Todas las voces son necesarias para contribuir a que la esperanza sigue latente inmersos como nos hallamos en esta terrible crisis sanitaria de proporciones incalculables. Voces como las de los capataces de Sevilla que se han querido sumar a una iniciativa similar a la que otros hemos puesto en marcha para colaborar entre todos a mantener viva la llama de la fe, la fuerza y el afán de superación en estos momentos en los que se hace necesario que todos arrimen el hombro.





