Desde el pasado mes de octubre la ciudad natal del “Dios de la madera” ha venido celebrando una exposición donde se han expuesto algunas obras del genial imaginero. Comandada por Juan Cartaya, la muestra, que ha reunido más de setenta piezas, amplió los días en los que podía visitarse, alargándose hasta el reciente puente de la Inmaculada Concepción.
La muestra, organizada en varios espacios comenzaba con un recorrido por la Alcalá dela época, para pasar posteriormente al lugar donde se exponían los conocimientos que adquirió el imaginero durante su estancia en Granada, en el taller de Pablo de Rojas. De este se encontraba el crucificado del seminario mayor de Granada, que también viajó hasta el Santo Ángel de Sevilla para permanecer expuesto junto al Cristo de los Desamparados y el de la Agonía, que fue precisamente restaurado por el IAPH.
Las otras dos estancias, divididas por paneles, acogieron las primeras obras del escultor así como piezas destacables dentro de su producción, como son San Ignacio de Loyola o San Antonio de Padua y San Francisco de Asís, entre otras. También llamó la atención poder contemplar de cerca la tabla de La adoración de los pastores, proveniente, al igual que las otras dos obras citadas, del monasterio de Santa Clara de Sevilla. Finalmente, obras de Juan de Mesa se exponían antes de concluir la visita.
Con esta muestra la Alcalá la Real ha querido rendir homenaje a uno de sus alcalaínos ilustres, quien nació en la calle que actualmente lleva su nombre y llegó, tras pasar por Granada, hasta Sevilla, donde finalmente murió, dejando tras de sí un legado de valor incalculable.





