Entrevista | Jesús Rosado: “El mundo del alfiler tiene mucho seguidor en redes y el mundo del bordado está mirado con lupa”


En la siguiente entrevista, el bordador astigitano reflexiona sobre diferentes aspectos de su labor, las tendencias y los retos que afronta el sector

Jesús Rosado es uno de los grandes nombres propios del mundo del bordado contemporáneo. Su labor ha sido especialmente intensa durante las últimas décadas y ha realizado encargos para la práctica totalidad de la geografía andaluza.

Inmerso en los detalles finales del palio de la Alegría de Córdoba, las bambalinas de la Merced de Granada y la restauración de los faldones del Gran Poder de Sevilla, entre otros, en la siguiente entrevista, Rosado aborda y reflexiona sobre distintos aspectos que marcan la tendencia, así como algunas de las dificultades existentes. No se la pierdan.

-¿En qué estás trabajando ahora?

En muchísimas cosas, afortunadamente. Dentro del arte sacro, estamos terminando el montaje y la terminación del palio de la Virgen de la Alegría de la Hermandad del Resucitado de Córdoba, que casi con total seguridad estará entregado antes de estas navidades. Para Córdoba, el faldón delantero y trasero del paso de misterio de la Hermandad de la Esperanza.  Las bambalinas laterales de la Merced de Granada. Los dos respiraderos laterales de la Soledad de Huelva. Los faldones del Gran Poder, que se les ha realizado una restauración y un repaso general con motivo de la Magna. El estandarte del Gran Poder de Sevilla, también. Las bambalinas interiores de la Hermandad de Jesús Nazareno de Paradas, para la coronación canónica de la Virgen de los Dolores. Estamos inmersos en la bambalina lateral del Prendimiento de Córdoba, porque esta hermandad tiene previsto, en la Semana Santa del 26, tener completamente el cierre externo de las cuatro bambalinas. Unas dalmáticas para la Hermandad de Pasión de Sevilla. La bambalina trasera de la Hermandad de la Cena de Montilla. Y un techo de palio para la Hermandad de la Soledad de Lucena.


“El día que lo coloque (el palio de la Alegría) me podré Soleá dame la mano -como cuando termino las grandes obras y me siento realizado-, me quedaré solo, veré mi palio y me tomaré una copa de Montilla-Moriles con total seguridad”

-De esa gran cantidad de trabajos, cuál es el que presenta mayores retos.

El trabajo de las bambalinas de la Merced de Granada me parece algo exquisito, tanto por ejecución -por las técnicas que se han utilizado- como por el diseño de Javier Sánchez de los Reyes. Es un palio diferencial. No es un palio al uso, me parece muy exquisito, muy sobrio y diferencial. Lo estoy disfrutando muchísimo.

Me da mucha alegría y una satisfacción personal terminar el palio, que yo considero a día de hoy que es el más costoso, costeado de la Semana Santa de Córdoba -de los palios acabados-no sé lo que vendrá, pero es un palio muy rico en ejecución el de la Alegría, por la gran profusión de hojilla que lleva, la malla es íntegra de bolillos, creo que lleva la Gloria más grande que ha salido del taller y que yo tenga conocimiento, creo que es también, de cuantas procesionan en nuestra semana santa andaluza, la más grande, matizada en seda. Creo que es un palio riquísimo, tiene también esas connotaciones cordobesas, lleva unas siete mil piedras de cristal (de Swarovski). Me parece una luz exultante, algo radiante y estoy muy contento con la terminación global del palio.

-Culminar un proceso, como el de ese palio, en el que has trabajado durante varios años, supongo que es una satisfacción añadida.

La verdad es que sí. En definitiva, casi todos los palios a día de hoy es difícil hacer uno íntegro. Con el Resucitado se firmó en 2017, han sido casi ocho años la duración que ha tenido esta obra. Es difícil que una cofradía pueda acometer un palio de este calado a corto plazo.


“Juan Manuel (Rodríguez Ojeda) tuvo un lápiz para todos los bolsillos”

-Tras tanto tiempo, después ¿te gusta ver la obra procesionando?

Estoy muy deseoso de terminarlo, porque afortunadamente contamos con unas instalaciones de suficiente altura y lo vamos a colgar en la cúpula del taller, y lo voy a disfrutar un tiempo aquí. Lo voy a ver como después, casi con total seguridad no voy a verlo, solo lo que es palio colgado sin varales. El día que lo coloque me podré Soleá dame la mano -como cuando termino las grandes obras y me siento realizado-, me quedaré solo, veré mi palio y me tomaré una copa de Montilla-Moriles con total seguridad.

 -Hablabas antes del palio de la Merced de Granada como diferencial ¿De ese tipo de encargos llegan muchos, o la mayoría van dentro de los cánones establecidos?

Hoy es difícil encontrar una obra que sea diferencial, en cuanto a diseño. Y también, hemos de ser claros, los diseñadores no apuestan por algo sencillo y muy exquisito, hacer mucho con poco. Se están dibujando -y te hablo de la totalidad de los diseñadores- palios que van a llevar mucho tiempo de ejecución, el coste es muy elevado porque los diseños son muy exigentes en la técnica, profusión de bordados… Para que se entienda, un palio como el del Subterráneo de Sevilla es hacer mucho con muy poco, y de esto hoy en día se hace muy poco.


“A día de hoy, me gusta mucho Julio Ferreira, porque tiene un carácter francés y está muy definido”

Ese clasicismo de palios, con muy poco, eso no se hace. Es como que ha quedado un poco manido el tema juanmanuelino y se buscan unos diseños cargados de erudición, de composición y de grandes diseñadores, porque hay grandes diseñadores y Córdoba puede presumir de ser una ciudad con diseñadores como Julio Ferreira, que está en el primerísimo nivel, en el top ten nivel nacional.

Echo de menos que se hagan diseños que las hermandades puedan ejecutar, no con tanta dificultad económica, que tengan ese gracejo de hacer mucho con poco. La dificultad muchas veces estriba en hacer algo que sea asumible por las arcas de una cofradía.

-¿Y a qué o quiénes se debe eso?

El diseñador, en definitiva, se basa en la corriente estética y en quien la demanda. Lo podemos ver en aspectos musicales, en los que hay veces que parece que todo es poco. 

Tengo frente a mí los respiraderos, el baquetón y los faldones de la Soledad de Huelva y digo, ¡hay qué ver lo mucho que se hizo en este diseño con tan poco! Creo que la grandeza de Juan Manuel (Rodríguez Ojeda) no estaba en la proliferación de tanta obra como hizo, sino que tuvo un lápiz para todos los bolsillos. No siempre el más lo es todo, hay veces que para el erudito, para la persona con un gusto exquisito aprecia que el reparto de la decoración está en su justa medida y hay un reparto equitativo y cualitativo de elementos, y no hay que entrar en grandes costes.

No digo que los diseños de ahora no sean buenos, son mejores, buenísimos, pero entrañan la dificultad de que van acompañados de un gran coste económico.

-Has trabajado con muchos diseñadores, ¿hay alguno que te haya sorprendido por encima de los demás?

A día de hoy, me gusta mucho Julio Ferreira, porque tiene un carácter francés y está muy definido. Otra cosa que lo hace grande es que sus dibujos son muy particulares. Tú ves un dibujo de él y sabes que es de Julio. Luego está la grandeza de Rafael de Rueda que, si una cofradía busca algo de Juan Manuel o basarse en él, creo que es la persona idónea. El señor Sánchez de los Reyes, que me parece que tiene un lápiz para cualquier idiosincrasia de una cofradía.

-¿Y de los antiguos?

Joaquín Castilla, Gómez Millán.creo que, después de tanto, me quedo con las obras simples de Juan Manuel, porque creo que cumplía el reto de ir a sitios donde la cuantía económica era mucho menor que en otras y cumplía perfectamente. No perdía los rasgos de su estilo y hacía mucho con muy poco. Evidentemente, Herminia Álvarez, creo que como esta señora, pocas. Hacer una obra de Herminia, a día de hoy, sería de un coste elevadísimo y de una riqueza impresionante. Pero creo que no todas las cofradías pueden jugar a esa tipología de lápiz.


“Si en una hermandad está perico el de los palotes y este tiene un amigo o conocido que borda, él ya sabe lo que es lo mejor y lo peor, y esa persona pude mover una corriente dentro de la hermandad para que te contraten o no te contraten”

El papel lo soporta todo. Habría que buscar un lápiz donde el papel estuviese en equilibrio con la mayordomía, la tesorería y que, luego en la calle dijeses, qué obra de arte.

-¿El bordado ha evolucionado?

Ha evolucionado en cuanto a técnica, a materiales -muchísimo-, en tejidos. Pero también es cierto que se han perdido otros materiales como hilaturas. Hay que adaptarse un poco también al material que existe hoy en día. O sea, por un lado se ha ganado con materiales que se han ido mejorando (como la anchura o la variedad de los terciopelos), pero en otro apartado como hilaturas y su calidad, por ejemplo siento que los chapados de antes eran mucho mejor que los de ahora.

-¿Y se valora, por parte de las hermandades, el trabajo que realiza el bordador?

El bordado está muy valorado porque es un oficio que es muy lento de ejecutar, y bordar hoy es caro. Los materiales están caros, los seguros sociales, los sueldos, hoy bordar no es sencillo. 

Luego, hay un apartado que es de todos conocido en el mundo de las cofradías. Hay un cierto lobby, que está muy volcado en la artesanía sacra, y de sobremanera, sobrenatural ya, casi enfermizo, cómo evalúan -muchas veces sin conocimiento- el trabajo de los talleres, el de los vestidores. Hay una corriente que te puede destrozar la labor de mucho tiempo, porque hoy se escribe con una frivolidad y un atrevimiento por gente que, incluso, desconoce las técnicas, el coste de la obra, el porqué. Las piezas no siempre se terminan como uno quisiera, muchas veces está la complejidad de que el cliente pueda elaborarlas, cuantía, premura de tiempo… hay muchas vicisitudes internas que, muchas veces se desconocen, y luego la gente habla con mucha facilidad, desmesurada e incluso dañina. 


“No tenemos un ángel de la guarda en la Junta de Andalucía ni en el Gobierno Central, como sí lo tienen los cineastas, que reciben subvenciones y luego hacen una película con la subvención”

El mundo del alfiler tiene mucho seguidor en redes y el mundo del bordado está mirado con lupa. Si en una hermandad está perico el de los palotes y este tiene un amigo o conocido que borda, él ya sabe lo que es lo mejor y lo peor, y esa persona pude mover una corriente dentro de la hermandad para que te contraten o no te contraten. No importa lo que hayas hecho antes, o la grandeza de obras que hayas realizado. Y no hablo solo de mí, nos pasa a todos los talleres, e incluso lo hablo con otros compañeros. Es algo que estamos sufriendo. En el mundo de las cofradías la memoria es corta, los talleres hacemos muchos favores en adaptación de pagos, en precios y luego no se tiene en cuenta.

-Hablabas de sueldos, seguros sociales… ¿Hay ayuda de las instituciones?

Ayuda de las instituciones no hay. Esto es una empresa como el que tiene una panadería, como el señor que es autónomo y tiene una tienda de barrio, o como un herrero. Esto es exactamente lo mismo, ahora, gracias a la asociación de arte sacro de Sevilla, se ha conseguido -casi con total seguridad- que el próximo año ya tengamos un IVA reducido, porque las hermandades son entidades sin ánimo de lucro, que se autofinancian, que esto no es como los sindicatos que reciben dinero del Estado. Las hermandades no viven de nada público y hacen que el mundo del arte sacro viva, y muchas familias vivamos gracias a las cofradía. Pero es algo que no se ha potenciado. 


“Sigue habiendo una gran competencia desleal, contra la que no podemos luchar y que la mantienen también algunas cofradías”

No tenemos un ángel de la guarda en la Junta de Andalucía ni en el Gobierno Central, como sí lo tienen los cineastas, que reciben subvenciones y luego hacen una película con la subvención, luego con el taquillaje no devuelven la subvención, porque están creando arte y cultura. Yo entiendo que hay pintores, escultores y se hace mucho arte (no solo arte sacro), que tampoco reciben ese tipo de subvención. No estoy en contra de que los cineastas reciban ese tipo de ayuda, pero se podría repartir un poquito más. 

-Entiendo que se necesita unión.

Afortunadamente, la asociación de arte sacro de Sevilla es un ejemplo y, gracias a ella, se están formando otras en distintas provincias, que creo que, en definitiva, esto llegará a que el día que todas la tengan se haga una unión global y, entre todas, se pueda conseguir mucho más.

Pero hay otra cosa, no todos los talleres están totalmente reglados . Sigue habiendo mucho pirata y mucho taller de escondidas. En los obispados tenían que tener, por norma, establecer que las hermandades -poco o mucho- tenían que respetar a los talleres reglados y prohibir mantener esta economía oculta, porque perjudica a otros que estamos contribuyendo a la caja común.


“Soy muy respetuoso y he de dar gracias siempre a todas las cofradías que han hecho posible que todo el personal de mi casa, y mi familia misma, hayamos subsistido honradamente”

No todos jugamos con las mismas cartas. No puede ser que haya una hermandad que pida un presupuesto y pidan tres por hacer el mismo trabajo que tú, y tú pidas cuatro quinientos, porque tienes que meter el coste de nóminas, de seguros sociales, riesgos laborales, etc. Te puedo decir que el taller de Jesús Rosado está reglado y me gustaría ver cuántos están así, y cuántos juegan en las mismas condiciones que yo. Sigue habiendo una gran competencia desleal, contra la que no podemos luchar y que la mantienen también algunas cofradías.

-Has realizado infinidad de trabajos en tu trayectoria ¿De cuál te sientes más orgulloso y sientes que te queda algo por hacer?

Me siento orgulloso de todos los trabajos que hemos hechos. Unos te pueden gustar más, otros menos. Tengo mis gustos, hay veces que has trabajado con un diseñador más afín a ti, pero soy muy respetuoso y he de dar gracias siempre a todas las cofradías que han hecho posible que todo el personal de mi casa, y mi familia misma, hayamos subsistido honradamente gracias a las cofradías. Con lo cual esto está muy por encima de cuál me puede gustar más o menos. Eso me lo guardo para mí. Todas las hermandades son igual de importantes para mí.

Me gustaría trabajar una cofradía particular, que es una devoción mía de toda la vida, a la que no he podido trabajarle por encargo directo de la cofradía. Le he trabajado por encargo de devotos. Pero lo que pido es seguir viviendo de lo que me apasiona y tanto me gusta.