Fernando Vaquero deja un pedazo de su alma junto a Santa María de África

Dicen que cuando un artista termina una obra es como si diera a luz un hijo. Una parte de su ser que se va hacia otro lugar. Un pedazo de su alma plasmada en un lienzo. Y como buen creador quiere lo mejor para su creación.

Eso ha debido o debe de pensar Fernando Vaquero. La espectacular pintura que realizó para la Hermandad de Santa María de África de Ceuta con motivo del LXXV aniversario de la Coronación Canónica se ha ubicado en un lugar de honor. Ese lugar no es otro que el altar mayor del Santuario, concretamente en el lado de la epístola, al lado de su Madre, embelleciendo aún más este lugar. 

Tal como ha informado la Hermandad ceutí, la obra de Fernando Vaquero, formará parte de un conjunto que contará con otro cuadro igual para el lado del Evangelio y de igual temática, la historia de la Patrona.