Feliciano Fernández propone derogar la normativa vigente que regula la cuadrilla de hermanos costaleros en la Esperanza de Triana

Feliciano Fernández propone derogar la normativa vigente que regula la cuadrilla de hermanos costaleros en la Esperanza de Triana

En el marco del proceso electoral que ha de dirimir el futuro gobierno de la Hermandad de la Esperanza de Triana, la candidatura encabezada por Feliciano Fernández ha iniciado la exposición sistemática de un ideario programático que aspira a regir los destinos de la corporación radicada en la calle Pureza. A través de una articulación progresiva de sus planteamientos, el proyecto va perfilando una línea de actuación orientada a la revisión de determinadas estructuras internas.

En este contexto, una de las propuestas que mayor atención suscita incide de lleno en un ámbito de especial significación dentro de la vida cofrade: el relativo a las cuadrillas de hermanos costaleros y la función de los capataces, cuya regulación vigente se erige ahora en objeto de reconsideración.

Una reformulación sustentada en principios vertebradores

El discurso programático de la candidatura se fundamenta en la voluntad de “reforzar la igualdad, la justicia y la fraternidad entre todos los hermanos”, concebidos como ejes vertebradores de la vida corporativa. Desde esta perspectiva, se plantea la necesidad de acometer una revisión normativa que armonice dichos valores con la praxis cotidiana de la hermandad.

En consecuencia, se propugna de manera expresa la “derogar la normativa vigente de la cuadrilla de hermanos costaleros”, una iniciativa que implicaría una transformación sustancial del marco organizativo que rige este colectivo.

Reafirmación del papel de los capataces

De forma complementaria, el proyecto deposita una “plena confianza en los capataces actuales”, a quienes se reconoce no solo su experiencia, sino también su capacidad para ejercer con autonomía, responsabilidad y criterio propio en la configuración de las cuadrillas. Este planteamiento otorga a dichas figuras un papel central en la toma de decisiones, reforzando su autoridad técnica y organizativa.

La primacía de criterios objetivos en la selección

En lo que atañe a la conformación de las cuadrillas, la candidatura defiende que la pertenencia a las mismas ha de venir determinada por “la aptitud física, el esfuerzo y la constancia”, erigidos en parámetros rectores del proceso de selección. Tales cualidades deberán ser valoradas por el capataz titular de cada paso, quien asumirá la responsabilidad de su ponderación.

De este modo, se subraya la irrelevancia de factores como la edad del hermano o su antigüedad tanto en la corporación como en la propia cuadrilla, en favor de una evaluación centrada exclusivamente en la idoneidad para el desempeño de la función.

Con este planteamiento, la candidatura de Feliciano Fernández introduce una reflexión de notable alcance en el seno de la hermandad trianera, al cuestionar los fundamentos tradicionales de uno de los elementos más emblemáticos de su identidad procesional y proponer, en su lugar, un modelo regido por criterios de objetividad, equidad y responsabilidad.