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Entrevista | José Antonio Grande de León: «Me siento tan a gusto vistiendo como bordando. Son las dos pasiones de mi vida»

Gente de Paz tiene el placer de entrevistar a uno de los vestidores y bordadores más reconocido de los últimas décadas.

Grande de León habla con honestidad y franqueza de su profesión de bordador; y de su otra gran pasión como vestidor de Imágenes Marianas.

Virgen de la Caridad en su Soledad vestida por Grande de León para su última veneración. Foto: Hdad. Del Baratillo.

– ¿Cómo nace su pasión por vestir Imágenes Marianas?

Pues nace poco antes que la pasión por el bordado. Empecé a vestir desde muy niño porque con 7 años fui a una exposición del escultor Fernando Castejón para la Hermandad de la Cena.

Yo me enamoré de las Dolorosas pequeñitas que vi allí, y conseguí que mi padre que me comprara una de 56 centímetros a la que yo empecé a vestir sin que me hubiera enseñado nadie.

Mi madre le hacía la ropa y yo me encargaba de vestirla según la liturgia. Y con el tiempo tenía más ropa la Virgen que yo mismo.

Y después de aquella Virgen vinieron ya las Dolorosas de tamaño natural. La Soledad de Osuna fue la primera Dolorosa de una Hermandad de Penitencia que yo vestí, a la edad de 14 años.

Y después de ella vinieron todas las demás Imágenes Marianas a las que tengo la suerte de vestir hasta ahora.

«La Soledad de Osuna fue la primera Dolorosa de una Hermandad de Penitencia que yo vestí, a la edad de 14 años»

– ¿Y qué sintió al vestir esa primera Dolorosa de tamaño natural?

Eso no se olvida nunca porque el sentimiento fue tremendo. Era ilusión a la vez que responsabilidad, porque no es lo mismo vestir a tu Virgen pequeñita o a una reproducción de la Macarena de unos amigos de mis padres, que el día que te enfrentas a vestir a una Dolorosa de tamaño natural con sus camareras y junta de gobierno. Entonces sentí ilusión y responsabilidad.

Y después estaba encantado, y fue además donde descubrí que era lo que quería hacer en la vida.

A esta Imagen siguieron otras muchas, y poco después entré con Paco Morillo a vestir a la Virgen del Dulce Nombre de Sevilla. Estuve con él unos años hasta que con 18 años me hicieron vestidor oficial de la hermandad, siendo el vestidor oficial más joven que ha habido en Sevilla.

«Cuando vestí a una Virgen de tamaño natural por primera vez sentí ilusión y responsabilidad»

José Antonio Grande de León bordando en su taller. Foto: Alejandro Sigüenza.

– ¿Y respecto al bordado? ¿Cuál fue el origen?

El tema del bordado, al estar en contacto con prendas bordadas desde tan joven, yo miraba el bordado en mis manos y podía llevarme las horas muertas.

Entonces pensaba que tenía que aprender a hacer aquello algún día, pero mi intención era simplemente saber hacerle para bordar ropa para mi Virgen, como un hobbie.

Empecé a bordar con 17 años en el taller de la Hermandad del Calvario, y me fue gustando tanto que lo compaginaba con mis estudios.

Un año después, con 18 años, entré en el taller de Sucesores de Esperanza Elena Caro, con José Manuel Elena y Dolores Gálvez, que fue mi maestra. Allí es donde terminé de aprender la profesión.

Y desde entonces se puede decir que me siento tan a gusto vistiendo como bordando. Son las dos pasiones de mi vida.

«(…) con 18 años entré en el taller de Sucesores de Esperanza Elena Caro, con José Manuel Elena y Dolores Gálvez (…) Allí es donde terminé de aprender la profesión»

– ¿Qué recuerda de sus maestros tanto en atavíos de Imágenes como en el bordado?

Pues de todos he aprendido muchísimo porque he tenido la suerte de tener muy buenos maestros y muy buenos amigos tanto en la vestimenta de Vírgenes como en bordados.

En vestimenta de Vírgenes tengo la suerte de haber estado con Paco Morillo, y haberle visto vestir muchas veces a la Virgen del Dulce Nombre.

Tengo la suerte de haber conocido muy bien y muy de cerca a Antonio Fernández, y haber sido su amigo. Le admiro muchísimo porque fue un magnífico vestidor, un estupendo fotógrafo y una gran persona.

Luego he tenido una gran amistad con Diego Colchero, que fue quien me dejó a la Virgen de la Merced de Pasión.

Y para mí siempre será inolvidable Pepe Garduño, mi referente. Es el mejor que ha habido, y aparte si bueno era como artista mejor era como persona. Era una bellísima persona y un buen amigo. Siempre me trató de tú a tú dando consejos, como un compañero siendo yo tan joven al lado suya. Yo le he querido mucho y lo quiero, y siempre lo conservaré en mis pensamientos y en mi mente porque es una persona que se echa de menos.

«(…) para mí siempre será inolvidable Pepe Garduño, mi referente»

Y a la hora de bordar lo mismo, tanto con José Manuel Elena como con Dolores Gálvez.

José Manuel Elena fue una gran persona y un gran bordador, pues solo hay que fijarse en el taller del que hablo, que para mí es uno de los mejores talleres que ha tenido Sevilla.

Y Dolores Gálvez ha sido tanto mi maestra como la camarera con la que más tiempo llevo, pues ella sigue siendo camarera del Dulce Nombre y nos une una gran amistad. Y Dolores me ha dado muchos consejos para aprender a bordar. Ella ha sido una parte importante para que hoy en día sea quien soy.

– ¿Le viene a la cabeza alguno de estos consejos que le daba el maestro Pepe Garduño?

De todos ellos he aprendido muchas cosas, pero Pepe era mucho de encaje y de darle gracia a las Vírgenes. El decía que había que realzarlas con su encaje, sus rizos, su blonda por fuera del manto, su manto recogido, su sayas anchas … Él daba esos consejos.

José Antonio Grande de León en su taller de bordados. Foto: Alejandro Sigüenza.

– ¿Cuándo empieza tu etapa en solitario en el bordado?

Yo empiezo en solitario más o menos con 21 años, aunque yo anteriormente siempre hacía cosas por mi cuenta.

Ya con 21 años abrí taller propio. Primero en un piso en la calle Enladrillada y ya después aquí en la calle Santa Lucía, donde llevo desde el año 2000.

«Ya con 21 años abrí taller propio»

– Entre todos los trabajos del bordado que ha tenido a lo largo de su carrera, ¿Cuál le ha marcado emocionalmente?

Todos marcan y parte de tu corazón se va con cada trabajo que sale por la puerta. Eso es inevitable.

Pero también es cierto que hay algunos trabajos que te marcan más que otros como artista y te abren puertas.

Entonces el primer trabajo que más trascendencia tuvo y más puertas me abrió fue el palio completo de Jesús Despojado. Se realizó en el año 2007, y fueron 3 años de trabajo en el que se juntaba la restauración de una obra de las Hermanas Antúnez en el interior; y la realización de las bambalinas exteriores.

Y a ello siguió la ejecución del manto en 2012, los faldones, las dos sayas de salida que tiene a juego con el manto… Y así quedó el conjunto completo.

Ése ha sido el mayor punto de inflexión que ha tenido mi carrera.

Y después el palio de San Esteban también aportó mucho, terminando el techo y realizando las bambalinas interiores, que prácticamente se hicieron nuevas.

E igualmente destaco la saya nueva que le hice a la Virgen del Socorro, los trabajos que le he hecho a la Hermandad de Pasión, el manto que he realizado para la Soledad de San Buenaventura o los trabajos para la Hermandad de la Macarena.

Todos estos proyectos han ayudado mucho y han sido puntos de inflexión.

«(…) el primer trabajo que más trascendencia tuvo y más puertas me abrió fue el palio completo de Jesús Despojado»

Palio de Jesús Despojado, con las nuevas bambalinas de José Antonio Grande de León.

– ¿Cómo surge la idea de realizar un manto a la Virgen de los Dolores y Misericordia de Jesús Despojado?

Pues nace coincidiendo con el 50 aniversario de su bendición. Daba el tiempo justo para hacerle un manto de salida como el broche a la efeméride, y se realizó en 2 años. Era de estilo romántico y decimonónico, que era lo pedía el palio y lo que la Virgen necesitaba.

Sentí una ilusión muy grande cuando se estrenó en el ayuntamiento y Sevilla entera lo vio, ya que tuvo mucha repercusión.

Manto ejecutado por Grande de León para la Virgen del Carmen de Sanlúcar la Mayor. Foto: Hdad. Del Carmen.

– También ha llamado mucho la atención el manto de salida de la Virgen del Carmen de Sanlúcar la Mayor, realizado por usted y estrenado en julio de este año …

Sí porque además me gusta que la gente vea que tenemos una amplia variedad a la hora de hacer un bordado, y nos adaptamos a la Imagen que tenemos delante.

Y se ha querido hacer un manto bastante personal acorde a una Virgen del Carmen, con mucho colorido. Fue realizado en tisú de plata, siguiendo el estilo juanmanuelino que me encanta, con una guardilla perimetral, el escudo carmelita central; y luego muchos detalles, guirnaldas, lazadas, macetillas y todo tipo de flores.

«(…) se ha querido hacer un manto bastante personal acorde a una Virgen del Carmen, con mucho colorido»

Y después hay que resaltar la calidad que lleva con hojilla, cartulina, muestra armada y todo lo bueno que se le puede meter a un bordado, resultando un manto muy colorido y vistoso.

Ha sido un encargo muy especial, ya que la junta de gobierno estaba deseando realizarle un manto bordado a la Virgen, y yo he intentado poner todas las facilidades. Es de alabar cómo la hermandad, a pesar de la pandemia y sus consecuencias, ha ido cumpliendo los plazos.

Nuevo manto de José Antonio Grande de León para la Soledad de San Buenaventura. Foto: Hdad. de la Soledad.

– Otro de los grandes proyectos es el proyecto de manto de la Soledad de San Buenaventura. ¿Cómo surge este proyecto?

Yo creo que desde que tengo el honor de conocer de cerca a la Soledad, y desde la primera etapa en que empecé a vestirla siempre decíamos, y la junta era consciente, que el manto que lucía no era el que a la Virgen le iba. Ella tenía además un magnífico manto en fotografías antiguas, del cual se perdió la pista.

Posteriormente Juan Manuel Rodríguez Ojeda le hace un manto a la Virgen que hoy tampoco existe porque en aquel entonces la Señora aún estaba de rodillas, y el manto de Juan Manuel se dividió para ejecutar varios mantos de camarín y sayas que todavía posee.

Después las monjas de Santa Isabel realizan el manto actual, que ni es del estilo que a la Virgen le pega ni son las dimensiones, ya que es un manto para ir con toca y recogerlo a la cintura.

Entonces cuando la junta de Miguel Ángel Oteros aprobó la idea, me dieron libertad para realizar el diseño de un manto apostando por lo que más le pega a ella, que es el romanticismo.

La hermandad estaba muy ilusionada. Realizo el proyecto y gusta una barbaridad. Se da la primera puntada, y se realiza en 4 años, estrenándose con la siguiente junta de gobierno.

«(…) me dieron libertad para realizar el diseño de un manto apostando por lo que más le pega a ella, que es el romanticismo»

– Hace pocas fechas se ha conocido igualmente que se va a encargar de realizar el nuevo palio de la Dolorosa del Divino Perdón del Parque Alcosa …

Sí. Éste es un proyecto que viene de la anterior junta de gobierno. Y la hermandad quiere que el proyecto lo avale un Cabildo General de hermanos.

Por ello la junta anterior ya habló conmigo para que fuera pensando un nuevo proyecto de palio. El mandato finalizó y es la junta actual la que ha retomado la idea.

Y se ha hecho un proyecto de palio acorde a la Virgen, realizándose las 4 bambalinas por dentro y por fuera, y el techo de palio. Será un palio muy sevillano, que manteniendo el clasicismo va a aportar a la Semana Santa de Sevilla y va a ser muy personal. Estoy muy contento con él.

«Será un palio muy sevillano, que manteniendo el clasicismo va a aportar a la Semana Santa de Sevilla y va a ser muy personal»

– Igualmente notables son sus trabajos para la Hermandad de la Macarena …

Así es. Fue con la primera junta de Cabrero cuando comencé a trabajar para la Macarena, y en estos 4 años he tenido muchos encargos.

Lo primero fue la limpieza de la saya rosa de la Virgen del Rosario, que ya la pudo lucir en la última salida antes de la pandemia.

Después restauré la saya de los Cuernos de la Abundancia, que además es una saya muy buena con unos bordados del siglo XVIII que estaban en muy mal estado.

Y gusta tanto el resultado de la saya tanto a la comisión artística como a la junta de gobierno, que firmo la restauración de las 24 insignias de la hermandad, algo que ninguna hermandad había hecho hasta la fecha. Puede imaginarse el sueño.

En este trabajo hay de todo: Piezas que requerían solo restauración, otras limpieza y restauración hasta pasados a nuevos terciopelos.

Nuevas banderas de José Antonio Grande de León para la Macarena. Fotos: Hdad. De la Macarena.

Luego he hecho 4 insignias nuevas. He realizado el Guión de San Basilio, con el medallón central bordado en sedas de colores que representa la pintura central del altar mayor de la Iglesia de San Basilio, que actualmente está en el Louvre. Se encuentra bordado en hojilla, cartulina, muestra armada y todo lo bueno que puede llevar un bordado.

Luego después he hecho el banderín de la Banda de la Centuria, ya que la formación no tenía banderín. Esta pieza sigue el estilo romano.

He ejecutado dos banderas que se habían perdido y formarán parte del cortejo, que son la bandera morada y la bandera verde con el escudo de la hermandad.

Y lo último que he firmado con la hermandad , que además se firmó el Miércoles de Ceniza de este año, fue la realización de una nueva saya de salida para la Virgen. Se llama la «Saya de las Virtudes Teologales» porque el centro es una representación de las tres Virtudes Teologales que coronan el camarín de la Virgen, obra de Juan Pérez Calvo. Se han reproducido en marfil por Israel Cornejo, que también es el autor de las tres cabecitas de angelitos que lleva en la parte posterior.

«Se llama la ‘Saya de las Virtudes Teologales’ porque el centro es una representación de las tres Virtudes Teologales que coronan el camarín de la Virgen»

Para el diseño de la saya yo quería que fuera muy macarena y a la vez muy personal y diferente a las demás, para que aportara algo y se diferenciara de las demás.

También tuve en cuenta que se adaptara a la ropa de la Virgen, y en especial a los tres mantos de salida, que es con los que la va a llevar.

Después quise que fuera de estilo regionalista, que además creo que es el estilo que mejor representa a la Hermandad de la Macarena y mejor le sienta.

Y busqué que se basara en la cerámica de la Macarena por la cantidad de retablos cerámicos que hay en el barrio de la Macarena.

Saya de las Virtudes Teologales, realizada por Grande de León para la Macarena. Foto: Hdad. de la Macarena.

Es una saya formada por tres ejes principales, muy rica en macetillas y en centros bordados. Lleva todo tipo de puntos e hilos del bordado sevillano, así como todas las técnicas del bordado como hojilla, cartulina y muestra armada en todas sus variantes y mucha cantidad.

Y luego lleva muchos motivos florales y símbolos como rosas, azucenas que simbolizan la pureza de la Virgen, lazadas, guirnaldas, y flores de los patios de la Macarena como azahares, jazmines, rosa de pitiminí y violetas por Santa Ángela de la Cruz.

Después es muy del estilo macareno con la malla de tisú de plata adornada con lentejuelas y mingos en la parte posterior, las mangas y la cotilla. Y lleva incluso los manguitos bordados.

«Es una saya formada por tres ejes principales, muy rica en macetillas y en centros bordados»

– La Macarena tiene tres mantos de salida. ¿Le gustaría hacer un cuarto manto?

¡A qué bordador no le gustaría hacer un manto para la Macarena! Sería el gran sueño de cualquiera. Claro que sí.

Además, en ese hipotético caso, se podría hacer un manto muy macareno sabiendo la calidad de los tres mantos precedentes, pero aportando su propia personalidad.

«¡A qué bordador no le gustaría hacer un manto para la Macarena!»

– ¿En qué momento cree usted que se encuentra el bordado sacro?

Yo creo que ahora mismo está en un buen momento, sobre todo porque este mundo está vivo.

Cuando yo era chico había 2 o 3 talleres en Sevilla, y fuera había poquísimos. Hoy en día en las ciudades hay, y raro es el pueblo que no tiene un taller de bordados.

Entonces que haya tantos pienso que es bueno porque significa que el bordado y Semana Santa están vivos. Pero luego no todos lógicamente llegan a lo mismo ni ofrecen la misma calidad.

«Que haya tantos talleres de bordados pienso que es bueno porque significa que el bordado y Semana Santa están vivos»

– Muchos artesanos han pedido ayuda a las instituciones públicas competentes ante la difícil situación generada por la pandemia del covid-19. ¿Piensa que deberían incrementar las ayudas al sector?

Sí, yo creo que deberían ayudar más. Incluso en otras regiones se hace con artesanías que no tienen nada que ver con la Semana Santa. Más que aquí.

Lo que estamos consiguiendo en Sevilla ha sido gracias a la asociación de artesanos, ya que antes no se había logrado nada. Y tampoco estamos pidiendo algo del otro mundo.

Por ejemplo, creo que todos notaríamos y agradeceríamos que ese IVA tan gravoso del 21% bajara al 10%.

Y sería conveniente que al menos las artesanías, tan autóctonas de esta tierra como es la sacra, que además mueven trabajo en toda España, se defendiera un poco más y se luchara para que no se acabe.

«(…) creo que todos los artistas y artesanos notaríamos y agradeceríamos que ese IVA tan gravoso del 21% bajara al 10%»

– Pasando al tema de atavío de imágenes, ¿Qué cualidades debe tener a su juicio un buen vestidor?

Perfección y mucha sensibilidad. Creo que es primordial. Más allá de tener mucho arte y manejo en la colocación de los encajes, debe saber lo que está poniendo, algo que últimamente se está perdiendo.

El vestidor debe saber lo que está poniendo. Debe saber de encajes y de telas.

Y después debe tener mucho arte en las manos para terminar las Vírgenes bien porque es muy importante la terminación en una virgen; y un punto de perfección.

Yo siempre digo que a las Vírgenes hay que vestirlas perfectas pero con arte y gracia.

«(…) a las Vírgenes hay que vestirlas perfectas pero con arte y gracia»

María Santísima del Dulce Nombre vestida por Grande de León para uno de sus besamanos. Foto: Alejandro Sigüenza.

– ¿Las priostías suelen marcarle las premisas a la hora de vestir a una determinada Imagen o le dan libertad?

Yo en general suelo tener libertad porque en la mayoría de las hermandades llevo muchos años; y además las corporaciones te meten de vestidor porque les gusta tu forma de vestir.

Pero eso no significa que haga lo que quiera. Entonces lo que yo suelo hacer es hablarlo todo con los priostes y las camareras antes de vestir a la Virgen. Hay que ser una piña, y pienso que eso se nota en el resultado final.

«(…) suelo hablarlo todo con los priostes y las camareras antes de vestir a la Virgen»

– Da la impresión de que poco a poco se va recuperando un estilo más clásico y alegre en las Dolores, con proporciones más anchas en elementos como el pollero del manto tras una época de polleros muy estrechos. ¿Cree que es una moda o que por el contrario se asentará esta tendencia?

Yo pienso que nos movemos mucho por modas, y me parece bien porque siempre ha sido así. Pero lo que no me gusta es que las Vírgenes pierdan su sello ni para un lado ni para el otro.

Entonces lo bonito de Sevilla es lo singular y diferente que son unas hermandades y otras. Por ello pienso que hay Vírgenes de hermandades que son más clásicas y no les pega un pollero ancho; y al revés, hay cofradías de barrio cuyas Vírgenes no podrían llevar pollero estrecho.

Yo creo que lo importante es adaptarte a la Virgen que tienes delante. Porque es cierto que antes todos los vestidores vestían a sus respectivas imágenes iguales. Eran magníficos vestidores pero a todas las vestían de la misma manera. Y yo no lo entendía porque las Vírgenes no son iguales y por tanto no deben de vestirse iguales.

«(…) creo que lo importante es adaptarte a la Virgen que tienes delante»

El buen vestidor es el que se adapta a la Virgen que tienes delante, más allá de modas.

Y tienes que tener muy en cuenta también el estilo de la hermandad en la que estás trabajando.

Soledad de San Buenaventura vestida por Grande de León. Foto: Enrique Ayllón.

– ¿Cómo ve actualmente el arte de enjoyar a la Madre de Dios?

Bueno, aquí se pasó de unos años 60 en los que se cargó mucho a las Vírgenes de joyas, hasta llegar al extremo opuesto en los años 80 de no poner nada donde no llevaba nada de joyas, un simple puñal o algún detallito.

Yo creo que no una cosa ni otra. Yo he luchado mucho por ese tema porque a mí las joyas me gustan. Creo que son un símbolo de elegancia en las Vírgenes, pero bien puestas, ya que unas joyas mal puestas estropean una vestimenta. Entonces pienso han de lucir joyas bien colocadas.

«(…) a mí las joyas me gustan. Creo que son un símbolo de elegancia en las Vírgenes (…)»

Además creo que esto se ha puesto otra vez de moda, y se están poniendo muchas más joyas en las Vírgenes que hace unos años. En los años 80 y 90 se utilizaban poquísimo.

Sin embargo, de 30 años para acá se están poniendo muchas más joyas. No tanto como los años 60, porque eso no creo que vuelva; pero sí se están poniendo más joyas.

– ¿Qué tipo de tocados es el que te resulta más complejo?

Yo creo que en realidad ninguno porque me adapto a la Imagen, y no tengo problema en poner uno u otro.

Quizás por cantidad de alfileres y por el trabajo, el tocado que más laboriosidad tiene es el de la Virgen de las Aguas del Museo.

Virgen del Socorro ataviada por Grande de León para los cultos del presente mes. Foto: Hdad. del Amor.

– ¿Se está viviendo en el Arte de Vestir a la Virgen una etapa de boom de vestidores?

Yo creo que sí. No lo buscamos los vestidores porque cuando tú haces esto es porque lo sientes. Para mí vestir a la Virgen es lo más bonito del mundo.

En otras épocas los vestidores eran personas completamente anónimas, y tenían un mérito y una valía muy grande que no se les reconocía más allá del ámbito cofrade, y que es bueno que se de.

Y ahora, quizás hemos pasado al extremo contrario. Se sobrevalora a los vestidores en algunos casos más de la cuenta.

«(…) se sobrevalora a los vestidores en algunos casos más de la cuenta»

Yo pienso que la única protagonista debe ser la Virgen, y cuando eso va por otro lado, mal vamos. Es decir, está muy bien que se reconozca nuestra labor, pero no debemos olvidar que lo más importante es la propia Imagen.

– ¿Qué mensaje trasladarías a las nuevas generaciones de vestidores?

Les diría que tengan ilusión y que empiecen desde abajo, que no intenten destruir nunca a nadie.

Últimamente las nuevas generaciones, en todos los ámbitos, llegan en ocasiones creyendo que ya lo saben todo. Y todo no se sabe. Los años te dan experiencia, y eso aún no lo tienen.

Yo creo que hay que empezar desde abajo, y si tiene que llegar se llega, porque demostrando que vales, llegas.

Es muy importante ser sencillo, discreto, paciente y demostrarlo en cada vestimenta.

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