Una obra anunciadora para la próxima Cuaresma
La Hermandad de la Sentencia de Córdoba ha dado a conocer la obra que ilustrará la portada de su Boletín de Cuaresma de 2026, una creación firmada por Rubén Terriza, concebida como síntesis estética, simbólica y devocional del tiempo litúrgico que precede a la Semana Santa. La pieza se presenta como una imagen destinada a acompañar espiritualmente a los hermanos, reforzando la identidad visual y emocional de la corporación.
Estructura compositiva y protagonismo mariano
La composición se articula mediante un refinado esquema triangular, recurso que permite elevar visual y simbólicamente la figura de María Santísima de Gracia y Amparo, representada en un perfil a tres cuartos de gran elegancia formal. Esta disposición dirige la mirada del espectador hacia el rostro de la Virgen, convertida en centro absoluto de la escena y eje vertebrador del mensaje iconográfico.





Memoria histórica y evocación devocional
La imagen mariana se inspira en una fotografía antigua tomada tras su bendición, un referente elegido de manera consciente para evocar el origen devocional de la talla y establecer un diálogo entre pasado y presente. A través de este recurso, la obra no se limita a la representación estética, sino que apela a la memoria colectiva de la hermandad y a la continuidad de su historia espiritual.
Lenguaje pictórico y expresividad plástica
La Virgen aparece vestida y tratada con una pincelada suelta y expresiva, un lenguaje plástico que aporta frescura, dinamismo y cercanía a la composición. Este tratamiento pictórico confiere a la escena una sensación de vitalidad contenida, alejándose de rigideces formales y subrayando la humanidad serena de la imagen mariana.
El simbolismo de las manos y la rosa
Las manos de la Virgen, plenamente visibles, adquieren un papel protagonista dentro del discurso simbólico. En una de ellas sostiene una rosa, elemento cargado de significado que remite al amor, la belleza y la entrega, valores asociados a la advocación de Gracia y Amparo y a su presencia constante en la vida de la hermandad.
El rojo pasionista como fondo emocional
El conjunto se desarrolla sobre un intenso fondo rojo, color profundamente vinculado tanto a la Pasión de Cristo como a la identidad histórica de la Hermandad de la Sentencia. Este recurso cromático dota a la obra de una gran fuerza visual y una notable profundidad emocional, envolviendo la figura mariana en un clima de intensidad y recogimiento.
Azucenas y pureza inmaculada
En torno a la imagen brotan azucenas blancas, símbolo tradicional de la pureza inmaculada de María y expresión visible de la gracia que irradia su figura. Estas flores no se limitan a acompañar la composición, sino que generan una atmósfera luminosa que parece coronar a la Virgen, creando un halo simbólico que realza su carácter sagrado.
Querubines y dimensión celestial
La escena se completa con la presencia de dos querubines, dispuestos a ambos lados de la composición, que dirigen su mirada hacia la Virgen en actitud de custodia y adoración. Su inclusión refuerza la dimensión celestial de la obra y subraya la centralidad de María Santísima de Gracia y Amparo como figura venerada y protegida en el ámbito espiritual de la corporación.
Una imagen al servicio de la identidad cofrade
La portada del Boletín de Cuaresma 2026 se configura así como una obra de profundo contenido simbólico, donde composición, color y elementos iconográficos confluyen para ofrecer una imagen coherente con la espiritualidad, la historia y la sensibilidad de la Hermandad de la Sentencia, destinada a convertirse en referente visual del tiempo cuaresmal que se aproxima.





