Entrevista | José Antonio Fernández: «El paso de palio es un proyecto que la hermandad tiene que comenzar a construir»

José Antonio Fernández acaba de ser reelegido hermano mayor de la Hermandad del Buen Suceso, en un proceso electoral en el que han concurrido dos candidaturas, la suya y la encabezada por Antonio Pontes. Con los resultados en caliente, Fernández ha atendido a Gente de Paz para ofrecer su valoración, y exponer los ejes fundamentales del mandato que ahora comienza. No pierdan detalle.


-¿Cuáles son los puntos fuertes del proyecto que ahora comenzará a desarrollar?

He presentado mi proyecto como candidato a Hermano Mayor con la convicción de que la hermandad debe ser, ante todo, una comunidad de fe al servicio de la Iglesia, un espacio de encuentro fraterno y una herramienta real de evangelización. Mi propuesta se apoya en tres líneas fundamentales de actuación: cercanía, participación y transparencia, inspiradas en el mensaje de Jesucristo, la Buena Noticia, que debe hacerse presente también en la vida diaria de la hermandad. Uno de los ejes centrales de mi proyecto es la Casa Hermandad, que será una realidad consolidada y de titularidad propia. Mi objetivo es que se convierta plenamente en el corazón de la vida de hermandad, como lugar de encuentro, participación y servicio, siempre en estrecha comunión con la Parroquia, entendida como centro espiritual y referencia permanente.

Apuesto por una hermandad cercana, abierta y acogedora; participativa, donde todos los hermanos tengan cabida y puedan implicarse activamente en cultos, formación, cultura y caridad; y transparente, tanto en la gestión como en la toma de decisiones, como testimonio coherente del Evangelio. El centro de este proyecto será el cuidado del culto, el impulso de la formación cristiana y el compromiso firme con la caridad, todo ello bajo la dirección y acompañamiento de nuestro Director Espiritual, garantizando que la Hermandad camine siempre en comunión con la Iglesia. Afronto esta nueva etapa con espíritu de servicio, humildad y responsabilidad, poniendo mi trabajo al servicio de todos los hermanos, de la Parroquia y de la Iglesia.

“El primer paso será aprobar el proyecto del paso de palio, definir claramente qué queremos y sentar las bases de las actuaciones a realizar”

-Imagino que la prioridad es terminar definitivamente el paso de misterio. ¿Qué es lo que queda pendiente?

Efectivamente, una de las prioridades es culminar definitivamente el paso de misterio, siempre desde la prudencia y la responsabilidad. A día de hoy queda pendiente terminar el tallado y, continuar con el dorado del paso, que es una fase especialmente importante y delicada. La intención es seguir avanzando de forma ordenada, con criterio artístico y técnico, y siempre compatibilizando este proyecto con el resto de prioridades de la Hermandad, especialmente el culto, la formación y la caridad.

-¿Se va a comenzar a acometer en este mandato el proyecto de paso de palio?

Por supuesto, es algo que debemos y vamos a afrontar. El paso de palio es un proyecto que la hermandad tiene que comenzar a construir, del mismo modo que en su día se hizo con el paso de misterio. El primer paso será aprobar el proyecto del paso de palio, definir claramente qué queremos y sentar las bases de las actuaciones a realizar. A partir de ahí, la idea es iniciar su desarrollo de manera ordenada y progresiva, con criterio, planificación y sensatez, comenzando a dar pasos firmes y coherentes en el avance del paso de palio.

“Queda pendiente terminar el tallado del misterio y, continuar con el dorado del paso, que es una fase especialmente importante y delicada”

– ¿Se mantendrá la confianza en los capataces de la cofradía?

Sí, la confianza en los capataces de la cofradía se mantendrá. Son personas que conocen bien a la hermandad, el estilo de la cofradía y la forma de hacer estación de penitencia. Considero que han realizado un trabajo magnífico. Mi forma de entender la hermandad se basa en la confianza, el diálogo y el trabajo en equipo. Siempre desde la responsabilidad, la coordinación y el buen funcionamiento de la cofradía, contando con quienes ya vienen desempeñando esa labor. Creo firmemente que la estabilidad y el respeto al trabajo realizado son fundamentales para seguir creciendo como hermandad. 

-¿Y en las bandas?

En cuanto a las bandas, mi planteamiento es el mismo: apostar por la estabilidad, el respeto y el diálogo. Las bandas forman parte importante de la identidad y del acompañamiento musical de la cofradía, y cualquier decisión se tomará siempre escuchando, valorando lo que funciona y pensando en lo mejor para la hermandad. Más allá del elevado nivel musical que tienen, quiero destacar la gran calidad humana de ambas bandas y el cariño que profesan hacia nuestros Sagrados Titulares.

“La confianza en los capataces de la cofradía se mantendrá. Son personas que conocen bien a la hermandad, el estilo de la cofradía y la forma de hacer estación de penitencia”

-¿Cuáles son los hitos fundamentales de tu primer mandato?

Más que hablar de hitos concretos, prefiero decir que la hermandad ha dado un paso firme hacia adelante y ha seguido su camino de crecimiento, tanto en el ámbito material como, sobre todo, y más importante en el humano y espiritual. Durante este primer mandato, hemos vivido momentos muy importantes, como la celebración del 50 Aniversario de su Fundación, que culminó en octubre de 2023 con la salida extraordinaria de nuestros dos Sagrados Titulares a la Catedral.

Nuestro Padre Jesús en el Buen Suceso presidió el Vía Crucis de las Cofradías en 2023 y participó en el Vía Crucis Magno “Córdoba, Vía Sacra de Occidente” en 2025, lo que ha supuesto un reconocimiento importante del papel de la Hermandad. En el ámbito patrimonial, se ha iniciado el dorado del paso de misterio, y se ha llevado a cabo la reforma y enriquecimiento de la capilla en la parroquia de San Andrés. Todo ello sin perder de vista que el crecimiento material debe ir siempre acompañado de crecimiento humano y cristiano.

La acción social ha sido una prioridad constante, centrando nuestros esfuerzos en el apoyo a Cáritas parroquial de San Andrés, con recogidas periódicas de alimentos y productos de higiene a lo largo de todo el año. En cuanto a los cultos, hemos recuperado el besamanos a la Virgen de los Dolores cada Viernes de Dolores, una cita muy significativa para la Hermandad, al tratarse de la primera imagen de la Virgen de la Caridad. En definitiva, ha sido un mandato de trabajo, de consolidación y de avanzar con paso firme, sentando bases sólidas para seguir creciendo como hermandad.

“Las bandas forman parte importante de la identidad y del acompañamiento musical de la cofradía, y cualquier decisión se tomará siempre escuchando, valorando lo que funciona y pensando en lo mejor para la hermandad”

-Unas elecciones con dos candidatos siempre pueden suponer un riesgo de ruptura. ¿En qué situación se encuentra la Hermandad socialmente hablando en este sentido?

Entiendo que pudiera preocupar, pero sinceramente considero que no existe ese riesgo de ruptura. La hermandad se encuentra en una situación de normalidad y madurez, y así lo percibo socialmente. Debemos trabajar siempre por el bien común de la Hermandad, y conociendo la forma de ser de Antonio Pontes, estoy seguro de que esa ruptura de la que se habla no se va a producir. Nos encontramos ante una institución democrática, y es positivo que los hermanos y hermanas participen, se acerquen a la hermandad, aporten sus ideas y trabajen para que siga creciendo y siendo un referente, tanto en lo humano como en lo cristiano.

-¿En qué aspectos debe mejorar la hermandad?

Como cualquier hermandad viva, siempre tenemos aspectos en los que podemos y debemos seguir mejorando. No lo veo como una carencia, sino como una oportunidad de crecimiento. Creo que debemos seguir avanzando en una mayor participación de los hermanos, fomentando que se sientan parte activa de la vida diaria de la hermandad y no solo en los momentos puntuales. También es importante reforzar la comunicación y la transparencia, para que los hermanos conozcan mejor el trabajo que se realiza y puedan implicarse con mayor cercanía. Y, por supuesto, seguir dando contenido y vida a la Casa Hermandad, para que sea cada vez más un lugar de encuentro, de formación y de servicio, en plena comunión con la Parroquia. Todo ello sin perder nunca de vista que el verdadero crecimiento de la Hermandad debe ser siempre humano, cristiano y evangelizador.

“Como cualquier hermandad viva, siempre tenemos aspectos en los que podemos y debemos seguir mejorando. No lo veo como una carencia, sino como una oportunidad de crecimiento”

Además de la participación y la comunicación, hay un aspecto que para mí es fundamental y que debemos seguir reforzando: la obra social. Durante estos años hemos caminado muy de la mano de Cáritas Parroquial de San Andrés, con recogidas periódicas de alimentos y productos de higiene y con una colaboración constante a lo largo de todo el año. Es, sinceramente, de lo que más orgulloso me siento de este mandato, porque responde directamente al sentido cristiano de la hermandad. Mi compromiso es seguir estando ahí y reforzar esa ayuda, adaptándonos a las necesidades reales que nos traslade la Parroquia, porque la caridad no puede ser algo puntual, sino una actitud permanente.

Junto a ello, creo que debemos seguir mejorando en la formación cristiana, ofreciendo espacios abiertos a todos los hermanos para crecer en la fe, y en dar aún más vida a la Casa Hermandad, para que sea un verdadero lugar de encuentro, de convivencia y de servicio. En definitiva, seguir creciendo como Hermandad no solo en lo material, sino sobre todo en lo humano y cristiano, siendo una Hermandad comprometida con su entorno, con su Parroquia y con quienes más lo necesitan.