Jesús Despojado confirma la continuidad de sus capataces

La corporación de Molviedro ratifica a Rafael Rodríguez Quirós y Pedro Díaz como responsables de sus pasos procesionales

En las primeras semanas del curso cofrade, cuando las hermandades de penitencia definen los pilares sobre los que se sostendrá su próxima estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral, se suceden los acuerdos en torno a las personas encargadas de dirigir las cuadrillas de costaleros. Este proceso, habitual al inicio de cada año, marca en buena medida la fisonomía con la que las corporaciones se presentan en la primavera.

En este contexto, la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras, con sede en la sevillana plaza de Molviedro, ha decidido mantener la confianza en sus actuales capataces. De este modo, Rafael Rodríguez Quirós seguirá al frente del paso de misterio de Jesús Despojado, mientras que Pedro Díaz continuará como responsable del palio de María Santísima de los Dolores y Misericordia.

Trayectoria de Rafael Rodríguez Quirós

La figura de Rafael Rodríguez Quirós se encuentra íntimamente ligada a la historia reciente de la hermandad. Con una amplia trayectoria en el mundo del costal, tanto como costalero como en su faceta de capataz, formó parte de la primera cuadrilla de hermanos costaleros de la corporación. Posteriormente fue nombrado segundo capataz, responsabilidad que ejerció hasta el año 2000, cuando asumió de forma definitiva la dirección del paso de misterio. Su labor, continuada durante más de dos décadas, constituye un ejemplo de fidelidad y entrega a la hermandad.

La labor de Pedro Díaz

Por su parte, Pedro Díaz asumió la dirección del palio de la Virgen en el año 2015. Desde entonces ha consolidado un estilo de mando sereno y eficaz que ha contribuido al lucimiento de la cofradía cada Domingo de Ramos. La renovación de su confianza pone de manifiesto el respaldo de la hermandad al trabajo desarrollado en la última década.

Continuidad y confianza

La corporación ha querido resaltar que estas renovaciones reflejan la satisfacción mutua entre los capataces y la hermandad, fruto de los resultados alcanzados en los últimos años. La decisión garantiza la continuidad en el estilo y la dirección de las cuadrillas, asegurando que los pasos de Jesús Despojado y de María Santísima de los Dolores y Misericordia seguirán siendo conducidos bajo la experiencia y el compromiso de quienes ya han demostrado sobradamente su capacidad.

De esta manera, la hermandad de Molviedro afronta un nuevo curso cofrade con el mismo equipo de capataces que ha marcado la impronta de su caminar en la última etapa.