La Hermandad de Bondad y Misericordia de Jerez protagonizará un hito histórico en su devenir patrimonial el próximo 10 de enero. En dicha jornada, el Santuario de San Juan Grande se convertirá en el epicentro de la fe jerezana para la bendición de su nueva imagen mariana, una obra que mantiene la advocación de Salud de los Enfermos. Este proyecto ha sido confiado a la maestría del imaginero hispalense José Antonio Navarro Arteaga, quien ha dotado de una nueva impronta a la dolorosa de la corporación. La llegada de esta imagen devocional supone la culminación de un ciclo iniciado tras la devolución de la anterior talla a la escultora Ana Rey, quien la había cedido a la cofradía durante los últimos tiempos.
Un regreso simbólico al Santuario de la Orden Hospitalaria
El enclave elegido para este rito sagrado no es fruto del azar, sino un vínculo emocional con las raíces de la propia institución. La Hermandad de Bondad y Misericordia de Jerez retorna así a la que fuera su sede canónica desde su erección en el año 2014 hasta su traslado a la Parroquia de San Juan de Dios en 2019. Se repite de este modo la secuencia litúrgica vivida en el año 2013, cuando el Señor de la Bondad y Misericordia fue consagrado en este mismo recinto. El evento, que se desarrollará a las doce de la mañana, representa un retorno espiritual al lugar donde la hermandad dio sus primeros pasos como comunidad de fieles vinculada a la misión hospitalaria.
Excelencia artística y presidencia de la Sede Episcopal
La solemnidad de la función religiosa alcanzará su máxima expresión con la presencia del obispo de la Diócesis, José Rico Pavés, quien presidirá el oficio de bendición. Los asistentes podrán admirar por vez primera la fisonomía de esta Virgen, que se integra en el ambicioso proyecto artístico que la cofradía ha encomendado a Navarro Arteaga. Cabe destacar que el escultor se halla también inmerso en la creación del nuevo apostolado que acompañará al titular cristífero en su paso de misterio del Martes Santo. De hecho, la corporación mantiene la esperanza de que algunas de estas nuevas figuras secundarias puedan estar finalizadas para enriquecer el cortejo en la próxima Semana Santa.





