Jesús Zurita recupera el esplendor de un Ecce Homo de La Roldana que se expondrá en la Catedral de Córdoba

El pintor y restaurador cordobés Jesús Zurita ha acometido los trabajos de limpieza y consolidación de las imágenes y obras de arte que formarán parte de la exposición El legado de San Francisco, prevista para el próximo mes de septiembre en la Catedral de Córdoba.

El convento de Santa Cruz abre sus puertas al artista cordobés

Las Hermanas Clarisas del convento de Santa Cruz han recibido con «grandísima ilusión» la presencia de Jesús Zurita, encargado de intervenir sobre las piezas que participarán en la futura muestra. La primera actuación se ha centrado en la extraordinaria imagen del Ecce Homo, una obra de especial relevancia artística y devocional que las religiosas veneran en el propio convento.

La comunidad ha destacado la importancia de la colaboración del artista cordobés y ha expresado su agradecimiento por una labor que continuará próximamente sobre varias obras más destinadas a formar parte de la exposición. Asimismo, las Clarisas han felicitado a Jesús Zurita por su profesionalidad en el desarrollo de unos trabajos orientados a recuperar y preservar el patrimonio que será presentado en la Catedral de Córdoba.

La emoción de trabajar ante una obra de Luisa Roldán

El propio Jesús Zurita ha compartido la experiencia vivida durante su intervención sobre la imagen del Ecce Homo, que las Hermanas Clarisas veneran en el convento de Santa Cruz, situado junto a la Basílica de San Pedro.

Para el artista, trabajar ante una talla de Luisa Roldán, «La Roldana», ha constituido una experiencia particularmente especial. «Trabajar frente a la talla de Luisa Roldán, “La Roldana”, es uno de esos regalos inesperados con los que la vida nos sorprende», ha señalado.

La limpieza de la pieza ha permitido comenzar a recuperar la riqueza de su policromía. «Volver a ver cómo vibra el color bajo la suciedad y el polvo es una experiencia privilegiada, intensa y emocionante», ha expresado Jesús Zurita, poniendo de relieve la dimensión artística y emocional de un proceso que permite devolver a la obra parte de la luminosidad que permanece oculta bajo el paso del tiempo.

Una intervención marcada por la devoción

La experiencia ha adquirido para el artista una dimensión especialmente íntima al encontrarse ante una imagen vinculada a la devoción de las Hermanas Clarisas y a la tradición religiosa de Córdoba. «En la advocación de Nuestro Señor, como carpeño, siento la mano y la caricia de Dios», ha manifestado Jesús Zurita.

La intervención sobre el Ecce Homo constituye así el primer capítulo de un proyecto de conservación que continuará con otras piezas destinadas a El legado de San Francisco, una exposición que se celebrará en septiembre en la Catedral de Córdoba y que reunirá obras vinculadas al patrimonio franciscano.