Así es la divertida reproducción, con figuras de Playmobil, de la entrada en Campana de la Macarena y la Esperanza de Triana

La dualidad sevillana que se ejemplifica en tantas manifestaciones vitales alcanza su máxima expresión en el mundo de las cofradías, con dos caras de la misma moneda, la Esperanza de Triana y la Macarena. Dos maneras de sentir la religiosidad popular, esencia diversa de la Sevilla milenaria que fusiona la maravillosa heterogeneidad de la vieja Híspalis.

Dos formas distintas, acaso antagónicas, de entender la más hermosa tradición que ha concebido el pueblo andaluz desde hace siglos que se observa con nitidez cuando ambas cofradías inundan las calles camino de la Catedral.

Una esencia que ha sido reproducida, con sendos divertidos montajes por el cofrade Rafael Jiménez, con la entrada en Campana de ambas cofradías en una imaginaria Madrugá que las circunstancias no han querido robar pero que jamás podrán negar a la imaginación. Un motivo para sonreír en medio de tanta tempestad.

Sentencia y Macarena por Campana