Advertisements
Opinión, Racheando

Hablemos de discriminación

Sigo con interés la polémica creada entre el consistorio cordobés y la Pro Hermandad de la O a causa de la negativa del primero a que la corporación use la antigua Cárcel para realizar la salida de su palio en las vísperas de la Semana Santa.

No se de qué me sorprende esta negativa, cuando es la práctica habitual de un gobierno que ha demostrado una y otra vez que las Hermandades de Córdoba no son de su interés.

Soy consciente de la imposibilidad de ser bienvenido en la ciudad califal que a raíz de este artículo – al menos hasta mayo -, pero no es la primera vez que la corporación municipal da explicaciones que no son creíbles, más que nada, porque en su criterio nunca imposibilita el uso de espacios públicos a sus partidarios.

Una visión sectaria de la sociedad en la que vivimos, y más en una ciudad como Córdoba, en el que las cofradías tienen un peso más que considerable en todos los ámbitos, no sólo de forma evangélica, sino en la visión más social y caritativa.

Las decisiones de la corporación socialista, por mucho que pretendan ser progresistas, son sectarias, propias de otros tiempos, que no hacen más que un agravio a una democracia que pretenden defender, pues, para ellos, no todos los cordobeses son iguales.

Igual, si en el palio de la Pro Hermandad fuera morado, o tuviera bordado la hoz y el martillo, si hubiera podido ver salir a su titular Mariana de la antigua Cárcel provincial, y no desembolsar un dinero en el montaje de una carpa, que bien podría ayudar a cordobeses a través de su bolsa de Caridad.

Advertisements

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para más información. ACEPTAR
Aviso de cookies