José Antonio Fernández renueva la confianza de sus hermanos y seguirá como hermano mayor del Buen Suceso los próximos cuatro años

Fernández ha recibido 126 votos frente a los 75 obtenidos por Pontes, además de 2 nulos y 2 en blanco

La Hermandad del Buen Suceso ha despejado cualquier incógnita sobre su futuro inmediato tras el proceso electoral celebrado entre sus hermanos, que han otorgado nuevamente su respaldo a José Antonio Fernández García, ratificándolo como hermano mayor para un nuevo mandato de cuatro años. El resultado supone la continuidad del actual proyecto de gobierno, frente a la candidatura alternativa encabezada por Antonio Pontes, y consolida una línea de trabajo que ha marcado la evolución reciente de la corporación radicada en la Parroquia de San Andrés. Fernández ha recibido 126 votos frente a los 75 obtenidos por Pontes, además de 2 nulos y 2 en blanco.

El respaldo mayoritario de los hermanos confirma la confianza depositada en una gestión basada en la estabilidad, la coherencia y el crecimiento progresivo, reafirmando el liderazgo de Fernández García al frente de la Hermandad y otorgándole el encargo de conducirla hacia una nueva etapa de consolidación institucional, patrimonial y espiritual.

Un proyecto continuista sustentado en cercanía, participación y transparencia

El proyecto que ha revalidado el actual hermano mayor se articula en torno a tres pilares esenciales: cercanía, participación y transparencia, concebidos como reflejo práctico del mensaje evangélico que inspira la vida de la Hermandad. La corporación se entiende así como una comunidad fraterna, llamada a ser espacio de encuentro, formación y evangelización cotidiana para todos sus miembros.

Dentro de este planteamiento, la Casa Hermandad adquiere un papel central como eje vertebrador de la convivencia, el servicio y la actividad interna, siempre en estrecha comunión con la Parroquia de San Andrés, definida como referencia espiritual permanente. El modelo propuesto apuesta por una Hermandad abierta, acogedora y participativa, en la que los hermanos puedan implicarse activamente en los cultos, la formación, la cultura y la caridad, manteniendo una coherencia plena con el Evangelio.

Culminar el paso de misterio, prioridad patrimonial inmediata

Entre los objetivos más relevantes del nuevo mandato figura como prioridad absoluta la culminación definitiva del paso de misterio, un proyecto que encara ahora fases especialmente delicadas. Quedan pendientes el tallado y la continuación del dorado, trabajos de gran exigencia artística y técnica que se abordarán de forma ordenada, con criterio estético, prudencia y respeto al patrimonio de la Hermandad.

El desarrollo de estas actuaciones se plantea sin menoscabo de otras áreas fundamentales como el culto, la formación y la caridad, garantizando que cada avance patrimonial se realice en armonía con la espiritualidad y la identidad histórica de la corporación.

El paso de palio, una nueva etapa planificada con sensatez

Otro de los ejes estratégicos del proyecto renovado es el inicio del camino hacia el futuro paso de palio, concebido desde una planificación rigurosa y coherente. La primera fase consistirá en aprobar el proyecto y definir objetivos claros, sentando unas bases sólidas que permitan un desarrollo posterior progresivo y ordenado.

La ejecución se realizará con sensatez y visión a largo plazo, avanzando paso a paso para asegurar tanto la calidad artística como la funcionalidad del conjunto, siguiendo el mismo criterio que ha guiado hasta ahora el proceso del paso de misterio.

Confianza y continuidad en los capataces de la cofradía

El nuevo mandato mantendrá la confianza en los capataces actuales, valorando su conocimiento profundo de la Hermandad, de su estilo propio y de la forma de realizar la estación de penitencia. La línea de gobierno se apoya en un liderazgo basado en el diálogo, la confianza mutua y el trabajo en equipo, principios que garantizan coordinación, responsabilidad y estabilidad.

La continuidad y el respeto al trabajo ya realizado se consideran condiciones indispensables para un crecimiento sostenible, preservando la identidad de la cofradía y favoreciendo su evolución natural.

Estabilidad y diálogo como base de la relación con las bandas musicales

En el ámbito musical, el proyecto defiende la estabilidad en las bandas que acompañan a la Hermandad, reforzando siempre el diálogo y el respeto mutuo. Más allá del nivel interpretativo, se subraya la calidad humana de los músicos y el afecto que demuestran hacia los Sagrados Titulares, elementos que forman parte esencial de la solemnidad e identidad de la corporación.

Cualquier decisión futura se plantea desde el consenso, preservando un vínculo que contribuye de manera decisiva al carácter de la estación de penitencia.

La Casa Hermandad, fruto de un trabajo constante y discreto

La situación actual de la Casa Hermandad es presentada como resultado de un esfuerzo sostenido en el ámbito humano y económico por parte de la Junta de Gobierno. Tras meses de trabajo responsable y silencioso, el proyecto avanza con la expectativa de materializar muy pronto un espacio propio al servicio de los hermanos y de la Parroquia, concebido como lugar de encuentro, formación y servicio en plena comunión con la comunidad parroquial.

Balance del primer mandato: consolidación y crecimiento integral

El primer periodo de gobierno de José Antonio Fernández se define por un avance notable en los planos material, humano y espiritual. Entre los hitos más destacados figura la celebración del 50 Aniversario de la Fundación de la Hermandad, culminado en octubre de 2023 con la salida extraordinaria de los Sagrados Titulares a la Catedral.

En el ámbito patrimonial, se ha iniciado el dorado del paso de misterio, junto a la reforma y enriquecimiento de la capilla en la Parroquia de San Andrés. Paralelamente, la acción social ha mantenido una línea constante de colaboración con Cáritas Parroquial de San Andrés, mediante recogidas periódicas de alimentos y productos de higiene a lo largo de todo el año.

En el terreno cultual, se ha recuperado el besamanos a la Virgen de los Dolores cada Viernes de Dolores, fortaleciendo las tradiciones y profundizando en la vida espiritual de la corporación. Todo ello configura un mandato marcado por el trabajo constante y la consolidación de bases firmes para el futuro.

Normalidad y madurez en el contexto electoral

La concurrencia de dos candidaturas no ha supuesto, según se subraya, ningún riesgo de fractura social dentro de la Hermandad. El proceso electoral se ha desarrollado en un clima de normalidad y madurez, afrontando cualquier posible cambio desde el respeto, la colaboración y la búsqueda del bien común.

Se destaca, además, la disposición expresa de ofrecer servicio y colaboración leal en cualquier escenario, reafirmando la unidad como valor irrenunciable de la corporación.

Retos de futuro: participación, transparencia y acción social

Entre las áreas de mejora identificadas figuran el impulso de la participación activa de los hermanos, la transparencia en la gestión y la definitiva consolidación de la Casa Hermandad como centro neurálgico de la vida corporativa. Cada uno de estos retos se entiende como una oportunidad para fortalecer la comunidad, garantizando un crecimiento equilibrado y coherente.

La obra social ocupa un lugar central en este horizonte, reforzando la colaboración con Cáritas Parroquial y subrayando que la caridad debe ser una actitud permanente. Junto a ello, se plantea potenciar la formación cristiana, ofreciendo espacios abiertos a todos los hermanos para profundizar en la fe y dar pleno sentido a la Casa Hermandad como lugar de convivencia, servicio y encuentro.

El nuevo mandato de José Antonio Fernández se orienta así a afianzar un crecimiento integral, preservando la estabilidad, impulsando la acción social y avanzando con paso firme en los proyectos patrimoniales, para que la Hermandad del Buen Suceso continúe siendo un referente humano, espiritual y evangelizador dentro de su comunidad.