Galería | Cuando Dios se hace hombre por obra y gracia de Buiza

Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna presidió su besamanos, como así lo atestigua la maravillosa galería fotográfica de Benito Álvarez

El barrio de los Remedios volvía a vestirse de fiesta. Era un día grande, esperado y lleno de esperanza. El Cristo que recoge los desvelos de sus vecinos, el Señor Atado a la Columna, volvía a descender un año más al presbiterio de la Capilla de la Antigua Fábrica de Tabacos, para iluminar con su mirada confortadora y humilde a todos devotos.

La Imagen de Buiza se presentaba despojado de toda realeza, más allá de las potencias donadas por las bandas de la Hermandad, obra de Bernat Orfebrería, realizadas en plata de ley dorada con amatistas, pero arropado de las oraciones y los besos al aire que recibió durante toda la jornada de sus fieles y devotos.

Emocionaba ver el realismo de la talla, la expresión de sus manos, el desgarro de su espalda por la fuerza del flagelo en cada azote y el propio rostro del Hijo de Dios sufriente pero a la vez misecordioso y lleno de fe.

La bella galería de imágenes que se adjunto, obra de nuestro reportero gráfico Benito Álvarez, refleja el dramatismo del Señor Atado a la Columna, enmarcado en el portentoso altar efímero elaborado por la priostía para este anhelado acto, presidido por su Madre, la Virgen de la Victoria.