Este es el cartel del XXV aniversario del Divino Perdón del Parque Alcosa

La Hermandad del Divino Perdón del Parque Alcosa ha presentado el cartel conmemorativo de su XXV aniversario como hermandad, obra de Gonzalo Quesada, escultor y carterista licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla.

En el centro de esta composición late el numero 25, eje sobre el que gira todo el diseño, recordándonos el camino recorrido desde la fundacion y el compromiso que mantiene la corporacion con su labor cristiana.

En el plano superior, contemplamos a los sagrados Titulares, Jesús del Divino Perdón y María Santísima de la Purísima Concepción. Tras la Virgen, un azulejo conmemorativo hace alusión al caracter franciscano de la hermandad. Un legado que inspira a la corporación hispalense a vivir en humildad, servicio y fraternidad.

A la derecha, la imagen nos habla del pasado y el presente. En ella se representa la primitiva imagen titular del Señor junto al boceto del nuevo paso de misterio, que dios mediante, vera la luz muy pronto, reflejando asi el crecimiento y la evolución de la hermandad, que desde la total humildad y a base del esfuerzo, sacrificio y cariño de sus hermanos y sin olvidar sus raices, avanza con esperanza hacia el futuro.

A la izquierda, la cofradia en la calle cobra vida a través de la imagen de sus nazarenos, quienes, con su presencia en cada estacion de penitencia, son testigos silenciosos de la fe y portadores anonimos del mensaje de cristo en el barrio.

En la parte inferior, una de las vidrieras de la parroquia nos recuerda la misión evangelizadora de la hermandad con el lema «bautizad a todas las gentes». Fusionandose con una vista aerea del barrio del Parque Alcosa. Un simbolo claro de la vocación de servicio y de la labor pastoral en la comunidad.

Ademas de su contenido simbolico, este cartel tambien rinde homenaje a la epoca en la que la hermandad fue fundada. Para ello, se ha empleado una tipografia helvética, evocando la estetica de los carteles de cine de finales de los años 90 y principios de los 2000. Una referencia sutil a al contexto de la cultura popular en los años de los orígenes.

Por último, la paleta de colores del cartel sigue una linea monocromatica, utilizando exclusivamente el morado, color corporativo de la hermandad, que refuerza el caracter penitencial y solemne de la composición.