante, podremos seguir haciendo crecer nuestra hermandad desde el esfuerzo silencioso.

¿Qué valores destacaría de su programa de trabajo? ¿Cuáles son las principales líneas de actuación que marcarán su mandato?

Destacaría que los valores que sustentan mi programa de trabajo son, ante todo, el compromiso, la unión y la ilusión. Compromiso con nuestra hermandad, con su historia, con nuestros hermanos y con los valores cristianos que nos definen. Unión, porque solo trabajando codo con codo, desde el respeto y la participación, lograremos avanzar. Y, por supuesto, ilusión: esa fuerza que nos mueve a emprender nuevos proyectos, que espero sean muchos.

Las principales líneas de actuación de este mandato estarán centradas en reforzar la vida de hermandad desde dentro: fomentar la participación activa de todos y cada uno de los hermanos, especialmente de los más jóvenes; dar continuidad y estabilidad a la labor formativa y caritativa; y cuidar con esmero tanto el patrimonio humano como el devocional que nos une en torno a nuestros Sagrados Titulares.

¿Tiene previsto realizar algún cambio en el cortejo procesional o en la organización de la estación de penitencia del Domingo de Ramos?

A día de hoy no tengo intención de hacer grandes cambios. En la anterior legislatura ya se afrontó un reto muy importante, como fue el cambio en el orden posicional de los pasos, y eso supuso un desafío grande para todos. Ahora creo que es momento de consolidar lo construido y seguir trabajando con calma y sentido común.

«Presentar mi candidatura fue una decisión meditada, nacida del amor por mi hermandad»

Por supuesto, siempre hay margen de mejora. Para ello, me parece clave escuchar al diputado mayor de gobierno y a la vocalía de priostía, que son quienes mejor conocen los detalles de la organización y el día a día. Con su experiencia y la participación de todos, podremos valorar qué cambios pueden hacerse para seguir avanzando sin perder nuestra esencia.

¿Qué papel jugarán los jóvenes en su proyecto?

El papel de los jóvenes en este proyecto será fundamental. No solo porque representan el futuro de nuestra hermandad, sino porque ya son parte activa en ella. Yo misma tuve la suerte de pertenecer al grupo joven, y sé de primera mano lo que significa sentirse escuchado, valorado y partícipe dentro de la hermandad. Por eso, uno de nuestros objetivos prioritarios será seguir impulsando su formación, integrarlos en todas las áreas de trabajo y ofrecerles espacios donde puedan crecer en la fe, en la convivencia y en el compromiso.

«Las mujeres estamos preparadas para liderar con igualdad y compromiso»

¿Qué importancia le da a la formación y la caridad dentro de la hermandad?

La formación y la caridad son pilares fundamentales en la vida de una hermandad, porque una hermandad no se sostiene solo sobre lo estético o lo devocional. No es solo el Domingo de Ramos, sino que es primordial tener una vivencia auténtica del carisma cristiano. Nací en el seno de una familia cristiana, donde se me enseñó desde pequeña que la fe se vive, se aprende y se comparte, especialmente con los que más lo necesitan. Por eso, pretendo dar un impulso tanto a la formación espiritual y humana de nuestros hermanos, tan necesaria en estos tiempos que vivimos, como a la acción caritativa, para que la hermandad del Rescatado siga siendo un ejemplo de fraternidad cristiana dentro y fuera de nuestras puertas.

¿Plantea alguna acción concreta para mejorar la convivencia entre hermanos? ¿Cómo piensa fortalecer la vida de hermandad?

Creo que la convivencia es un pilar fundamental para crecer como hermandad, así que me gustaría poner en marcha encuentros donde podamos conocernos mejor, compartir vivencias y también escucharnos. A veces hacen falta estos espacios en un ambiente familiar para acercar posturas y fortalecer la unión.

No podemos ser solo una hermandad de un solo día, tenemos que ser hermandad todo el año. Me gustaría realizar actividades más allá de los cultos, como fomentar convivencias, acercar a los familiares de los hermanos, organizar visitas culturales, acciones solidarias conjuntas o formación cristiana. Es importante que todos sientan que tienen algo que aportar y que son parte viva de esta hermandad.

«No quiero ser hermana mayor sola, quiero caminar junto a todos»

¿Qué papel cree que tiene actualmente la mujer en el seno de las cofradías?

Las mujeres llevan mucho tiempo siendo pilar fundamental en nuestras hermandades, aunque algunas veces hayan estado en un segundo plano. Actualmente, la mujer está tan preparada como el hombre para estar al frente de una hermandad y tomar decisiones, teniendo un papel igualitario. Lo verdaderamente importante es el compromiso, el amor por nuestros Titulares y el deseo de servir a la hermandad. Todos tenemos, seamos hombres o mujeres, un hueco en las hermandades.

¿Tiene en mente algún proyecto de restauración, ampliación o mejora del patrimonio de la hermandad?

Sí, hay muchos proyectos ilusionantes en mente, pero creo que es fundamental abordarlos con calma, con cabeza y siempre pensando en lo mejor para la hermandad. No se trata de hacer por hacer, sino de construir con sentido.

Una de las primeras cosas que me gustaría afrontar sería que la hermandad contara con una casa propia: un lugar donde compartir experiencias, reunirnos, formarnos y crecer como familia. Un auténtico punto de encuentro entre hermanos, abierto durante todo el año.

Por supuesto, me gustaría impulsar la restauración de aquellos enseres que tienen un valor especial por su historia o su simbolismo, y no son pocos. Pero uno de mis grandes sueños sería comenzar a trabajar —con paso firme y con un proyecto claro— en un gran paso de palio que esté a la altura de nuestra Titular y de nuestra hermandad.

¿Qué criterio seguirá para conformar su junta de gobierno?

Mi idea es formar una junta que sea un reflejo de lo que es nuestra hermandad: un lugar donde convivan experiencia, juventud, ilusión y compromiso. Creo que es fundamental contar con personas que ya tienen un recorrido, que conocen bien el funcionamiento y pueden aportar serenidad y visión, pero también quiero abrir espacio a quienes vienen con ganas de aprender y aportar ideas nuevas. La ilusión y la disposición a trabajar por y para la hermandad serán claves. Me gustaría que fuera un equipo unido, donde todos sumemos desde nuestras capacidades y donde prime siempre el respeto y el espíritu de servicio.

¿Qué mensaje quiere enviar a los hermanos de cara a este nuevo periodo que se abre?

A todos los hermanos me gustaría decirles que comienza una etapa donde todos somos necesarios. Quiero invitarles a participar, a sentirse parte activa de esta hermandad, porque solo con la implicación de todos —los que llevan años y los que acaban de llegar— podremos construir una hermandad más viva y unida. Este proyecto no es solo mío, es de todos y cada uno de los hermanos, así que animo a sumar, a opinar y a que se acerquen y atraigan a más personas. Juntos podemos seguir creciendo con los ojos puestos en nuestros Titulares.