Sevilla, ⚓ Costal, ⭐ Portada, 💜 De Cerca

Ernesto Sanguino: «Ser macareno es una bendición de Dios, pero también una enorme responsabilidad»

Hablar de Ernesto Sanguino es hacerlo de uno de los nombres propios más importantes el mundo del martillo hispalense. Un capataz con un prestigio incuestionable y con un bagaje fuera de toda duda. Un auténtico privilegio para quien les habla por la sabiduría que lleva en sus espaldas. En la actualidad, el conocido abogado Ernesto Sanguino guía el martillo de las cuadrillas del paso de palio de Bellavista, las dos de la Hermandad de la Paz, la Piedad del Baratillo y el misterio del Señor de la Sentencia de la Macarena.

Pero más allá de su faceta como capataz, permítanme que les diga que he descubierto en su persona un hombre accesible y humilde, siempre a disposición de quien le requiere y que aborda de frente cualquier cuestión que se le plantea. Ha sido un auténtico placer conversar con él para concebir esta interesante entrevista, que profundiza en su memoria y sus sentimientos, de la que no deben perderse detalle.


«Cuando se supere esta situación que nos asola (cosa que ocurrirá), es lógico que queramos darle las gracias a Dios»

– Más allá de su condición de capataz, sobradamente conocida, cómo es Ernesto Sanguino, ¿cómo cofrade y como persona? ¿Es cofrade de cuna?

Como cofrade, uno pretende ser una persona comprometida con nuestra propia Fe, con la Iglesia, con la caridad, con nuestras hermandades y cofradías. Ser fiel seguidor de la palabra y del mensaje de Cristo, pero, lamentablemente, no siempre se consigue. Soy humano, con mis pocas virtudes y mis muchas deficiencias. 

En el plano personal, intento ser amigo de mis amigos, estar a la altura de todo lo que ellos me dan y me aportan, que es mucho más de lo que yo doy. También uno intenta devolver más de lo que me aporta mi familia y mis compañeros de trabajo. Sobre todo, uno se levanta todas las mañanas queriendo ser leal y justo. Pero insisto, no siempre esto se logra y hay que esforzarse, día a día, para mejorar en todos los aspectos de la vida.

Por otro lado, efectivamente me considero cofrade de cuna pues me he criado en el seno de una familia entregada a la Hermandad del Stmo. Cristo de Burgos.

«Hay quien no hace nada de ejercicio antes de meterse debajo de un paso, por lo que, además de irresponsable, no está siendo leal y carece de toda humildad para reconocer sus carencias»

– ¿Fue costalero Ernesto Sanguino? ¿En qué pasos fue costalero?

Sí, lo fui. La primera vez que me metí debajo de un paso fue en el ministerio de las Cigarreras, estando al mando la cuadrilla el hijo del mítico Vicente Pérez Caro, que trabajaba en la fábrica de tabacos. Por entonces yo tenía dieciséis años. Luego salí debajo del palio de María Santísima de la Concepción, del Silencio, y finalmente bajo las trabajaderas del misterio de la Misión, en Heliópolis.

– ¿Cómo debe ser un costalero para Ernesto Sanguino?

En mi opinión el costalero tiene que tener tres características fundamentales. En primer lugar, ser leal consigo mismo. Hay que ser honesto y preguntarse si uno realmente vale o no para meterse debajo y hasta cuando, ya que lo más difícil de esta afición es saberse retirar y dejar paso a nuevas generaciones. En segundo lugar hay que ser humilde, y así aceptar todos los consejos que te puedan dar aquellos que te rodean (tanto costaleros como capataces y contraguías). Y tercero, estar físicamente bien preparado desde mucho antes de la salida procesional. Hay quien no hace nada de ejercicio antes de meterse debajo de un paso, por lo que, además de irresponsable, no está siendo leal y carece de toda humildad para reconocer sus carencias.

«Sin duda, la familia Santiago. Manolo y su hijo Antonio lo han sido todo en este mundo para mí»

– ¿Qué capataces le han servido a usted de referencia?

Sin duda, la familia Santiago. Manolo y su hijo Antonio lo han sido todo en este mundo para mí. Luego he estado relativamente cerca de Manuel Torres, de Juan Manuel Martín (padre), de Rodríguez Gautier, Antonio León, Álvarez Madroñal… de todos se aprende siempre algo.

«Esta Cuaresma ha sido distinta a todas las que hemos vivido, pero que seguro que hemos aprendido mucho durante estos días»

– En esta época de confinamiento, ¿hace usted alguna reflexión específica en lo que se refiere al mundo del costal? ¿Podemos aprovechar para mejorar algunas cosas?

En la carta que he mandado a la cuadrilla de costaleros de la Hermandad de Bellavista, les decía que esta Cuaresma ha sido distinta a todas las que hemos vivido, pero que seguro que hemos aprendido mucho durante estos días. Seguro que todos hemos buscado a Dios más que nunca. Hemos rezado más asiduamente. Hemos sido más caritativos y hemos compartido más cariño y más amor. Les decía que estaba seguro que estos días hemos llamado por teléfono más días seguidos a nuestros padres, hermanos, familiares, amigos y conocidos que antes… Por tanto hemos vivido de mejor forma la Cuaresma que Jesucristo y la Iglesia nos demanda.

«Hay mucha gente rezando ahora en sus casas, en los hospitales, en muchos lugares… sin poder entrar en ningún templo para orar. Para eso se crearon las cofradías, para buscar a aquellas personas que necesitan encontrarse con Dios»

– ¿Qué le parece a usted, en la situación que nos encontramos, que se esté hablando ya de salidas procesionales en otras fechas?

Ud. me hace esta pregunta cuando llevamos semanas confinados, como consecuencia del estado de alarma. Yo le estoy contestando hoy que, precisamente, es Viernes Santo. Por tanto, hablar ahora de procesiones futuras puede parecer que lo que hacemos o nos gusta es “jugar a los pasitos” y nada más lejos de la realidad. 

Cuando se supere esta situación que nos asola (cosa que ocurrirá), es lógico que queramos darle las gracias a Dios por haber superado esta gravísima enfermedad. Y aquí, en Andalucía, donde vivimos una fe popular, lo hacemos sacando a la calle a aquellas imágenes que tengan un fuerte arraigo devocional. 

Los andaluces, por lo general, necesitamos ver a Cristo y a Su Madre, la Virgen María, en sus pasos procesionales paseando por las calles de nuestras ciudades. Esas vivencias, emociones y sentimientos hacen que nuestra fe se regenere constantemente y nuestros lazos con Cristo sean cada vez más sólidos.

Hablar ahora de posibles procesiones puede dar mucha esperanza a mucha gente que ahora lo necesita de forma exponencial. Hay mucha gente rezando ahora en sus casas, en los hospitales, en muchos lugares… sin poder entrar en ningún templo para orar. Para eso se crearon las cofradías, para buscar a aquellas personas que necesitan encontrarse con Dios.

«Yo defiendo a la mujer costalera, pero siempre y cuando pertenezca a una cuadrilla formada íntegramente por mujeres»

– La mujer cada día está más involucrada en las hermandades ¿Qué opina de las mujeres costaleras? ¿Se verán algún día en Sevilla?

Creo que la mujer juega un papel fundamental en todos los aspectos de la vida. En la mayoría de las ocasiones, la mujer es más imprescindible que el hombre. Esto también se traduce en el mundo de las hermandades, como no puede ser de otra manera.

Yo defiendo a la mujer costalera, pero siempre y cuando pertenezca a una cuadrilla formada íntegramente por mujeres. 

No entendería una cuadrilla mixta. La configuración humana es distinta, por eso no juega al tenis un señor contra una señora, ni ocurre en el golf, ni en la natación, ni en el fútbol, ni en ninguna circunstancia donde lo físico pueda ser determinante o desequilibrante. 

«Los andaluces, por lo general, necesitamos ver a Cristo y a Su Madre, la Virgen María, en sus pasos procesionales paseando por las calles de nuestras ciudades»

– Un paso de Misterio.

No puedo decir uno. Lo siento de todo corazón. De los fúnebres, me quedo con Sagrada Mortaja o Quinta Angustia. De los clásicos, el paso del Señor de la Sentencia y del Desprecio de Herodes.

– Un paso de palio.

El de la Virgen de la Esperanza (Macarena).

– Una marcha de Agrupación Musical.

Nuestro Padre Jesús de la Victoria.

Una marcha de CC y TT.

Cualquiera de las clásicas, desde Cristo del Amor hasta Réquiem, aunque reconozco que últimamente las nuevas marchas apuntan a lo clásico, con introducción de acordes más nuevos, que también me gustan.

– Una marcha de palio.

Tampoco puedo decir una solo. Pasa la Virgen Macarena o Macarena, de Cebrián, Virgen Del Valle, Virgen de La Paz…

– Para un macareno como es usted, ¿qué significa serlo?

Primero un honor. Ser macareno es una bendición de Dios, pero también una enorme responsabilidad. La Hermandad de la Macarena es espejo de todo el orbe cofrade y, por extensión, los macarenos tenemos que intentar estar a la altura de lo que la Hermandad proyecta y ejecuta los 365 días del año. Son infinitas las acciones que pone en marcha la Hermandad continuamente, y hay que estar ahí, ayudando, aportando, en la medida de las posibilidades de cada uno para poder contribuir con las metas que la Hermandad se ha marcado.

«Hay que intentar que todas las chicotás sean perfectas, pero lo realmente importante para mi es que todo salga bien desde la primera cita, cuando igualamos, hasta que termine la desarmá»

– ¿Cómo sería su chicota perfecta?

Hay que intentar que todas las chicotás sean perfectas, pero lo realmente importante para mi es que todo salga bien desde la primera cita, cuando igualamos, hasta que termine la desarmá. Hay que intentar que no falte nadie a nada. Que acudamos a los cultos con el mismo ahínco que a un ensayo. Con la misma predisposición haya que estar el día de la salida que cuando toca guardar los pasos en los almacenes. 

De nada sirve que te digan, por ejemplo, que buena fue este año la Campana de tal cofradía, cuando sabes que hay gente que no ha asumido en su totalidad los compromisos adquiridos. Hay que ser costalero siempre, en todo momento y para todo lo que precise de nosotros la Hermandad. 

– Un momento que sea especial para usted.

No sé exactamente a que se refiere Ud. La pregunta es muy amplia de contestar. Pero hay tres momentos especiales. La salida de la Hermandad de La Paz, vestirme cada Miércoles Santo de Nazareno junto a mis hijos, y la estación de penitencia (más bien de Gloria…) de la Hermandad de la Macarena.

«Sin lugar a dudas, me siento cofrade por encima de todo»

– En su equipo de capataces y auxiliares, lleva a dos auxiliares de Córdoba, José Gallardo y José Castilla y algún costalero también. ¿Conoce la Semana Santa de Córdoba?

Lamentablemente, la Semana Santa se celebra a la misma vez en todos los lugares que conmemoramos la pasión, muerte y resurrección de Ntro. Sr. Jesucristo. Eso hace imposible el que conozca otra Semana Santa que no sea la de Sevilla.

Pero le aseguro que me encantaría conocer la Semana Mayor de Córdoba, Málaga, Utrera, Carmona, u otras muy ricas en un amplio espectro. 

Cuando tengo la suerte de ser invitado por hermandades de otros sitios distintos a los de Sevilla, uno descubre todo lo bueno y bien que aporta cada Semana Santa. 

El que con nosotros vengan personas de confianza o de costalero desde Córdoba es todo un honor.

«Hay que meterse debajo de los pasos por tus creencias, no porque estés muy fuerte o ejecutes coreografías costaleras ya preconcebidas. Somos los pies del Señor y de la Virgen y hay que andar y moverse como Ellos lo harían si hubiesen nacido en Andalucía»

– ¿Qué les pide a sus equipos de terno negro?

Compromiso, lealtad y estar muy atentos a todo lo que ocurre a nuestro alrededor. No solo es vestirse de negro. Hay que estar pendientes de las circunstancias personales de cada costalero, de nuestra relación con las Juntas de Gobierno, de cómo se hacen la ropa, de las igualas; en fin de un mundo casi inabarcable que hay que intentar abarcar.

– ¿Se siente más cofrade que capataz o más capataz que cofrade?

Sin lugar a dudas, cofrade por encima de todo. 

«El año que viene será otro Domingo de Ramos y hay que pensar siempre que lo mejor está por venir»

– ¿Qué opina de la afirmación de que ser costalero es una especie de deporte sacro?

No lo comparto en absoluto. Hay que meterse debajo de los pasos por tus creencias, no porque estés muy fuerte o ejecutes coreografías costaleras ya preconcebidas. Somos los pies del Señor y de la Virgen y hay que andar y moverse como Ellos lo harían si hubiesen nacido en Andalucía (espero entendáis esta definición…). Toda exageración y extravagancia está fuera de lugar, en mi humilde opinión. 

– ¿Cuál ha sido su sentimiento este Domingo de Ramos?

Cierta felicidad al saber que nadie de mi familia ni de mí entorno está afectado por el COVID-19. Tenemos que lamentar tantas muertes, soledades y tanto sufrimiento. El año que viene será otro Domingo de Ramos y hay que pensar siempre que lo mejor está por venir.

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup

Color de fondo
Redimensionar imagen