A paso mudá, Opinión

Hermanos de la tacita

Este pasado sábado quedará en el recuerdo de muchos y en la historia de Cádiz como una jornada única e irrepetible. Y ya no solo el propio sábado, sino también los dos días anteriores. 

En la ciudad de las comparsas y las chirigotas, en la tacita de plata, se palpaba un ambiente incluso más que cuaresmal, donde todo el que fue pudo disfrutar del gran patrimonio que tienen sus hermandades. Por destacar, fue impresionante ver el misterio del Despojado con los sones de la Centuria Macarena, así como el recogimiento del Santo Entierro. En cuanto a las hermandades en la calle, todas tuvieron una presencia más que correcta, donde la gran afluencia de público hizo que todo fuera más extraordinario aún si cabe. No obstante, algunas hermandades aprovecharon para recrearse más de la cuenta al ser las últimas en la calle, lo que, para mi gusto, desentona respecto a aquellas que sí se recogieron a su hora.

En el apartado musical, todo lo que vi fue, bajo mi punto de vista, bueno e incluso muy bueno. Todas las formaciones allí presentes cumplieron con sus respectivos papeles. Sin embargo, no acabé de encajar al Cristo de Medinaceli con la banda de la Presentación al Pueblo, que iba a un nivel excelso. Me sorprendió bastante el nivel del Cautivo de Estepona y de los Gitanos de Málaga. Vi también al nivel que nos tienen acostumbrados al Despojado de Jaén con el Prendimiento, siendo el binomio más perfecto en dicha jornada.

Lo del tirón mediático y frikismo de algunos lo vamos a dejar para otro momento.