«Huelva y sus peregrinos», la Luz de Pentecostés por obra y gracia de Javier Aguilar

Lo he dicho en varias ocasiones. Para mí el arte es aquellos que me hace emocionarme, que hace que mi corazón se acelere reaccionando a ese estímulo.

Hoy, Javier Aguilar, a través de esta pintura, provoca en mí sentimiento encontrados. Y sí, los humanos podemos sentir más de un sentimiento a la vez aunque sean contradictorios.

Este Rocío de Luz nos deja sin estampas como la que describe el pontanés. Sentimos una tristeza tan grande que a veces hasta duelen el alma. No habrá pinos que cobijen al peregrino de a pie. Ese que arropa al Simpecao.

No habrá arena. Alfombra de los pasos de aquellos que rezan en silencio o de los que cantan.

No habrá caballos ni caballistas de chaquetillas blancas. Ni habrá romero, ni lentisco. No habrá charca ni barrio de las gallinas.

Pero como expresa Javier en su obra… Tendremos Luz de Pentecostés en nuestra alma. Tendremos Esperanza en contraposición a la tristeza, porque la Virgen es alegría. Y al fin y al cabo, el Rocío es Ella.

No habrá camino, pero los rocieros seguimos caminando hacia la Luz de tu Rocío.