Galería | Cara a cara con el Señor del Silencio: una obra maestra de la escultura barroca

La imagen de Nuestro Padre Jesús del Silencio en el Desprecio de Herodes fue expuesta en devoto besamanos durante el sábado 5 y el domingo 6 de abril de 2025. El horario de la exposición fue de 10.30 a 14.00 y de 17.00 a 21.00 horas, salvo durante las misas celebradas el sábado a las 20 horas y el domingo a las 12:30 horas.

La imagen de Nuestro Padre Jesús del Silencio es una obra maestra realizada por el taller de Pedro Roldán en 1698. Aunque no está documentada la autoría, la Hermandad posee el encargo que realizó al taller para la ejecución de la talla. La imagen realizó su primera estación de penitencia el Domingo de Ramos de 1699 desde la Parroquia de San Julián.

La imagen representa el pasaje evangélico narrado por San Lucas (23, 8-11), que describe el momento en el que Jesús fue enviado por Pilatos a Herodes y éste, tras varias preguntas, lo desprecia y lo toma por loco ciñéndole una vestidura blanca. La imagen aparece sobre peana de madera policromada, descalzo y maniatado frontalmente, con la mano derecha sobre la izquierda, vestido con la túnica representativa del pasaje, en clara posición andante tras el desprecio hecho por el Tetrarca y acompañado de la escolta romana que lo lleva de nuevo a Pilatos.

El rostro de la imagen refleja una enorme humildad y sumisión, siendo sumamente elocuente el triunfo del silencio sobre la inmundicia del mal representado en Herodes. En la imagen se puede observar una gota de sangre perteneciente al sufrimiento del Señor en el Huerto de los Olivos. Las facciones son dulces, con los ojos y las pestañas pintados sobre la talla. La nariz es recta y la boca de finos labios se encuentra cerrada.

La imagen ha sido restaurada en varias ocasiones a lo largo de los años. En 1881, Emilio Pizarro de la Cruz realizó una restauración, seguida por José Ordóñez Rodríguez en 1913 y 1917. En 1928, Manuel Galiano Delgado también realizó una restauración, y en 1959 y 1974, Francisco Buiza llevó a cabo otra restauración. En 1980, Francisco Peláez del Espino realizó una restauración, y en 1995, Fuensanta de la Paz Calatrava, del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía, le adaptó un nuevo sistema de sujeción en las articulaciones, eliminó un ataque de insectos xilófagos, resanó desperfectos en la espalda producidos en una restauración anterior y limpió la policromía.

La imagen de Nuestro Padre Jesús del Silencio es una obra maestra de la escultura barroca, y su exposición en devoto besamanos fue un evento importante para la comunidad católica. La imagen es un testimonio de la fe y la devoción de los católicos, y su belleza y significado continúan inspirando a los fieles.