El Redil Eucarístico de la Divina Pastora de Capuchinos ha sido la anfitriona del I Encuentro de Hermandades Pastoreñas Conventuales, uniendo en él a más de doscientas personas en el convento de la plaza del Cristo de los Faroles.
Los asistentes de diversos puntos de la geografía, no sólo andaluza como Sevilla, Jerez, Sanlúcar, Málaga, Jaén, Motril o San Fernando, se unieron también de la ciudad autónoma de Melilla. Todos ellos fueron recibidos en la Puerta del Puente para visitar la Santa Iglesia Catedral y continuar con un agradable paseo por las calles céntricas que llevan al convento.
En la mesa redonda, moderada por Juan José Primo, se vivieron momentos de máxima emoción, siendo interrumpida en más de una docena de veces por los aplausos de los asistentes. «Se contaron testimonios con una gran carga emocional», afirma Inmaculada Luque, Hermana Mayor del Redil. Continúa subrayando las palabras tan bonitas que les dirigió Fray Fernando, quien ha estado en todos los conventos Capuchinos «ser pastoreño está en las sevillanas que hemos cantado, en la tortilla que hemos compartido…». Y es que, los asistentes pudieron compartir un almuerzo en la casa conventual donde se compartieron muchos sentimientos y vivencias alrededor de la Madre de Buen Pastor.
Entrada la tarde, con el sol languideciendo en la ciudad de San Rafael, los estandartes y simpecados pastoreos partieron desde el Convento del Císter hasta Capuchinos para compartir lo más importante cómo cristianos, la eucaristía, que sirvió de despedida de una jornada histórica que a bien seguro se repetirá en otro lugar de nuestra tierra.












