Monseñor Juan José Aguirre sabe lo que es estar en zona de conflicto. Tanto que el obispo de Bangassou ha llegado a ejercer de escudo humano durante la guerra que ha asolado a la República Centroaficana a la que pertenece su diócesis.
Por ello, la misa que presidía este domingo era especial. Organizada por la Hermandad de la Quinta Angiustia, en la misma se despedía a los tres contingentes de la Brigada Guzmán el Bueno X, que partirán hacia Líbano, Turquía y Letonia.
Lugares peligrosos como bien sabe el obispo de Bangassou que, junto al hermano mayor de la cofradía Rafael Jaén, atiende a Gente de Paz y reflexiona sobre la barbarie.
Aguirre señala que “ponemos a la Brigada en las manos de Dios y de la Virgen María”, para que “los proteja”. Y recuerda que tiene “compañeros que están en Líbano (en Beirut)”, que “me han escrito diciendo que las bombas no paran”. Ante lo que subraya que “vamos a poner a esta Brigada en manos de Dios para que los ayude y sostenga”.
Zonas de conflicto
“En Bangassou hemos vivido diez años de guerra y nos ha creado una cantidad enorme de tribulaciones. Ahora están Líbano Palestina, hay muchas otras guerras de gran o baja intensidad en el mundo, de las cuales no se habla casi nada”, reflexiona el misionero cordobés. En este sentido destaca la de Sudán, “que ha provocado más de diez millones de desplazados en un año y, sin embargo, no hablamos casi nada de ella. La guerra siempre es horrible y Dios llora en todas las guerras”.
Silencio
“Porque no interesa o hay intereses”, argumenta el prelado sobre el silencio mediático. Y recuerda que “son guerras olvidadas, crueles y brutales y brutales. Matan a mucha gente, producen mucho sufrimiento. En el norte de Mozambique hay una guerra larvada; en Myanmar es brutal y, sin embargo, se hablan de aquellas que nos interesan. Las que aparecen en la televisión son las que tienen visibilidad”.
Mensaje a los soldados de la Brigada

“Que tengan mucho ánimo, que Dios los va a proteger”. Y manifiesta que “están protegidos por su unidad, no están expuestos como, por ejemplo, los que están en la parroquia de la Sagrada Familia en el centro de Gaza, donde hay un sacerdote y varios laicos que están expuestos a cantidad de tribulaciones”. A la par que el obispo pide a los militares que tengan “confianza en la providencia”.
Labor de la Quinta Angustia
“Cuando vas a sitios de misión o de tribulación, saber que tienes una retaguardia que te está acompañando y la Quinta Angustia es la retaguardia de esta Brigada. Es una iniciativa estupenda”.
Asimismo, acerca de lo que supone la hermandad para él, Aguirre afirma que, “para mí, personalmente, las dos imágenes suponen un estímulo muy grande. En el gran sufrimiento que a veces vivimos en las misiones, la contraseña -por así decirlo- es el calvario. Y las imágenes de la Quinta Angustia lo reflejan y reflejan a Jesús y a María en el Calvario. Nos dan ánimo y estímulo para interpretar muchos sufrimientos que vivimos allí”.
Córdoba

Acerca de lo que significa la ciudad para Bangassou, Aguirre no duda en valorar que “muchísimo. La diócesis de Córdoba es la retaguardia de Bangassou”, que es “apoyada por la Fundación Bangassou, por cantidad de organismos, por el Cabildo, la Diputación, el Ayuntamiento, Cajasur, muchas parroquias… es una auténtica retaguardia, que nos ayuda en muchos proyectos de la diócesis de Bangassou, donde soy obispo desde hace 26 años”.
Labor en Bangassou
Su balance de estas casi tres décadas de obispo es “muy bonito. Ha sido una experiencia preciosa. Merece la pena gastar la vida así. Hemos vivido diez años de guerra, donde hemos visto cómo la gente ha sabido ponerse de pie cuando la han tirado por el suelo, la han pisoteado. Hemos estado con ellos, hemos hecho crecer la Iglesia, hemos hecho nacer muchas vocaciones, que ya salen a misionar”.
Rafael Jaén
Por su parte, el hermano mayor explica que “se conjugan dos fechas muy especiales, el Domund -España es uno de los países que lidera a nuestros misioneros-; y el día que despedimos a los tres contingentes que van en misión humanitaria (en zonas de conflicto) a Líbano, Letonia y Turquía”.
Asimismo, Jaén recuerda que “cumplimos diez años desde que la Hermandad de la Quinta Angustia iniciara esta acción social, de cooperación y humanitaria con los efectivos de la Brigada Guzmán el Bueno X. La hermandad ha podido atender a más de 6.400 familias de los militares que han estado en diversos destinos”.
Para la cofradía, que la misa sea presidida por monseñor Aguirre “nos supone un gozo a la enésima potencia. Monseñor Aguirre es hermano de la cofradía y en los últimos años ha coincidido con el Domund. Viene a contarnos, a narrar lo que hace un misionero a miles de kilómetros de su ciudad natal, dedicando su vida a los más vulnerables, transmitiendo la fe de Cristo”.





