El Carmen del Santo Ángel incorporará un cáliz de León XIII entre los estrenos previstos para su festividad

La comunidad de Carmelitas Descalzos del Santo Ángel enriquecerá el patrimonio destinado al culto con motivo de la Fiesta del Carmen gracias a la incorporación de un destacado conjunto de piezas de carácter histórico y artístico, donadas por un coleccionista particular. Estas obras pasarán a formar parte de los bienes litúrgicos del templo, reforzando tanto el patrimonio artístico como la solemnidad de las celebraciones dedicadas a la Virgen del Carmen Coronada.

Un cáliz del papa León XIII protagonizará los estrenos de la festividad

Entre las incorporaciones más sobresalientes figura un cáliz perteneciente al papa León XIII, realizado en plata en su color y plata sobredorada y firmado en 1888 por el célebre orfebre turinés Balbino Torno. La pieza, dedicada expresamente al Pontífice, está considerada una obra de extraordinaria calidad artística, convirtiéndose en uno de los estrenos más relevantes para la festividad carmelita de este año.

El cáliz será utilizado por primera vez el próximo 16 de julio, coincidiendo con la celebración de la Fiesta del Carmen, y posteriormente quedará expuesto en el Museo del convento para su contemplación.

Nuevas piezas para el culto y el patrimonio del Santo Ángel

Junto a esta significativa obra, la comunidad ha recibido una pareja de candelabros de bronce dorados al fuego, pertenecientes a la escuela francesa de finales del siglo XIX. Estas piezas ya lucen en el camarín de la Virgen del Carmen Coronada, donde pasan a integrarse en el exorno habitual de la venerada imagen.

Asimismo, el conjunto de donaciones incluye una custodia de plata sobredorada con esmaltes, realizada por la platería francesa de la segunda mitad del siglo XIX. La obra presenta en su pie las tres virtudes sedentes, un elemento iconográfico que realza su valor artístico y simbólico.

Frontales históricos para el altar mayor

La relación de estrenos se completa con un conjunto de frontales de altar fechados entre los siglos XIX y XX, destinados al altar mayor del Santo Ángel. Con esta incorporación, la comunidad de Carmelitas Descalzos amplía el patrimonio litúrgico del templo mediante piezas de notable interés histórico y artístico, que serán destinadas al culto en el marco de la Fiesta del Carmen.