Entrevista | José Antonio Pérez: “Cuando me preguntan, si voy a volver a presentarme, le digo a todo el mundo lo mismo, que lo estoy rezando mucho”

José Rodríguez, hermano mayor del Nazareno


En la siguiente entrevista, el hermano mayor del Nazareno hace balance de su mandato y da las claves de la evolución de la cofradía del Jueves Santo

Ser hermano mayor conlleva una fuerte carga de responsabilidad, de gestión de grupos humanos, de devoción y de amplitud de miras. Buena parte de esas cualidades las reúne el actual máximo responsable de la Hermandad del Nazareno de Córdoba.

Tras casi cuatro años de mandato, Pérez hace balance para Gente de Paz de este tiempo; desvela algunos de los momentos complicados; muestra el carisma de la cofradía del Jueves Santo; da las claves de los proyectos por realizar; y habla de la participación del Nazareno en la Magna. No se la pierdan.

-¿En qué momento se encuentra la Hermandad del Nazareno?

Creo que se encuentra en un momento dulce, o mejor dicho, muy dulce, porque está en continuo crecimiento. Nos ha pasado lo mismo que a la mayoría de las hermandades que veníamos de la pandemia, de dos años muy complicados, dos años en lo que todo quedó aletargado por esta situación, y en el que ha costado trabajo reactivar. Ha sido a través de mucho esfuerzo, mucho trabajo, mucho contacto con los hermanos y comienzo con los ensayos, las cuadrillas llevaban tres años sin probar también palos.

O sea, que ha sido todo muy complicado, pero gracias a Dios el fruto se está viendo, tanto aquí en esta casa del Nazareno como en el resto de hermandades. Ahora mismo se encuentra en un momento, gracias a Dios, muy dulce, en un buen momento.

-Has nombrado la pandemia, entraste de hermano mayor todavía saliendo, como el que dice, del confinamiento ¿cómo fueron esos primeros momentos al frente de la cofradía?

Un tiempo muy complicado y, sobre todo, en la casa en la que estamos, con una residencia a la que estamos unidos estrechamente y luego, nuestra iglesia linda con la residencia. Estuvimos mucho tiempo apartados de la vida de hermandad, de la vida como hermandad y con las hospitalarias. 

Y el primer escollo que nos encontramos fue que en la pandemia, como nos hizo no poder estar en nuestras instalaciones, no teníamos la frecuencia de visitarlas porque no podíamos salir tampoco a la calle por todas las limitaciones que había. Nos encontramos que el local de la cofradía había flexado el techo y se nos había caído el techo del local, aunque no le afectó a los pasos, pero, sin embargo, había caído.

Lo primero que nos encontramos con la pandemia, aparte de reactivar la cofradía a nivel de hermanos, fue un local hundido. Ese fue el comienzo de mi mandato y uno de los motivos principales por los que decidimos tirar para adelante fue encontrarnos en esta situación complicada.

“Lo primero que nos encontramos con la pandemia, aparte de reactivar la cofradía a nivel de hermanos, fue un local hundido”

Había que reactivar la cofradía, veníamos de dos años muy complicados, terminaba Víctor también el mandato, la mayoría, el 80% de la junta de gobierno actual ha estado con Víctor Molina, y la verdad es que continuábamos con el gran trabajo que había realizado. No podíamos dejar que la cosa se durmiera, sino continuar con esos cimientos que ya había puesto Víctor.

-Estuviste con en la junta de gobierno de Víctor ocho años ¿Cuál ha sido la mayor diferencia que has notado de estar en una junta de gobierno a ser el que la dirige?

Tuve la suerte de contactar con Víctor y he tocado todos los palos. Empecé con él de vocal de Caridad, fui luego vocal de Estación de Penitencia y en el segundo mandato, en sus últimos cuatro años, estuve de vicehermano mayor. Pero la verdad es que hay una gran diferencia. Por lo menos yo lo veo de esta manera, en que cada uno tiene libertad, cada una de las áreas tiene la libertad de decidir, de hacer, pero a mí me gusta estar muy encima de todo.

Antes, cuando estaba en el mandato de Víctor, independientemente de los cuatro últimos años que tuve de vicehermano mayor, estuvimos trabajando muy estrechamente, pero es verdad que hay una gran diferencia en las responsabilidades, en lugar de dedicarte a un área vas a tener que dirigir todas las áreas. Y, sobre todo, una de las parcelas más importantes es esa figura del hermano mayor que tiene que unir, unir, en vez de dividir. Al que está apartado hay que acogerlo, hay que acercarse, hay que escucharlo, porque al que tienes cerca es muy fácil seguir trabajando con él.

Pero, sobre todo, tenemos que ser muy conciliadores. Porque muchas veces no estamos en la primera línea como el hermano mayor, que tanto lo bueno como lo malo le toca. Por lo que esa labor conciliadora también es una de las que me he dado cuenta muchísimas veces, porque parece que no hay horas y que las tienes todas en posesión  de la cofradía, que suena el teléfono en cualquier momento, para cualquier problema, ahí tienes que estar. 

Nosotros también tenemos la suerte de tener una vinculación muy estrecha con las hospitalarias. Entonces, esa figura del hermano mayor, tan vinculada con ellas, te hace dedicarle un tiempo y ver el prisma de la cofradía de otra manera.

-En estos cuatro años habéis acometido diferentes proyectos. Entre ellos, ya se ha anunciado una reforma del palio de María Santísima Nazarena ¿En qué va a consistir y qué plazos os habéis marcado?

El proyecto se aprobó va a hacer dos años en noviembre. Va a consistir no en un cambio a nivel de estética, pero sí un cambio al 100% de todo lo que es el palio. No se encuentra en buen estado, pero lo que sí vamos a mantener es el mismo diseño, pero enriqueciéndolo. Pero sí se va a sustituir al 100 % por el estado en el que se encuentra. 

“Una de las parcelas más importantes es esa figura del hermano mayor que tiene que unir, unir en vez de dividir”

¿Plazos de ejecución? Tenemos previsto que, en el caso de que continuáramos y el Nazareno tuviera a bien mantener a esta junta de gobierno, junto con sus hermanos, nosotros calculamos que en un par de años podríamos tenerlo terminado. Si es verdad que no saldría el palio nuevo hasta que no estuviera terminado también al 100 %, no saldrá por fases.

¿En qué consiste? La orfebrería va a llevar el mismo diseño, va enriquecido con una crestería, los bordados sí que son unos bordados más amplios, porque nuestro techo de palio tiene una ampliación en la que hace que los bordados queden cortados y va un poquito más enriquecido. Pero, sobre todo, la estética, la impronta va a ser la misma que tiene ahora mismo el palio de María Santísima Nazarena.

-Tenéis probablemente dos de las mejores imágenes de la Semana Santa de Córdoba ¿Eso supone un plus de responsabilidad?

Creo que esa responsabilidad no solo por el valor de estas dos imágenes, sino cualquier hermandad y cofradía sus titulares tienen ya que generarte esa responsabilidad, porque si no, no tendría sentido.

“No saldría el palio nuevo hasta que no estuviera terminado también al 100 %, no saldrá por fases”

Es verdad que estas dos imágenes generan una gran devoción. El Nazareno tuvo una gran devoción. Por las diferentes vicisitudes que pasó la cofradía desde su primera constitución en 1579, con tantos momentos de extinción, de reorganización, por la aristocratización, fue perdiendo luego la devoción. Actualmente a nosotros nos genera un compromiso y una gran alegría. También hemos tenido la suerte de que ambas imágenes, después de tantas extinciones que ha tenido la cofradía, han estado siempre en las mejores manos, que son las de las hospitalarias.

-También habéis potenciado durante estos años la devoción al Padre Cristóbal, con su procesión, por ejemplo, ¿cómo ha sido ese proceso?

Ese fue también otro de los retos en este mandato. El Padre Cristóbal yo creo que es uno de los grandes desconocidos en la ciudad de Córdoba. Y ahora aquí también quiero ser muy crítico con nosotros mismos. Quizás también seamos culpables por haber tenido tanto tiempo cerrada la iglesia. Cuando nosotros queremos generar esa devoción al Padre Cristóbal, tenemos que abrir la iglesia y empezar a manifestar las virtudes del Padre Cristóbal. 

Desde la beatificación del 2013, ya se venía pensando en procesionarlo, como una forma de poder dar a conocer la figura del Padre Cristóbal. Y a raíz de la primera procesión que se celebró en el 350 aniversario de la fundación de la Congregación de las Hermanas Hospitalarias ha venido muchísima gente, se ha acercado, incluso gente de fuera, que ha venido a conocer al Padre Cristóbal. 

Fue uno de los proyectos ilusionantes. Y ahí estamos trabajando poquito a poco. También se ha involucrado muchísimo el colegio en todos los actos que celebramos en febrero. La verdad es que se han  ido generando muchas devociones con esta procesión.

-Has mencionado en varias ocasiones a las hospitalarias ¿cómo es esa relación con ellas?

Estrechísima y buenísima, no puedo decirlo de otra manera. La verdad es que convivimos y compartimos mucho con ellas, desde la superior de la casa madre, sacristana, resto de hermanas mayores, hasta la mismísima madre general, la hermana Josefina Peña, el trato exquisito que nos ofrece. Y no se entiende hoy por hoy la cofradía sin las hermanas hospitalarias.

No solo porque ellas nazcan de la cofradía de Jesús Nazareno, la cofradía es de 1579 y ellas nacen en 1673, que es cuando se funda la obra, un 11 de febrero. Además, esa fecha es significativa porque es cuando se incardina como hermano el Beato Cristóbal de Santa Catalina. Desde ahí hasta ahora, la vinculación ha sido estrechísima. Hoy por hoy, el trato con ellas es exquisito y, ya te digo, extraordinario con todas. Todo son facilidades, y así trabajar también gusta.

-Estamos a menos de un mes ya para Semana Santa, casi contando los días para el Jueves Santo ¿Va a haber novedades este año de cara a las estación de penitencia?

La primera y más significativa van a ser los nuevos faroles de cola que acompañen o que sustituyan a los arbóreos actuales, que iluminan la María Santísima Nazarena. Los está ejecutando nuestro hermano Manolo Valverde, diseñado por Manolo y Mariano Valverde, que han manteniendo el estilo clásico de la cofradía que en su momento su padre intentara impulsar.

“No se entiende hoy por hoy la cofradía sin las hermanas hospitalarias”

Esos faroles van en caoba, metal, y los angelitos van en el mismo diseño del marfil del palio. Quizás sea lo más llamativo, lo más significativo, aunque también vamos a estrenar un nuevo pendón de Jerusalén, que va a sustituir al actual, porque también se encontraba en mal estado. 

Un nuevo libro de reglas, también ejecutado por Mariano Valverde, en el que vamos a tener los tres grandes escudos de las reglas de la cofradía. El escudo de las reglas fundacionales, que fueron en 1579 aprobadas por Fray Martín de Córdoba y Mendoza. Vamos a tener también el escudo del obispo Cirarda, que dio la aprobación a las reglas actuales de 1971. Y vamos a tener también el escudo de la cofradía ejecutado por dos ángeles en marfil. No podemos dejar tampoco atrás el escudo real de Isabel II, que también irá en el libro de reglas.

Vamos a estrenar también una vara para el secretario, con el escudo real de Isabel II. Y luego el resto son ya la restauración del martillo del palio de María Santísima Nazarena y algunos juegos más de varas de acompañamiento.

-Al comienzo de tu mandato se nombra Francisco Luis Castaño capataz general de la cofradía. Supongo que contentos con él, con su labor.

No solo contentos, sino orgullosos del trabajo que ha venido realizando. Él se encontró en una cofradía con grandes problemas en los dos pasos. Y el trabajo de estos cuatro años ha dado fruto, tenemos dos cuadrillas completas para cada uno de los pasos.

“La primera (novedad) van a ser los nuevos faroles de cola que acompañen o que sustituyan a los arbóreos actuales, que iluminan la María Santísima Nazarena”

Ha sabido atraer, ha sabido retener. Tenemos que estar agradecidos, yo especialmente, aparte de la amistad que me une con él y el cariño que le tengo, pero la cofradía del Nazareno está muy orgullosa, del capataz general que tiene. Y ojalá sea por muchos años, porque ha dado fruto en muy poco tiempo con el gran problema que tenía la cofradía. Ya te digo, este año ha sido una locura tener desde primera hora dos cuadrillas completas. Eso en el Nazareno hacía muchísimos, muchísimos años que no se había visto. Yo por lo menos en 20, ninguno.

-En octubre va a participar en la Magna, ya estuvo en Nazareno en la anterior, y fuisteis la primera cofradía en anunciar vuestra participación ¿Cómo fue?

Fuimos la primera y después de haber pasado un tiempo prudencial. Tuvimos la suerte de la llamada de Manolo Murillo, con el que tengo una gran amistad, para anunciarme la decisión de que habían tenido a bien, de que si así lo decidía la cofradía, que Jesús Nazareno era una de las imágenes que formaran parte de este vía crucis. Y no había lugar a dudas. Nosotros teníamos que dar nuestro sí a esta invitación invitación, por dos motivos.

José Rodríguez, hermano mayor del Nazareno

Primero, por celebrar este aniversario tan importante en la diócesis de Córdoba. Y segundo, porque así somos, somos Iglesia, somos llamados por el señor obispo y ahí debemos estar, debemos sumar. Y creo que va a ser un momento muy bonito para vivirlo en Iglesia.

“(El capataz) se encontró en una cofradía con grandes problemas en los dos pasos. Y el trabajo de estos cuatro años ha dado fruto, tenemos dos cuadrillas completas para cada uno de los pasos”

Desde esa llamada, hablé con Manolo, “Manolo, ¿cuándo lo podemos hacer público?” Y  me dijo, “cuando tú creas conveniente”, después de que le diéramos el sí. Esperé unos días. Y la sorpresa fue que hemos sido las primera, y a raíz de ahí ha subido esto como la espuma, han empezado a salir las decisiones de las diferentes cofradías.

Creo que puede ser un momento muy bonito vivir en la diócesis, en el que además nosotros nos sentimos súper orgullosos que tanto la diócesis de Córdoba, el Obispado como la Agrupación nos hayan tenido en cuenta y que Nuestro Padre Jesús Nazareno pueda formar parte de ese  solemne y piadoso rezo del vía crucis.

-¿Cuál ha sido el momento más gratificante y el más difícil de este primer mandato tuyo como hermano mayor?

Gratificantes muchísimos. Y, sobre todo, los más gratificantes para mí, aunque parezca un disparate o algo retórico, aquellos momentos interiores que vivo en la casa con los ancianos. Una sonrisa de ellos, un abrazo de ellos, un beso, el conocerlos por su nombre, el que ellos te conozcan a ti por tu nombre. Ese trato directo con ellos es el mayor regalo que te puedan hacer en la vida, de verdad. Y ese puede ser mío interior. A nivel de cofradía, quizá el estreno de los faroles del paso de Jesús Nazareno, que tanto tiempo esperamos para su ejecución. 

“Desde esa llamada, hablé con Manolo, ‘Manolo, ¿cuándo lo podemos hacer público?’ Y  me dijo, ‘cuando tú creas conveniente’”

Y el peor, el Señor quiso que fuera así, no lo puso fácil a la hora de poder buscar financiación para la reforma del local. Tuvimos que estar un año y medio con el local cerrado. Y todas las puertas a las que llamabas se cerraban. Hasta que bueno, la suerte de conocer a Santi Góngora y con él ha sido todo muy fácil. Pero me costó trabajo ese primer año y medio poder sacarlo adelante y pasaban por la cabeza mil cosas, no le veía luz a este asunto. Con paciencia y como decían, si el Señor no lo quiere, por algo será. No ha habido momentos malos, ha habido momentos complicados. Pero momentos malos tampoco.

-¿Te vas a presentar a la reelección?

No lo sé. Cuando este año tanto me están preguntando, si voy a volver a presentarme, le digo a todo el mundo lo mismo, que lo estoy rezando mucho. Lo que Jesús Nazareno decida. Pero ahora mismo no puedo dar una respuesta de sí o no. La verdad que son doce años trabajando en la cofradía, pero no puedo decir un no, sino que sea lo que Jesús Nazareno decida.