Gutiérrez Carrasquilla culmina la restauración de la Virgen del Rosario de Marchena

La Hermandad del Cristo de San Pedro, de Marchena ha anunciado con especial júbilo la vuelta al culto de Nuestra Señora del Santísimo Rosario, Patrona y Asistente Perpetua de la Villa de Marchena. La talla, retirada del templo tras los cultos de la Candelaria en febrero, ha permanecido durante meses en el taller del restaurador Enrique Gutiérrez Carrasquilla, encargado de llevar a cabo un proceso integral de conservación y mejora.

El retorno de la sagrada imagen tendrá lugar el viernes 19 de septiembre, jornada en la que será expuesta a la veneración de los fieles. A las 20:30 horas se rezará el Santo Rosario, seguido de la celebración de la Sagrada Eucaristía, presidida por el director espiritual y párroco, don Manuel Chaparro Vera.

El origen del proceso de restauración

La actual Junta de Gobierno de la Archicofradía fijó como objetivo prioritario la preservación de sus imágenes titulares, entendiendo que la restauración de un bien cultural constituye una responsabilidad patrimonial y espiritual, al garantizar su adecuada transmisión a las generaciones futuras.

El punto de partida de este proyecto se remonta al besamanos extraordinario celebrado entre el 6 y el 8 de diciembre de 2024, con ocasión del II Congreso Internacional de Hermandad y Piedad Popular. Tras dicho culto, se solicitó a Enrique Gutiérrez Carrasquilla, licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla y miembro del área de conservación y restauración de la comisión de patrimonio histórico-artístico del Arzobispado de Sevilla, un dictamen técnico sobre el estado de la Virgen. El restaurador, con amplia experiencia en la propia Archicofradía —pues intervino en el Cristo de San Pedro en 2018, en María Santísima de las Angustias en 2016 y en San Juan Evangelista en 2024—, realizó un examen visual el 9 de diciembre de 2024 y emitió el día 17 de ese mismo mes un informe diagnóstico. Dicho informe constataba un estado deficiente de conservación, con patologías que exigían una actuación urgente.

La propuesta fue aprobada primero por la Junta de Gobierno y, posteriormente, por el Cabildo General de hermanos celebrado el 18 de enero de 2025, con voto unánime. La autoridad eclesiástica otorgó el consentimiento el 23 de enero de 2025 mediante el protocolo nº 252/25.

Desarrollo de la intervención

La restauración comenzó el 11 de febrero de 2025, fecha en la que la imagen fue trasladada al taller del restaurador. Ese mismo día se practicaron pruebas médicas de diagnóstico por imagen, como tomografía axial computarizada (TAC) y radiografías, en la clínica del doctor Arduan en Sevilla. El plazo estimado de ejecución fue de cinco meses, durante los cuales la Virgen permaneció retirada del culto.

El análisis inicial puso de relieve deficiencias tanto en la Virgen como en el Niño Jesús. El candelero carecía de la consistencia necesaria, los brazos articulados habían perdido funcionalidad, y el sistema de fijación de las coronas consistía en un perno metálico oxidado incrustado en las cabezas. La sujeción del Niño a la Madre era inadecuada y las pestañas se encontraban en mal estado, con pérdidas notables. Además, se apreciaban fisuras en la madera, pequeñas pérdidas en los dedos por el roce continuado y fracturas en los dedos del Niño.

En lo relativo a la policromía, la Virgen mostraba levantamientos y pérdidas generalizadas en cuello, zona pectoral y manos, con abundantes desgastes por alfileres y por el roce del cetro. El Niño presentaba problemas similares, con pérdidas por abrasiones en manos y pies. Ambas imágenes acumulaban suciedad superficial y repintes, detectados bajo luz ultravioleta.

Los trabajos realizados

La estrategia de la intervención combinó conservación preventiva y restauración estética. Entre las actuaciones principales destacan:

  • Nuevo candelero en madera de cedro para la Virgen, con doble función física y estética.
  • Antebrazos en madera de sapelli con sistema de articulación de bolas en las muñecas.
  • Consolidación de fisuras y resane de pérdidas, incluyendo la reparación de los dedos del Niño fracturados.
  • Implantación de un nuevo sistema de fijación en acero inoxidable para las coronas de Madre e Hijo, y de un dispositivo de unión entre ambas tallas mediante tres piezas en forma de L.
  • Sustitución de pestañas y colocación de un protector de cuero para evitar el roce de alfileres en torso y cabeza de la Virgen.
  • Limpieza de la superficie y eliminación de repintes y barnices, mediante tests de disolventes controlados.
  • Reintegración cromática de lagunas, restituyendo la unidad estética de las imágenes.
  • Aplicación de una capa de protección final.

Una restauración para el futuro

La Archicofradía subraya que este proceso no solo ha permitido recuperar la belleza y dignidad de Nuestra Señora del Rosario, sino que garantiza la estabilidad material de la talla. La intervención se enmarca en una visión de responsabilidad histórica, asegurando que el patrimonio devocional de Marchena se conserve en las mejores condiciones.

La reposición al culto del próximo 19 de septiembre será, por tanto, un momento de especial significado para los fieles, que podrán reencontrarse con su Patrona tras un proceso de restauración que asegura la permanencia de su devoción en el tiempo.