Estepa se prepara para la histórica Coronación Canónica de la Virgen de los Remedioa

El 3 de mayo, Estepa vivirá un día que quedará marcado en la memoria de todos sus habitantes y devotos de la Virgen de los Remedios. En un acto cargado de emoción y fe, esta imagen venerada desde el siglo XVII recibirá la coronación canónica que refrenda el profundo amor y devoción de un pueblo que ha crecido junto a su bendita Madre.

La Virgen de los Remedios, cuya imagen anónima data del siglo XVII, ha sido un símbolo de esperanza y consuelo para los estepeños y muchos más. En sus brazos, la Virgen lleva al Niño Jesús, una obra posterior del siglo XVIII que refuerza la conexión entre la madre y el hijo, y entre el pueblo y su fe.

Antonio Javier Martín, hermano mayor de la hermandad, explica que esta coronación no es solo un acto de la hermandad, sino un reconocimiento al amor incondicional que los fieles profesan a su «Churretera». La devoción hacia la Virgen de los Remedios ha crecido con el paso de los años, y la octava de los Remedios que se celebra cada mayo es un testimonio de esa fe vivida y transmitida de generación en generación.

El camino hacia este momento culminante ha estado marcado por una intensa preparación. La hermandad ha desplegado un programa pastoral y formativo que ha unido a numerosos hermanos y devotos. Destaca un ciclo mariológico que ha permitido a la comunidad profundizar en el verdadero sentido de la coronación canónica y en la figura central de la Virgen María. Retiros, encuentros y actos de culto han reforzado este lazo entre la devoción y la espiritualidad.

Más allá de lo litúrgico, la hermandad ha puesto un fuerte énfasis en la acción social. Bajo el lema ‘Remedios para un mundo mejor’, se ha forjado un compromiso con los más necesitados. En particular, la hermandad ha centrado sus esfuerzos en la Asociación Estepeña de Familiares y Afectados por Ictus y Traumatismo Cerebral (AFNEOS), ofreciendo apoyo tanto económico como humano, y sentando las bases para un proyecto de futuro que perdure más allá del evento.

«Este momento es un reflejo de nuestra alegría compartida. No se trata solo de un acto de la hermandad, sino de manifestar el amor a la Virgen María que sentimos todos los estepeños», afirma el hermano mayor. En su opinión, la coronación es el principio de algo mucho más grande, un recordatorio de que debemos aprender a decir «sí» a lo que el Señor nos pide.

El 3 de mayo será, sin duda, un día inolvidable para Estepa. «Un día de gloria», como lo ha calificado Martín, que quedará grabado en la memoria colectiva de todos aquellos que se sienten “fieles hijos” de la Virgen. Tal como reza el lema de la coronación: «En Ti espera el alma mía«, un sentimiento de esperanza y devoción que alcanzará su cúspide con esta esperada coronación. ¡Viva la Virgen de los Remedios!