Ecos de la Pasión | La Sangre y la Vera-Cruz

Que la Semana Santa de Málaga tiene repercusión mundial es algo que no escapa a nadie que tenga cierto conocimiento de la cultura de Andalucía. Durante los días de la Semana Santa en la capital de la Costa del Sol se dan cita gran cantidad de turistas, que conocen de primera mano la forma malagueña de interpretar la Pasión de Cristo, a través de los imponentes tronos por las calles de la ciudad.

Hoy me gustaría quedarme con la Archicofradía de la Sangre de Málaga, con más de cinco siglos de historia, que procesiona cada Miércoles Santo por las calles de la capital. El discurrir del trono del Santísimo Cristo de la Sangre, imagen crucificada realizada por Francisco Palma Burgos de 1941, se caracteriza por su marcada sobriedad y dramatismo, perfeccionada por la música interpretada por la Agrupación Musical de la Vera-Cruz de Campillos, una de las más prestigiosas de la provincia malagueña y habitual de la Semana Santa capitalina. La banda ofrece cada Miércoles Santo una cuidadísima selección de marchas procesionales, teñidas de cortes sobrios y fúnebres, acordes a la idiosincrasia de la Archicofradía.

En el vídeo del que podemos disfrutar en este artículo, la formación malagueña interpreta la adaptación del canto litúrgico «Más Cerca, Oh Dios, de Tí», realizada por Esteban Torres y Mikel García para la Agrupación Musical de la Estrella de Dos Hermanas, aunque su autor original es Lowell Mason, destacado músico religioso de Estados Unidos. El transitar del majestuoso trono de la Sangre por la calle Moreno Carboneros ofrece una estampa inigualable entre la penumbra de la calle, la perspectiva desde el balcón desde el cual está grabado el vídeo, y la sobriedad y calidad interpretativa de la Vera-Cruz de Campillos, que viene a ser la perfecta banda sonora para el momento bíblico que se pretende representar, el momento en el que emana sangre y agua del costado del Salvador, ya muerto en la cruz.

La Semana Santa malagueña encierra gran cantidad de joyas entre las Hermandades que componen la nómina de Cofradías, y aunque posee cierto reconocimiento fuera de nuestras fronteras, es cierto que al cofrade andaluz le cuesta dirigir la mirada hacia la capital de la Costa del Sol. Algo tremendamente incomprensible, en virtud a la calidad en todos los ámbitos cofrades -imaginería, cortejos, itinerarios, bandas- que pueden disfrutarse en Málaga. Conviene valorar lo que tenemos en nuestra propia tierra, así como saber comprender y respetar la especial idiosincrasia que tienen los malagueños de revivir la Pasión de Cristo, que se mantiene inalterable para gozo de propios y extraños.