El viejo costal, 💙 Opinión

Haciendo planes…

Ya pasó el mal trago de ésta Semana Santa, pero ahora ha llegado el momento de hacer planes, de superar el dolor, de honrar a nuestros difuntos, de agradecer que vamos a salir de esta maldita pandemia con la incuestionable ayuda de Dios, ¿Y cómo lo hacemos?, así hablaba en vídeo conferencia con un buen amigo cofrade, al que llamé para desearle una buena Pascua.

Me apuntaba, y creo que con muy buen criterio, que postergar la salida de todas las cofradías al mes de septiembre, no era una buena solución, el momento de sufrir ya debería de estar acabado. Lo que él creía adecuado, sería una Magna procesión de Resucitados, y alegaba para ello, que “resurgo”, verbo del que proviene la palabra resurrección, significa: levantarse, resurgir, alzarse, renacer, sería y serviría para señalar el triunfo de Dios sobre la muerte, la Resurrección es la única derrota sufrida por la muerte.

Le añadía yo, que el complemento perfecto sería el palio de María Santísima Reina de Nuestra Alegría, a modo de colofón de la mencionada magna, señalaría el triunfo total y la superación de nuestros pesares, la esperanza de resurgir de nuevo, resurrección como causa prima de toda nuestra fe y alegría por alcanzar este momento de triunfo.

Señor Resucitado | Antonio Poyato

Sería nuestra salida de nuevo a la vida, el afianzamiento de nuestra certeza de que hasta a la muerte se le puede ganar, con fe humilde. Y bien pensado sería bueno que fuese una muestra a nivel provincial, muestra de nuestra creencia a tantas y tantas personas queridas y desaparecidas por el mal que se ceba sobre la faz de la tierra en estos días, y que al menos, parece que según las oficiales cifras, vamos lentamente ganando.

Señalé que la cotitular de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Resucitado en Córdoba, y la Virgen Reina de Nuestra Alegría, es la Virgen de la Luz. (Con una extensa historia, ver en Gente de Paz 1940, el magnífico artículo de Esther Ojeda). Lo verdaderamente importante de esta tradicional advocación es que es Nuestra Señora de la Luz, y Madre de la Juventud; y así como Madre de la Juventud, es como me gustaría que recorriese las calles, viendo a los jóvenes de nuestra ciudad. Primero Jesús Resucitado, después María Santísima Reina de Nuestra Alegría y La Virgen de la Luz y Madre de la Juventud.

Virgen de la Luz | Esther Ojeda

Consuelo de todos los presentes, proclamación cierta de la resurrección, alegría y Luz para nuestra juventud, que será la que deberá luchar con todas sus fuerzas para vencer la profunda crisis que vendrá tras esta guerra invisible, que generará un profundo hueco, y que solo será superado por el titánico esfuerzo de nuestra juventud, ellos serán los que de verdad pagaran con su sufrimiento los daños ocasionados por este maldito virus que no entiende de naciones, clases, razas o religiones.

Éste sería nuestro triunfo, nuestra esperanza, nuestra certeza, y la seguridad de que siempre al final del túnel hay luz, Luz que vendrá con su presencia y segura ayuda de ésta magna propuesta, casi un sueño, sueño generado de forma improvisada, durante una conversación del pasado Domingo de Resurrección.

Escrito el Domingo de Resurrección

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