Sencillamente espectacular. La calle Santa Victoria ha acogido uno de los momentos cumbres de la impresionante salida extraordinaria que, con motivo de su coronación pontificia, ha protagonizado la Virgen de la Paz y Esperanza este sábado, 15 de octubre, para la historia.
La Virgen llegó a este enclave al son de la marcha Pasan los Campanilleros, deliciosamente interpretada por la banda municipal de Arahal que ha vuelto a demostrar que es una de las formaciones musicales más importantes que pisan las calles de Córdoba cada Semana Santa.
A su conclusión, el coro Paz y Esperanza ofrendó una preciosa sevillana a la Paloma de Capuchinos, seguido de un emotivo Ave María interpretado por un violín. Al término de ambas piezas, trufadas con vivas y vítores a la Reina de Capuchinos, llegó la apoteosis total.
Una impresionante petalada coexistió con la oración atronadora propiciada por los fuegos de artificio que inundaron el cielo de la noche cordobesa, mientras la banda de Arahal interpretaba de manera impecable la marcha Paloma Cordobesa. Todo un lujo para los sentidos.





