Guía del Sábado Santo en Sevilla, el ocaso de la semana más hermosa del año: itinerarios, horarios y bandas

El Sábado Santo irrumpe en Sevilla como el umbral del final, la jornada en la que la ciudad comienza a despedirse de su Semana Mayor con la salida de cinco corporaciones: El Sol, Los Servitas, La Trinidad, el Santo Entierro y la Soledad de San Lorenzo. Con ellas, se dibuja el ocaso de una celebración que alcanzará su culminación definitiva en el Domingo de Resurrección, epílogo luminoso de una semana marcada por la intensidad emocional y la devoción colectiva.

La nostalgia comienza a instalarse en el alma de los sevillanos, que contemplan cómo las últimas cofradías recorren unas calles ya impregnadas de recuerdos recientes. Es el tiempo de los silencios más hondos, de las miradas que se alargan en cada esquina y de una ciudad que, entre cirios y pasos, empieza a asumir que el final se aproxima.

La Hermandad Sacramental del Santo Cristo Varón de Dolores y Nuestra Señora del Sol, desde la Parroquia de San Diego de Alcalá, iniciará su estación de penitencia a las 12:45 horas. El itinerario de ida recorre plaza del Aljarafe, calle Virgen del Sol, avda. Ramón y Cajal, Enramadilla, glorieta Doña María de las Mercedes de Borbón y Orleans, avda. Carlos V, plaza Don Juan de Austria, jardines de Murillo, Cano y Cueto, Santa María la Blanca, San José, plaza Ntro. P. Jesús de la Salud, plaza Ramón Ybarra Llosent, Muñoz y Pabón, Cabeza del Rey Don Pedro, Candilejo, calle Alfalfa, Jesús de las Tres Caídas, Cuesta del Rosario, Villegas, plaza del Salvador, Sagasta, Jovellanos, Tetuán, Velázquez y O’Donnell, solicitando la venia en Campana a las 17:15 horas.

Tras abandonar la Catedral a las 19:01 horas, el retorno se efectuará por plaza del Triunfo, Miguel Mañara, plaza de la Contratación, San Gregorio, plaza Puerta de Jerez, San Fernando, avda. de Carlos V, avda. de Portugal, calle Doctor Antonio Cortés Lladó, calle Enramadilla, avda. Ramón y Cajal, calle Virgen del Sol y plaza del Aljarafe, con entrada prevista a las 22:55 horas.

La cofradía estará acompañada por la Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora del Sol y la Banda de Música Fernando Guerrero, que aportarán un sello sonoro propio a su recorrido.

Desde la Real Capilla de Nuestra Señora de los Dolores, la cofradía de dos pasos iniciará su salida a las 15:30 horas. El itinerario de ida incluye Siete Dolores de Nuestra Señora, Pasaje de la Santa Cruz en Jerusalén, calle Socorro, plaza de San Román, Peñuelas, Doña María Coronel, Dueñas, Santa Ángela de la Cruz, Alcázares, plaza de la Encarnación, Laraña, Orfila, Javier Lasso de la Vega, Trajano y plaza del Duque de la Victoria, alcanzando la Campana a las 17:41 horas.

Tras abandonar la Catedral a las 19:37 horas, el retorno se efectuará por Cardenal Carlos Amigo, Alemanes, Álvarez Quintero, Argote de Molina, Placentines, Francos, Cuesta del Rosario, Jesús de las Tres Caídas, calle Alfalfa, Odreros, Boteros, Sales y Ferré, plaza del Cristo de Burgos, Doña María Coronel, calle Bustos Tavera, plaza de San Marcos, calle Vergara, plaza de Santa Isabel y Siete Dolores de Nuestra Señora, entrando a las 22:45 horas.

El acompañamiento musical correrá a cargo de la Banda de la Soledad de Cantillana y la Municipal de Coria del Río, que subrayarán el carácter sobrio y recogido de la corporación.

La corporación de la Basílica de María Auxiliadora, compuesta por tres pasos, iniciará su estación de penitencia a las 15:30 horas. El itinerario de ida recorre María Auxiliadora, Mateos, Valle, Puerta del Osario, Jáuregui, plaza del Padre Jerónimo de Córdoba, plaza de Ponce de León, Juan de Mesa, Almirante Apodaca, plaza de San Pedro, Imagen, plaza de la Encarnación, Laraña, Orfila, Javier Lasso de la Vega, Trajano y plaza del Duque, llegando a Campana a las 18:17 horas.

Tras salir de la Catedral a las 20:43 horas, el retorno transcurrirá por Cardenal Carlos Amigo, Alemanes, Álvarez Quintero, Argote de Molina, Placentines, Francos, Cuesta del Rosario, Jesús de las Tres Caídas, plaza de la Alfalfa, Odreros, Boteros, plaza de San Ildefonso, Rodríguez Marín, Águilas, plaza de Pilatos, San Esteban, Puerta de Carmona, Muro de los Navarros, Guadalupe, Recaredo, Puerta del Osario, Matahacas, plaza de San Román, Peñuelas, Doña María Coronel, Bustos Tavera, plaza de San Marcos, calle San Luis, plaza del Pelícano, Juzgado, Sol, Madre Isabel de la Trinidad y María Auxiliadora, finalizando a la 1:30 horas.

En el apartado musical, la hermandad contará con Las Cigarreras, Tres Caídas de Triana y la Oliva de Salteras, configurando uno de los acompañamientos más completos de la jornada.

Desde el Convento de San Gregorio, la cofradía iniciará su salida a las 18:45 horas. El itinerario hacia la Carrera Oficial incluye calle Alfonso XII y plaza del Duque de la Victoria, solicitando la venia en Campana a las 19:03 horas. Tras culminar su estación en la Catedral y salir a las 21:08 horas, el retorno se efectuará por Cardenal Carlos Amigo, Alemanes, Hernando Colón, plaza de San Francisco, plaza Nueva, Tetuán, Velázquez, O’Donnell, Campana y plaza del Duque de la Victoria, finalizando su recorrido a las 23:00 horas.

La hermandad presenta tres pasos diferenciados: silencio en la Canina, la Banda Municipal de Sevilla en el paso central y el acompañamiento del Acuartelamiento Aéreo de Tablada en el Duelo, componiendo un conjunto de gran solemnidad institucional.

Cerrando la jornada, la cofradía de la Parroquia de San Lorenzo partirá a las 18:50 horas. El itinerario hacia la Carrera Oficial comprende plaza de San Lorenzo, calle Conde de Barajas, Jesús del Gran Poder, calle San Miguel, Trajano y plaza del Duque, alcanzando la Campana a las 19:43 horas.

El regreso, a partir de las 21:55 horas, transcurrirá por Cardenal Carlos Amigo, Alemanes, Álvarez Quintero, Argote de Molina, Placentines, Francos, Chapineros, Álvarez Quintero, plaza del Salvador, calle Cuna, Orfila, Javier Lasso de la Vega, Aponte, Jesús del Gran Poder, calle Las Cortes, plaza de la Concordia, plaza de la Gavidia y Cardenal Spínola, concluyendo su estación a las 0:20 horas.

La hermandad mantiene el silencio como único acompañamiento, reforzando el carácter sobrio y sobrecogedor de su discurrir.

Sevilla se adentra así en las últimas horas de su Semana Santa, cuando la bulla se hace más densa, las emociones alcanzan su punto álgido y cada paso se convierte en un acto de despedida. En las esquinas, en los balcones y en el rumor constante de la multitud, la ciudad condensa toda la intensidad vivida durante estos días.

El Sábado Santo no es solo tránsito, sino culminación contenida, un suspiro prolongado antes de la luz definitiva. Entre la multitud, el incienso y el eco de las marchas —o del silencio—, Sevilla se reconoce a sí misma en su tradición, mientras la emoción inunda cada rincón y deja en el aire la certeza de que, aunque todo termine, permanece para siempre en la memoria colectiva.