El hermano mayor de la Confianza analiza los retos que tienen por delante, como la salida del Cristo y el proceso para convertirse en hermandad
Faltan pocas semanas para que la nueva capilla del Cristo de la Confianza sea bendecida, cuando llegamos a la iglesia de la Inmaculada y San Alberto Magno. Allí nos recibe José Luis Díaz, hermano mayor de la fraternidad que ha articulado una devoción de décadas en torno a la imagen.
A los pies del altar, frente al imponente crucificado que esculpiera Antonio Castillo Lastrucci, Díaz va detallando los diferentes proyectos e ilusiones en los que la fraternidad va trabajando, con la mirada puesta en el día en que se conviertan en hermandad, para lo que están dando los pasos oportunos.
Los inicios de Díaz en la fraternidad
El hermano mayor desvela que hizo en la parroquia de la Inmaculada su primera comunión. “Me he criado en Infanta Doña María, el Cristo para mí ha sido una referencia siempre”, recalca, aunque confiesa que “existía ese halo de que el Cristo nunca va a salir a la calle”.

Además de la Confianza, Díaz forja su trayectoria en diversas cofradías y señala que incluso su abuelo fue hermano mayor de la Esperanza. “Tengo mucho arraigo a la Semana Santa, he estado en varias hermandades tanto de costalero como de nazareno y me ha ayudado a saber, no solo lo que quiero, sino también lo que no quiero, las experiencias que no me han gustado cuando he sido hermano de alguna hermandad o simplemente devoto, me sirven para no hacerlo ahora que me ha tocado asumir esta responsabilidad . Nosotros y así entiendo una junta de gobierno, somos un mero instrumento entre el Cristo y la gente, que es patrimonio de todo el que le tenga fe”.
Asimismo, evoca que el primer Vía Crucis presidido por el crucificado fue con el antiguo párroco, Manuel González Muñana, y Díaz formaba parte del equipo de capataces. Cuando llegó Francisco Granados como párroco, fueron a proponerle crear “algo en torno al Cristo, aunque fuese un grupo joven para canalizar la devoción. Y nuestra sorpresa fue cuando él nos propuso a nosotros lo que íbamos a proponerle a él (a Granados)”. Y, en poco más de dos años, ya son más de 300 los hermanos de la Confianza.
El momento por el que atraviesa la Fraternidad de la Confianza
El hermano mayor no duda en subrayar que se hallan en una etapa “muy bonita y súper ilusionante, porque tenemos muchos proyectos en marcha”. Esto para asegurar que “la evolución ha sido tremenda, nos ha arrollado”, ya que “ninguna previsión”, les hacía pensar que “esto creciese al ritmo que ha crecido, pero la devoción que tiene el Cristo ha hecho que se faciliten todo ese tipo de cosas”.
“Ha crecido mucho, hasta el punto de que ya están los papeles en el Obispado para constituirnos como prohermandad y tener un reconocimiento de la entidad, a nivel canónico”, especifica. Díaz indica, a su vez, que “cada día (el Cristo de la Confianza) está más cerca de salir en su paso”. En este sentido desvela que “por la calle nos paran” y les preguntan “¿oye, el Cristo cuando sale en su paso?”, a lo que responde, “cuando Él quiera”.

En ese apartado, el hermano mayor reconoce que “hay que ser pacientes”. De hecho, “podíamos haber optado por comprar un paso de segunda mano y estar en la calle ya, hace un año, pero creemos que tenemos que estar a la altura de la devoción que tiene el Cristo, que ya la tenía desde antes de que llegara la fraternidad”. Y, en consecuencia, para Díaz “tienes que tener respeto a toda esa gente, a los cofrades que ha intentado también hacer una hermandad antes y, por los motivos que sean, no ha llegado a buen puerto”. A la par que ha abundado en que “el Cristo tiene que salir lo más digno posible”. Insistiendo en que “tenemos que ir dando pasos firmes, no solo a nivel de paso sino de cortejo”.
Identidad
Sobre ese aspecto, el hermano mayor recuerda que la imagen está hecha por contrato a semejanza del Cristo de la Buena Muerte de Córdoba y éste de los estudiantes de Sevilla, por lo que “acabas bebiendo de unas líneas mesinas”. Es por ello que “todo lo hemos enmarcado en esa corriente artística, en un Barroco temprano. El diseño del paso; la capilla va en la misma sintonía, se ha inspirado en pintores de esa época; en orfebrería hemos hecho un diseño exclusivo, basado en las mismas líneas para que vaya todo en consonancia; y tener un guion penitencial lo más encajado posible en la corriente artística a la que corresponde”.
“Podíamos haber optado por comprar un paso de segunda mano y estar en la calle ya, pero creemos que tenemos que estar a la altura de la devoción que tiene el Cristo”
Díaz remarca que “tenemos muy claro que nuestra identidad viene marcada por nuestra parroquia, ya que tenemos un vínculo indestructible, el Cristo es propiedad única y exclusivamente de la parroquia, y eso seguirá siendo así. De hecho, sería un error que eso se desvirtúe y no se entienda así, ya que todos los hermanos debemos trabajar por la fe que le profesamos, nunca con un sentido de propiedad”. Al hilo de lo que explica que la fraternidad la conforman el Santísimo Sacramento, Cristo de la Confianza, Inmaculada Concepción y San Alberto Magno, por lo que “nosotros bebemos de los titulares de la parroquia”.
De ese modo, el vínculo es total y “hacemos parroquia, porque entendemos que debe ser así y, a mi juicio, una hermandad debe sumar a la parroquia a la que corresponde y a la Iglesia como institución, ya que ante todo somos cristianos”.
“El Cristo es propiedad única y exclusivamente de la parroquia, y eso seguirá siendo así. De hecho, sería un error que eso se desvirtúe y no se entienda así”
El párroco
Sobre Granados, el hermano mayor resalta que es “una maravilla, no podemos tener más que palabras de agradecimiento hacia él. Nos ha facilitado todo desde el principio”. E indica que “tenemos una relación, muy cercana”. A la par que expresa que “conectamos, nos llevamos bien y entendemos las cosas de la misma manera”.
Además, Díaz destaca el apoyo que les ha prestado el sacerdote, así como su ilusión y ganas de que el proyecto salga adelante. “Solo puedo tener palabras de agradecimiento hacia él, que además de una ser una persona excelente, es el que ha hecho posible todo esto y creo que nosotros debemos de tener ese cariño y respeto hacia él. Esto sin él era imposible”.
El barrio
Sobre la feligresía, el hermano mayor no duda en señalar que “es un barrio muy devoto”. A raíz de lo que evoca el primer vía crucis presidido por el Cristo de la Confianza, cuando la gente se agolpaba en el interior de la iglesia en torno a la imagen y “recuerdo a una abuela, con su nieta de la mano, llorando. De hecho, yo salí llorando por la puerta”. Y la nieta le preguntaba “¿abuela porque lloras? Porque me casé con tu abuelo delante del Cristo, el entierro de tu abuelo fue delante del Cristo. Veías que eran cosas tan bonitas, que por esa gente tienes que pelearlo y lucharlo y merecen la pena los esfuerzos”.

Los ejemplos no cesan y Díaz narra como el párroco le comentaba la cantidad de personas mayores con devoción al Cristo que le piden estampas, porque quieren tenerlo cerca. En otro vía crucis cuenta que “me marcó mucho que íbamos por la calle y me dijo don Francisco, ves a esa señora, es de los enfermos a los que le llevo la comunión y no sale de su casa, eso te hace pensar que puede ser la última vez que va a ver al Cristo. Esa sensación de ver a esa señora asomada a la ventana con ochenta y tantos años, llorando, te hace entender el verdadero sentido de todo esto”.
La nieta le preguntaba “¿abuela porque lloras? Porque me casé con tu abuelo delante del Cristo, el entierro de tu abuelo fue delante del Cristo. Veías que eran cosas tan bonitas, que por esa gente tienes que pelearlo y lucharlo y merecen la pena los esfuerzos”
A ese respecto, el hermano mayor asegura que “el barrio te lleva en volandas. Te sigue, te acompaña y notas que hay fervor hacia el Cristo”. Y “nos paran por la calle para preguntarnos cuándo va a salir el Cristo en su paso”.
El momento más esperado
Ese instante llegará cuando el crucificado procesione entronizado en su paso. “No vamos a salir a medias, queremos salir de la manera más digna posible dentro de ser una corporación muy joven. Si no vemos garantías de salir con un cortejo de manera honrosa para el Cristo, no vamos a salir. Es cierto que, teniendo en cuenta eso, como es lógico, queremos salir lo antes posible ya que esto será una fuente enorme de evangelización”, no duda en afirmar Díaz.
“Nos paran por la calle para preguntarnos cuándo va a salir el Cristo en su paso”
Ello para recalcar que la gente quiere esa primera salida, porque tenemos una feligresía muy mayor y cuando nos dicen que no saben si van a llegar a verlo… “Eso me mata y, cuando te lo dicen, tratas de que, dentro de esa dignidad, sea lo antes posible”.
La cofradía en la calle
Uno de los momentos más ilusionantes tendrá lugar cuando procesione el crucificado de Castillo Lastrucci. Acerca del mismo, el hermano mayor expone la idea de cofradía en la calle que tienen. Esta pasa por lo que marca la imagen, con Cristo muerto en la cruz.

“Tenemos un Cristo muerto, pero no por ello la identidad tiene por qué ser fúnebre; será una hermandad seria, con un cortejo disciplinado. Dentro de esa línea de seriedad, tenemos que tener ese punto de que el Cristo es la alegría del barrio y queremos que eso también se note”, precisa Díaz. E insiste en que “es un Cristo de barrio y una hermandad de barrio”, por lo que debe haber un equilibrio dentro de la seriedad.
Banda
Sobre si irá acompañado musicalmente, el hermano mayor apunta que “la idea es que sí, porque creo que la pide”. En este apartado puntualiza que el motivo, además de otros muchos que se sometieron a estudio en su momento, de llevar banda es por el mismo que el paso que realizará Manuel Valverde es dorado, ya que “aunque solo fuese por respeto a Buena Muerte no vas a hacer una réplica, con un paso en caoba y en silencio. Seríamos dos hermandades, prácticamente, repetidas”. Por lo que “tenemos que generar nuestra propia identidad”.
Por su parte, sobre el género musical con el que se acompañará al crucificado, el hermano mayor asevera que “es un tema del que aún no se ha hablado. Te diría lo que me puede gustar, pero es que no se ha hablado en junta y no hay nada decidido”.
“Aunque solo fuese por respeto a Buena Muerte no vas a hacer una réplica, no vas a hacer un paso en caoba y en silencio”
El paso
Sobre la ejecución de la obra, Díaz ha especificado que Valverde se encuentra ahora mismo trabajando en ello. “Se ha ido avanzando en cuestiones de dibujo, de proporciones, toda la madera del paso está comprada ya y aproximadamente en un mes se comenzará a trabajar la ebanistería”. E introduce la importancia que está teniendo estudiar las dimensiones, puesto que en Ciudad Jardín hay muchos condicionantes por cuestiones de cables, árboles y demás obstáculos que presentan las calles del barrio. Y subraya que “la proporción, como es lógico, la marca el Cristo”.
La nueva capilla
Los trabajos realizados verán la luz el 7 de marzo en un acto que contará con la presencia del vicario general de la diócesis. Se trata de un espacio que necesitaba una intervención en profundidad y, como detalla el hermano mayor, ya se habilitó un sistema para que la cruz del Señor no estuviera colgada, con el consiguiente sufrimiento que soportaban los brazos de la imagen.

“Se valoraron diferentes opciones (para la capilla) y por supuesto, con el visto bueno de nuestro párroco, optamos por la pintura”, ya que el enclave llevará un imponente trabajo pictórico. “La calidad artística es una barbaridad”, avanza Díaz, que agrega que será “un aporte súper importante, no sólo al patrimonio del Cristo y de la parroquia sino al de Córdoba, porque no hay nada así, pintura mural de gran formato, nada”. Además, con el “aliciente” de que está siendo realizada por el joven artista cordobés y hermano de la corporación, Rafael Castejón.
Formación
En este aspecto cabe destacar el reciente testimonio que ofreció el jugador del Córdoba CF, Cristian Carracedo, que reunió a más de 300 personas en la parroquia de la Inmaculada. “Nosotros entendemos que una hermandad es una corporación cristiana y para ello hay que formarse, si no la quieres entender como tal, te puedes apuntar a otro tipo de asociación laica. Es como si vas a un colegio religioso y dices que no quieres rezar el Padrenuestro por la mañana”, resalta Díaz, para quien la formación “es un deber y una misión de las hermandades”.
La nueva capilla será “un aporte súper importante al patrimonio artístico de Córdoba”
Al hilo de ello, el hermano mayor remarca que, “tan importante es tener esa formación como exponerla de una forma atractiva para que llegue también a los más jóvenes y ayudarlos a crecer en la fe”. En este sentido recuerda que, de los 300 asistentes a la charla de Carracedo, unos 200 eran jóvenes. Y que el futbolista habló, por ejemplo, del rezo Ángelus y muchos chicos le preguntaron qué era. “No es normal que estés en una corporación cristiana y no sepas lo que es el Ángelus, pero ya les ha generado esa curiosidad. Tenemos que velar por la formación muy mucho y acercar a los jóvenes a la iglesia, tanto de forma física como a la Iglesia como institución”.
Díaz destaca la importancia de que los niños reciban la formación y, para ello, se pondrán a su disposición diferentes vías y actividades formativas.
“Tenemos entregados los estatutos tal y como se nos ha requerido, la documentación que nos han pedido y el párroco ha dado su visto bueno porque está contento con la labor realizada”
El proceso para convertirse en hermandad
“Tenemos entregados los estatutos tal y como se nos ha requerido, la documentación que nos han pedido y el párroco ha dado su visto bueno porque está contento con la labor realizada”, expone el hermano mayor. En este aspecto incide en que siempre estamos abiertos a colaborar y a hacer partícipes a todos los grupos parroquiales, porque ínsito una vez más que las hermandades tenemos que ser conscientes de que vivimos una época dorada en la que se acercan gran cantidad de jóvenes, es por ello que como corporación cristiana que somos, debemos ser una herramienta de evangelización para las parroquias y la iglesia como institución «.
A ello añade que “los papeles están en el Obispado, nos han pedido cierta documentación” y ahora están a la espera de “las pautas y los pasos que estimen oportunos”. Y estima que “lo normal es seguir los pasos” que les vayan marcando. “Tienes que ir por los caminos que te indiquen” y, por supuesto, “lo que ellos estimen oportuno. Y con toda la ilusión del mundo”.





