Exclusiva mundial. El Cabildo no dejará hacer pipí en los servicios de la Catedral

​Niño, en un año cuajaito de novedades el Cabildo de la Catedral ha ¿publicado? las nuevas normas que se tienen que cumplir durante la estación de penitencia de las cofradías en el primer templo de la ciudad. Lo más novedoso, en realidad lo único, lo que viene siendo una exclusiva mundial, es que este año no se podrá hacer pipí, ni popó ni ná de ná en los servicios que hay en la Catedral que, como Dios manda y tó el mundo sabe, están al fondo a la derecha.

¿Significa eso, niño, que no se puede hacer necesidad alguna en la Catedral? Pues no necesariamente. No porque, tal y como insistía la Agrupación en aquellos tiempos prosaicos en que la carrera oficial se iba a quedar en el Patio de los Naranjos y se insistía mucho en que se iba a la Catedral porque el Patio era Catedral, uno se puede acercar a un naranjo y hacer discretamente allí pipí, porque eso no han puesto que esté prohibido salvo que yo me haya despistado mucho.

Bueno sí, también es novedad saber que el Cabildo toma a los participantes de las estaciones de penitencia de las cofradías por gente no demasiado inteligente. Ahora resulta que la cera se apaga en la Puerta del Perdón por nuestra propia seguridad, no sea que vayamos a caernos. Está bien que se preocupen porque nadie se caiga en la Catedral. Ahora, si uno se cae en la Corredera, pues qué le vamos a hacer. Hay que ver que gente tan atenta. Cualquier día forran de gomaespuma las columnas del interior de la Catedral. ¡Todo por las cofradías!

Y ojo, niño, que veremos a ver si en el ayuntamiento no toman nota y dicen que aplican la norma del Cabildo y por nuestra seguridad no permiten que se vuelque cera en el suelo. Y luego a ver quién es el guapo que defiende que hay persecución por parte del ayuntamiento gobernado por la izquierda, porque el ayuntamiento perfectamente podrá decir que ellos se limitan a aplicar la misma caridad cristiana que el Cabildo.

Consideraciones al margen, imagino que quienes tenían que estar enterados de las nuevas normas, las cofradías, claro, han conocido de primera mano las mismas y no las habrán tenido que leer en algún medio en que alguien de dentro ha recibido la información de la misma persona que está dentro del otro lado. Tú me has entendido, ¿verdad, niño? Si es que no hay nada como las cosas claras y el chocolate espeso. Menos mal que ya estamos algunos para echarnos entre todos unas risas…