Guadalupe y Juncal reinaguraron el ciclo de glorias

Tras el parón veraniego las hermandades de la Virgen de Guadalupe y la Virgen del Juncal recorrieron las calles de Sevilla durante el día de la festividad de la natividad de María. En el caso de la primera, con sede en la iglesia conventual de San Buenaventura, comenzó la jornada con la función principal de instituto, a partir de las 19:30 horas, siendo presidida por fray Alonso García Araya.

Pasadas las 20:30 horas, comenzaba la procesión con la imagen gloriosa recorriendo las calles Carlos Cañal, Zaragoza, Doña Guiomar, Plaza de Molviedro, Castelar, García de Vinuesa, Fernández y González, Plaza Nueva, Bilbao y Carlos Cañal. El paso, que fue comandado por José Manuel Rechi García, estuvo acompañado musicalmente por la banda de música de Nuestra Señora del Sol. Uno de los momentos más concurridos fue la llegada de la Virgen de Guadalupe a la capilla del Mayor Dolor, sede de la corporación de Jesús Despojado, donde esperaban miembros de la junta de gobierno de esta corporación del Domingo de Ramos. También llegó a la Casa de Extremadura, cuya levantá a pulso fue dedicada a su presidente, quien ha recibido recientemente la medalla de Extremadura. Pasadas las once de la noche la imagen entraba en su templo.

En cuanto a la Virgen del Juncal, a partir de las 20:00 horas se reencontraba con los vecinos del barrio, sobre su paso, comandado por Fernando Pérez Lozano. En la puerta, una gran alfombra de sal realizada por el grupo joven con motivo del medio siglo de vida de esta hermandad. Transitó por las siguientes calles: Plaza del Sella, Segre, Avenida alcalde Juan Fernández, Claudio Guerín, Madre Isabel Moreno, Pablo Legote, Avenida Ramón y Cajal, Avenida alcalde Juan Fernández, Deva, Tambre, Almar, Avenida alcalde Juan Fernández, Plaza del Juncal, Lozoya, Guadiato, Segre y Plaza del Sella. Acompañada musicalmente por la agrupación musical Nuestra Señora del Juncal, antes de entrar en su templo, la imagen pasó junto al retablo cerámico que ha sido bendecido hoy. Poco antes de la medianoche, la Virgen entraba en su templo. Una procesión para el recuerdo, enmarcada dentro del cincuentenario fundacional de la corporación letífica.