Córdoba acoge el legado de la Virgen de Luna en vísperas de su Coronación Canónica

Córdoba se convierte en escenario privilegiado para la memoria y la devoción de la Virgen de Luna. Las cofradías de Pozoblanco y Villanueva de Córdoba han trasladado a la capital parte de su rico patrimonio con motivo de los actos preparatorios de la Coronación Canónica de la imagen, prevista para el 7 de diciembre en el Santuario de la Jara.

Una exposición que une tradición y fe

El Oratorio de San Felipe Neri se ha transformado en escaparate de siglos de fervor popular, al reunir enseres procesionales, banderas, mantos tanto de procesión como de camino, uniformes, cartelería, fotografías históricas y reliquias de la antigua talla destruida en 1936 que se conservan en Villanueva de Córdoba. Junto a estas piezas, destaca la conmemoración del 50 aniversario del boletín de la hermandad de Pozoblanco, configurando un conjunto que ilustra la hondura cultural y espiritual de una de las devociones más arraigadas de Andalucía.

Inauguración institucional y bendición

La apertura oficial de la muestra tuvo lugar a las 20:00 horas, presidida por el subdelegado de Defensa en Córdoba, José María Ortega, encargado de dar la bienvenida. Tras él intervinieron Juan García, capitán de la Cofradía de Pozoblanco, y Juan José Cartán, presidente de la Cofradía-Hermandad de Villanueva de Córdoba, quienes pusieron palabras al sentir compartido de ambos pueblos. El acto culminó con la bendición impartida por el vicario general de la Diócesis, Jesús Daniel Alonso.

Palabras de los responsables cofrades

En su intervención, Juan García subrayó que la iniciativa busca “acercar a Córdoba el mensaje de nuestras cofradías y dar a conocer la dimensión histórica y popular de esta devoción”, subrayando que la exposición es “un paso obligado para comprender la magnitud de la Coronación Canónica, reconocimiento largamente esperado y verdadero emblema de fe”.

Por su parte, Juan José Cartán calificó la Coronación como un “evento histórico” para Pozoblanco y Villanueva, recordando que la Virgen de Luna, patrona y alcaldesa perpetua de ambas localidades, ha dejado su impronta “no sólo en la vida religiosa, sino también en la tradición y en la identidad social de nuestros pueblos”. Cartán destacó además la oportunidad de que la capital conozca este patrimonio, pues la devoción a la Virgen también está presente en Córdoba, con referencias en la Judería y en el patio del convento de San Rafael.

Representación institucional y próximos cultos

La inauguración congregó a una nutrida representación de autoridades. Entre los asistentes se encontraban el delegado de la Junta en Córdoba, Adolfo Molina, el alcalde de Villanueva de Córdoba, Isaac Reyes, la delegada de Inclusión Social, Dolores Sánchez, el delegado de Cultura de la Diputación, Gabriel Duque, el rector de la Universidad de Córdoba, Manuel Torralbo, y el coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil, Ramón María Clemente. Como prolongación de la exposición, se celebrará el jueves a las 19:00 horas una misa en el convento de San Rafael, en la plaza de las Capuchinas.

Una devoción con raíces en el siglo XV

El culto a la Virgen de Luna se remonta, según fuentes escritas, al siglo XV, y mantiene como epicentro la dehesa de la Jara. Desde entonces, la imagen reparte su presencia entre los pueblos de Pozoblanco y Villanueva de Córdoba, permaneciendo cuatro meses en cada localidad y otros cuatro en su santuario, lo que da lugar a cuatro romerías anuales: dos de traída y dos de llevada. Esta singularidad ha configurado un modo de vivir la fe profundamente arraigado y, al mismo tiempo, diferenciado en cada una de las poblaciones.