El presidente de la Agrupación de Cofradías de Córdoba da las claves de la Magna que se celebrará en el mes de octubre
Con la apertura de la venta de sillas prevista para finales de este mes de julio, el Vía Crucis Magno que acogerá Córdoba en el mes de octubre ya tiene velocidad de crucero. Un evento de grandes dimensiones, en el que participarán 34 imágenes (12 de ellas de distintos puntos de la provincia) y en el que habrá una modificación de la carrera oficial, con respecto a la Semana Santa.
De todo ello y de cómo se gestó la idea de llevar a cabo este acontecimiento habla en la segunda parte de la entrevista el presidente de la Agrupación de Hermandades y Cofradías, Manuel Murillo. Cómo surgió en junta de gobierno la idea, cómo la recibieron los dos obispos que han pastoreado la diócesis en estos meses, la seguridad y la relevancia que cobrarán enclaves como Doctor Fleming son algunos de los aspectos que desvela Murillo. No se la pierdan.
-¿Cómo fue la primera vez que se habló de hacer el Vía Crucis Magno?
Se habló en una junta de gobierno, donde personalmente planteo que el Vía Crucis de la Agrupación -que fue el 8 de marzo- lo presidiera el Santísimo Cristo de San Álvaro, en honor al sexto centenario de ese rezo.
Hasta ahora lo que se decidía es cuál era la hermandad, según las solicitudes que nos llegaban a la Agrupación. Había una solicitud de peso de una hermandad, que ya estaba inquieta y que llevaba tiempo, y que entendió perfectamente el porqué no contábamos con ellos y nos saltábamos un poco esa manera de tomar esa determinación, como era esperar a las solicitudes.
“Te prometo que, bajo ningún concepto, en estos cuatro años tenía intención de hacer ningún acto de esa dimensión”
La propuesta fue muy bien recibida por parte de la junta de gobierno y aceptada por parte de la otra hermandad que lo había solicitado. Y eso dio pie, en esa junta de gobierno, a la pregunta de ¿nos vamos a quedar nada más que con esto? ¿Qué se puede hacer? Te prometo que, bajo ningún concepto, en estos cuatro años tenía intención de hacer ningún acto de esa dimensión.
-Y cómo fueron los primeros pasos.

Lo primero que haces es ir a ver al obispo. Don Demetrio (Fernández) lo vio como buena idea. Además, como se ha integrado a la provincia, la idea de un magno vía crucis diocesano era interesante. El sábado anterior (a la Magna) hay un acto diocesano de toda la provincia e incluso se planteó hacerlos coincidir. Don Demetrio lo tenía muy claro, porque uno es un acto diocesano y el otro un acto cofrade. De esa manera, el día 4 (Encuentro de Laicos), el día 11 (Vía Crucis Magno) y el día 18 (regreso a sus templos de parte de las imágenes participantes) había una lectura continuada de actos cristianos, propios de la diócesis.
-¿Cómo lo recibieron las cofradías?
Me encargan a mí hablar con las hermandades y tengo que decir que fue de los regalos que me llevaré porque fue muy gratificante hablar con ellas. Piensa que hablé con 34 hermandades, de las cuales no conocía a doce -no conocía al hermano mayor-, que son las que vienen de la provincia. Ya habían sido previamente estudiadas por nosotros. Gracias a Sarai Herrera, como vocal de Arte y a Rafa López, como vocal de Estación de Penitencia, que habían estado ordenando qué hermandades (participaban).
Fue muy gratificante llamarlos. Eran conversaciones de diez-quince minutos y yo pensaba muchas veces, este hombre o esta mujer cuando cuelgue el teléfono y piense, me ha llamado una persona, el presidente de la Agrupación de Cofradías para contarme un proyecto y, además, me ha pillado en casa, estaba haciendo cualquier cosa… Algunos me llamaron después. Eso permitió volver a llamarlos, preguntar mucho, matizar muchos aspectos. Y las respuestas fueron muy, muy, muy, muy de las que tendré en el corazón, porque son de esas cosas que te llevas de regalo.
Eso se lo trasmití no solo a don Pedro (Soldado) como delegado episcopal para Hermandades y Cofradías, sino a toda mi junta de gobierno, porque tuve el honor de ser ese interlocutor válido que escuchó de primera mano cómo pensaban las hermandades. Y te puedo decir que es una ilusión enorme la que han demostrado en sus respuestas, respuestas que después se las he pedido por escrito y que están ya en nuestra secretaría y muchas merece la pena publicarlas.
“Me encargan a mí hablar con las hermandades y tengo que decir que fue de los regalos que me llevaré porque fue muy gratificante hablar con ellas”
-En mitad de este proceso hubo un cambio de obispo ¿Cómo acogió la Magna?
Lo primero que hicimos fue mandarle una carta a don Jesús, darle la bienvenida y solicitarle una recepción. Fue muy diligente, nos recibió a primeros de junio y fue el 24 (de mayo) cuando tomó posesión. Con tan mala pata que fue el día que le informaron de que su padre se puso malo y se tenía que ir. Nos atendió muy poquito rato, pero quizá es más tiempo, porque cuando no se tiene tiempo y se lo dedicas, se agradece mucho más.
“Cuando le planteamos y le dimos la información de este acto, “algo he oído”, nos decía, pero no se podía imaginar la repercusión que iba a tener esto”
Cuando le presenté a la Agrupación se quedó alucinado con que fuéramos 53 hermandades -ahora somos una más-. Y, sobre todo, se quedó sorprendidísimo de que había casi 700 en toda la provincia. Él viene de una diócesis con unas dimensiones muy distintas.
“Vamos a poner en pie una tradición que en Córdoba se arraigó hace 600 años, que es el inicio, o los mimbres, de la Semana Santa en general”
Cuando le planteamos y le dimos la información de este acto, “algo he oído”, nos decía, pero no se podía imaginar la repercusión que iba a tener esto. De hecho, lo he visto cuatro o cinco veces, he tenido la oportunidad de hablar con él en varias ocasiones y siempre se muestra muy interesado. Es un cura, un obispo muy cercano. Fue a visitarnos a la Agrupación de Cofradías, a conocer a los hermanos mayores en la asamblea de junio. Saludó y estuvo departiendo con todos. Y mi sorpresa fue que se fue andando a su casa. Lo acompañó un hermano mayor. Fue muy cercano.
Todas las veces que me he dirigido a él ha estado encantado con este proyecto. Es para estarlo, vamos a poner en pie una tradición que en Córdoba se arraigó hace 600 años, que es el inicio, o los mimbres, de la Semana Santa en general.
-Otras reuniones que mantenéis son con los responsables municipales de la seguridad ¿Cómo van?
Hay un bagaje importante. Incluso el Cecop tiene ya una experiencia muy importante en estas cosas, no es la primera que hacemos algo del estilo. La prioridad que tienen el Ayuntamiento, el Cecop, el alcalde y todo el equipo de gobierno, más la Agrupación y las hermandades que estamos vinculadas es que sea un acto seguro y que, además, sea aquella zona la más segura de toda Córdoba. Eso no quiere decir que el resto no lo esté, sino que allí tenemos que atender a cualquier problema que haya, insignificante o grande, porque la prioridad va a ser todas las personas que estén allí, los visitantes, los residentes, que muchas veces no nos damos cuenta pero en la zona de la Catedral viven muchas personas y les damos la lata; montamos y desmontamos; y que si en la puerta de su casa les estamos incomodando, pues qué menos que obtengan algo.
“Los recorridos tienen que molestar siempre, porque mueven a muchas personas por el mismo sitio”
El equipo de seguridad, más todas las atenciones médicas y de equipamiento, que hay preparado para atender cualquier circunstancia, es único.
El otro día estuvimos hablando de los recorridos de vuelta, ya le hemos entregado al Cecop todos nuestros recorridos. Se hacen matices razonables. Los recorridos tienen que molestar siempre, porque mueven a muchas personas por el mismo sitio. Y más como es la vuelta del día 18, donde son diez o doce cofradías las que salen; por dos sitios distintos; va a haber -como yo digo- dos carreras oficiales a la misma vez, una por Deanes otra por la Calle de la Feria. Eso mueve a mucha gente y tiene que haber muchos medios y los cuerpos de seguridad del Estado tienen que estar. Y, al final, o vamos de la mano o esto no funciona y sería la última vez.
Son muy receptivos a todo, porque también nosotros hacemos las cosas para que encajen desde el principio. Son cómodos a la hora de tratar con ellos.
“En la vuelta del día 18, donde son diez o doce cofradías las que salen; por dos sitios distintos; va a haber -como yo digo- dos carreras oficiales a la misma vez, una por Deanes otra por la Calle de la Feria”
-Vallas, semáforos de aforo y líneas en el suelo ¿va a haber?
Líneas en el suelo, posiblemente haya. Y, además, me parece una manera también interesante de que nos vayamos acostumbrando a que esas líneas nos vayan sirviendo para ir respetando, en lugar de tanta valla y tanta historia que, al final, ante cualquier estampida -que Dios quiera que no- son limitaciones e incomodidad.
Vamos a intentar que haya espacios donde solamente entren las personas que vayan a sentarse en las sillas. No va a haber palcos. Es decir, no vamos a montar ninguna infraestructura de ese tamaño, como en la carrera oficial, porque la carrera oficial son siete días. Por supuesto, no queremos que sea un evento que tenga una afección hacia el BIC importante. Queremos que en dos días se monte y se desmonte.
“Líneas en el suelo, posiblemente haya. Me parece una manera interesante de que nos vayamos acostumbrando”
-Y va a ser una carrera oficial…
Novedosa.
-Ya avanzó el vocal de Estación de Penitencia que se iban a hacer pruebas dentro de la carrera oficial y se quita el tramo de la Puerta del Puente y se incluye Amador de los Ríos ¿Por qué?

En la Magna de nazarenos todos llegaban con destino a la Catedral. En esta ocasión hay un problema añadido y es que ocho de ellas (de las hermandades) no solamente llegan, sino que salen ese mismo día. Entonces, les teníamos que dar salida, no podemos estar entrando por la Puerta del Puente, porque si no solo le das salida por Cardenal González y nuestra intención es abrir las dos salidas, incluso para que puedan salir hacia Fleming. Se trataba de dejar vacía la Puerta del Puente.
¿Qué pasaba también, por si esto se extrapola a la Semana Santa?, que por supuesto no sería para 2026. En la zona de la Puerta del puente hay más de un cuarenta por ciento del aforo. Reubicar ese cuarenta por ciento en Amador de los Ríos es imposible. Esas decisiones tienen una trascendencia. No voy a decir que todo es económico, pero hay una gran parte que sí, porque claro las hermandades tendrían muchísimos menos ingresos, la Agrupación vía venta de palcos y sillas y, después, la subvención que les llega (a las cofradías) sería menor.
Hay que hacer un balance y ver si al final esto puede ser una mejora o no lo es. Puede ser una oportunidad, una posibilidad de hacer alguna modificación en la carrera oficial. Todo esto te lo digo con la boca chica, porque pienso en 2017, cuando Paco Gómez Sanmiguel me encargó gestionar todo el cambio de palcos y de sillas y la verdad, no fue fácil. Porque tratas con personas, con sentimientos. Pero vamos a ver cómo se desarrolla esto.
“No podemos estar entrando por la Puerta del Puente, porque si no solo le das salida por Cardenal González y nuestra intención es abrir las dos salidas, incluso para que puedan salir hacia Fleming”
-Lo descartas para 2026, pero ¿hay posibilidad de que en un futuro se realice el cambio?
Vamos a ver cómo se desarrolla. El recorrido tiene una parte que puede ser muy bonita, pero la orografía es muy difícil de gestionar. Desde el principio hemos visto los palios doblados, los recorridos muy raros por ese laberinto que montamos. Todo lo que sea mejorar la visión nuestra y de las personas que ven la Semana Santa en la calle y las grabaciones que hace, entre otros, el Cabildo Catedral que hace un trabajo enorme; vamos a intentarlo.
-Participarán 34 imágenes ¿Teméis qué pueda haber retrasos?
No debe haberlos. Llevamos un ritmo de paso y así lo ha establecido Rafa López. Dios quiera que no ocurra nada, que se rompa un varal, un zanco… pero en principio, tal y como está ordenado y con los recorridos que se han hecho no es para tener retrasos.
-Todavía no se han hecho públicos los itinerarios, pero entiendo que Doctor Fleming va a ser una arteria importante.

Sí, sí. Va a haber cofradías que nunca han pasado por allí, que en algunos momentos han sido reticentes, pero vamos a ver el resultado. Creo que en esta vida hay que probarlo todo. No es una locura. Esos espacios amplios, esas avenidas grandes, esa zona de arboleda, al magno vía crucis le va a dar mucha cancha.
-Se anunció que iba a haber música común en la carrera oficial ¿Puedes avanzar algo?
No del todo, pero en este mes de julio seguro que lo tenemos firmado y cerrado. Se va rezar un vía crucis, además hay pasos de palio, hay imágenes que no van con música, sino portadas a hombros. Tiene que ser una música que sirva para todo, porque cuando se está rezando la segunda estación la primera está ya avanzada, cuando se está rezando la cuarta están avanzadas las tres anteriores, pero todavía quedan siete, después se meten los palios. Es decir, hay que buscar un tipo de música que encaje en todo.
-Y dónde va a estar.
En principio junto al triunfo de San Rafael.
«Como todas las semanas santas coinciden en el tiempo en todas las localidades o vas a un acto magno o no conoces realmente la Semana Santa de esa ciudad
-A quienes estén pensando en venir o no venir a la Magna de Córdoba ¿qué les dirías?
Que se animen. Yo me animé a ir a todas (las magnas). En Algeciras hubo una magna y estuve allí, porque como todas las semanas santas coinciden en el tiempo en todas las localidades o vas a un acto magno o no conoces realmente la Semana Santa de esa ciudad. A lo mejor vas a Sevilla un día -o no vas-, pero no conoces Sevilla a no ser que vayas a un acto de este tipo. O la de Granada, o la de Huelva que será ahora como la de Lucena.
Este tipo de actos te permiten, ya no solo conocer la ciudad, sino también la provincia. Será muy interesante conocer a las doce imágenes que van a venir a la Catedral por primera vez. Y además también hay formas de llevar los pasos que no estamos acostumbrados a ver. Animo a todo el mundo a que venga, porque va a ser una oportunidad única.





