En la siguiente entrevista, el hermano mayor del Caído hace balance de la labor realizada durante sus dos mandatos y da las claves de la remodelación del palio
La Hermandad del Caído afrontará, en este 2025, el proceso electoral por medio del cual, Juan Rafael Cabezas, entregará el testigo, tras ocho fructíferos años al frente de la cofradía de San Cayetano.
Dos mandato en los que la corporación del Jueves Santo ha afrontado diversos proyectos de calado como la reforma del palio, pero también ha agregado el título de carmelita a la institución y ha incluido entre sus titulares a San Juan de la Cruz. De todo ello, Cabezas hace balance en la siguiente entrevista. No se la pierdan.
-¿Qué balance haces de estos dos mandatos al frente de la cofradía?
Cambiamos la túnica de los hermanos nazarenos, que era de material sintético en el que ya por el uso y el paso del tiempo estaban de diferentes tonalidades, y se ha puesto de un único color y un único tipo de tela, que es de algodón y que es bastante mejor.
Uno de los proyectos más importantes ha sido la restauración y reforma del paso de la Virgen, del paso de palio. Se ha realizado una modificación de las medidas, se ha hecho un poquito más corto para que sea más equilibrado.
Se pasó el bordado del techo del palio de la bambalina, para darle un poco más de seriedad, creíamos que era mejor que la bambalina estuviera junta, aunque no pierde su forma. Además, al pasar el bordado se le han quitado algunos aspectos que tenían originariamente y ya se le ve una forma diferente.
Se pidió la carta carmelitana de la hermandad, ya que siendo fundada por un padre carmelita no tenía su carta de hermandad carmelitana. Se solicitó a la curia general y lo mandaron, nos lo dieron. Fue una idea durante una conversación con el difunto padre José Manosalvas, que en uno de los eventos de la cofradía, al decir los títulos, dijo le falta uno. Y le dije, me parece que estamos pensando lo mismo. Le falta el título de carmelitana, dijo y que había que ponerse en marcha para que nos lo dieran.
Y a finales del año pasado convocamos al cabildo general, extraordinario, para que también fuera titular de la hermandad San Juan de la Cruz. Creo que era algo necesario en la idea de hermandad carmelitana, que el santo fundador estuviera como titular también. Los hermanos lo vieron bien y se aprobó casi por unanimidad.
Creo que, vista en la calle, la reforma del palio ha sido importante, pero el paso que hemos dado en el espíritu carmelitano de la hermandad, entiendo que es igual o más importante.
-Al hilo de lo que decías de las túnicas, se aprobaron en un cabildo extraordinario, ¿tuvo buena acogida la idea?
Sí, hubo alguna pregunta, pero sí, se aprobó por el cabildo extraordinario y también por una amplia mayoría. Hubo alguna tensión, pero bueno, se aprobó.
-También mencionabas que lo que llamará más la atención será el palio en la calle, ¿cómo ha sido ese proceso? Porque ha sido una remodelación profunda y supongo que compleja.
Sí, porque quitarle, por ejemplo, 80 o 90 centímetros de largo, aunque parezca que no, eso conlleva muchas cosas. Los respiradores se han tenido que pisar. A lo mejor eso no ha sido tan laborioso, porque como estaban los escudos y los hemos quitado, los respiradores más o menos se han quedado tal como estaban. No ha sido necesaria mucha intervención.
“Creo que, vista en la calle, la reforma del palio ha sido importante, pero el paso que hemos dado en el espíritu carmelitano de la hermandad, entiendo que es igual o más importante”
Pero, por otro lado, el pollero, es nuevo. Lo diseñó Fernando Morillo, y además Fernando nos ha ayudado muchísimo. Además, el manto se va a ver (bueno, el año pasado se vio, pero dentro de la nave, porque no pudimos salir), pero se va a ver ahora de forma diferente, porque tiene una caída más vertical. Además, la candelería se ha dispuesto de otra forma, se ha hecho un nuevo diseño por Álvaro Doctor, que también nos ha ayudado muchísimo.

Álvaro Doctor, ha estado prácticamente dirigiendo casi toda la remodelación, y Fernando Morillo. Hemos cogido para que nos ayuden y nos vayan dirigiendo, creo que a los mejores, cada uno en su campo. Se ha hecho un nuevo diseño de la candelería; la peana está un poquito más adelantada. Hay una serie de cambios que han mejorado mucho la vista de la Virgen.
Con los faroles de cola hubo la necesidad de quitar uno, porque no entraba. Y se le ha vuelto a incorporar otra vez y se le ha dado una forma mejor para que ilumine más el manto. Se ha actuado en muchos puntos del paso. No solamente lo que ha sido la remodelación de las bambalinas, el bordado y el techo de palio.
“Hay una serie de cambios que han mejorado mucho la vista de la Virgen”
-Otros proyectos que se plantearon eran la restauración de la capilla y la conmemoración del 75 aniversario del fallecimiento de Manolete.
La capilla no podemos restaurarla, porque es propiedad del convento. Afortunadamente, creo que ya están los permisos de Cultura. En principio, no es una restauración de la parte interior. Lo que se va a arreglar son las cubiertas, porque aquí entra muchísima agua. De hecho, en el Camarín del Corazón de Jesús, ha sido sido un chorro de agua. Entonces, hasta que no se arreglen las cubiertas, no se puede hacer ninguna restauración. Y, por supuesto, nosotros vamos a colaborar y ayudar a la comunidad de padres carmelitas, que son los propietarios de la iglesia y de la capilla.
Con respecto a este aniversario, el 75 aniversario, programamos una serie de actividades y resultaron muy bien; las conferencias; una exposición en el Círculo de la Amistad, que fue magnífica; y, ese año, coincidió con que organizamos el congreso de las hermandades de Jesús Caído. No se pudo hacer en su día por el tema de la pandemia. Y cuando ya hubo posibilidad, pues lo hicimos. Duró tres días, y ha sido el último porque todavía no ha habido ninguna hermandad que haya pedido hacer un nuevo congreso. Esperemos que pronto alguna se anime.
“Este año irán en el paso de Nuestra Señora unos relicarios que se están confeccionando”
Fue bastante importante. Vinieron cofradías de Zamora, de Elche, de muchos sitios. También de Sevilla, de varios sitios de Jaén, de Úbeda. Fue un congreso bastante animado. Y con la particularidad de que acabábamos de salir de la pandemia, cuando todavía la gente no se atrevía mucho a salir.
-Y de esa importante cantidad de cosas que habéis hecho ¿cuál ha sido la más especial para ti?
La más especial ha sido que los hermanos nos hayan dado la posibilidad de que la cofradía tenga como titular a San Juan de la Cruz. Para mí, y espero que también para la mayoría de los hermanos, San Juan de la Cruz es una referencia. No solamente como carmelita, como poeta, como místico. Para mí es muy importante que se haya conseguido eso. Y a raíz de esto solicitamos una reliquia a la Curia General de Roma. Y nos la han mandado. Nos han dado una reliquia de San Juan de la Cruz y otra de Santa Teresa de Jesús. Una reliquia de primer orden. Y este año irán en el paso de Nuestra Señora unos relicarios que se están confeccionando. Los tendremos preparados para bendecirlos el Viernes de Dolores, que es cuando bendecimos los estrenos. E irán en el paso de Nuestra Señora.
-En estos años ha tenido cierto protagonismo la cuestión de los capataces ¿Qué destacaría de ellos?
En el paso de Jesús Caído nunca ha habido ningún problema grave. Entendemos que es muy devocional la imagen de Nuestro Padre Jesús Caído, igual que la de la Virgen. Pero es que son cuadrillas diferentes. Son todas cuadrillas de la hermandad, pero cuando las conoces, ves que tienen un espíritu diferente.
Con la Virgen tuvimos un problema. Y cuando cogió Rafael Muñoz el paso como capataz tuvo otra gracia, otra forma de ver lo de los hermanos. Y Rafael, cuando se retiró, su segundo capataz era Rafael Giraldo, y me aconsejó que lo cogiera.
Rafa Giraldo, a mí personalmente, me presentó un proyecto que era muy atractivo: con el grupo, el equipo de capataces, con una ilusión muy grande. Y además, un proyecto muy bonito. Me gustó y se inició el proyecto. Y desde el primer día ha sido una balsa de aceite todo el tema de capataces, de costaleros, y demás. Acostumbran a venir el primer jueves de mes. Vienen los costaleros a tomarse una cerveza allí, a charlar. Y, hombre, se hace hermandad que es importante.
“Con la Virgen tuvimos un problema. Y cuando cogió Rafael Muñoz el paso como capataz tuvo otra gracia, otra forma de ver lo de los hermano”
Desde el primer día apostaron por el paso, por los costaleros, por esto. Muy bien, muy bien. Una estabilidad y, además, un desahogo de gente. En el Señor era habitual que hubiera lista de espera, pero es que en la Virgen ya también la hay. Por ahí estamos muy tranquilos.
Tanto Manolo (Orozco) como Rafael (Giraldo) son grandes capataces. Y vamos muy bien.
-Mencionabas al principio a José Manosalvas. Supongo que esa pérdida fue muy dolorosa.
Sí. José Manosalvas es que era eso. Creaba muy buen ambiente en la hermandad. Se sentaba en la junta de gobierno y alguna vez que se me cortaba la palabra que tenía que decir, lo tenía al lado para ayudar. Y eso que él decía que no era cofrade, que su padre sí lo había sido. Había sido costalero, pero que él no era cofrade, pero vamos. Yo no he visto a un padre más cofrade que él. Mejorando lo presente, porque el padre Paco Jaén (actual prior del convento) es también muy, muy cofrade. Y también tengo mucha confianza con él y nos ha ayudado bastante.
“Tanto Manolo Orozco como Rafael Giraldo son grandes capataces. Y vamos muy bien”
-Después de este trabajo como hermano mayor en estos ocho año ¿qué te gustaría que recordaran de esa labor los hermanos del Caído?
La idea carmelitana de la hermandad. Que la hermandad continúe con este inicio. Gracias también al padre Paco Jaén, pues hemos tenido una primera conferencia sobre San Juan de la Cruz. Y recordar que es el primer paso para que San Juan de la Cruz esté más presente en la hermandad.

-¿Cuál ha sido el momento más gratificante como hermano mayor y el más difícil?
En esta hermandad era habitual que cuando un hermano mayor, después de los cuatro primeros años, continúase con los cuatro siguientes. A mí fue muy difícil. No porque se presentara nadie para ser hermano mayor. Lo veo correcto. Sino las motivaciones por las que se presentó una segunda candidatura. Y no era por el bien de la hermandad, sino por otra serie de circunstancias. Para mí había un revanchismo y una serie de cosas. Creo que los hermanos lo comprendieron, por eso, en las votaciones salí como hermano mayor pero con amplia mayoría.
“Para mí había un revanchismo y una serie de cosas. Creo que los hermanos lo comprendieron, por eso, en las votaciones salí como hermano mayor pero con amplia mayoría”
Ha habido muchas cosas gratificantes. El que se haya arreglado el problema de los costaleros de la Virgen, que tuvimos hace cinco o seis años, es importante. Y que los hermanos aprobaran en cabildo general que San Juan de la Cruz fuera titular de la hermandad.





