La inminente llegada de la Cuaresma trae consigo que las distintas dolorosas se atavíen de hebrea, una tradición que introdujo Juan Manuel Rodríguez Ojeda a principios del siglo XX.
La Hermandad de la Paz y Esperanza de Nueva Carteya ha dispuesto de forma excepcional a su bellísima imagen titular mariana, vestida en esta ocasión por Juan Jiménez.
Siguiendo la tradición juanmanuelina, la bella Dolorosa luce saya de terciopelo liso, un terno realizado en 2020 por Antonia González Luque, y manto de raso. En esta ocasión estrena tocado de seda natural. Además, luce aro de estrellas y porta la corona de espinas, símbolo de la Pasión del Señor.










