Portada, Sevilla

José Antonio Fernández Cabrero, reelegido hermano mayor de la Macarena

El dirigente ha logrado 2.390 votos, de un total de 3.704, frente a los 1.249 obtenidos la candidatura encabezada por Santiago Álvarez, amén de 56 en blanco y 9 nulos

El hermano mayor electo deja abierta la posibilidad de «hacer algo extraordinario con motivo de la celebración del 400 aniversario» de la primera salida procesional de la Virgen de la Esperanza

La Hermandad de la Macarena ha celebrado este domingo Cabildo de Cuentas y Cabildo General de Elecciones en el que los hermanos de la cofradía de la madrugada han debido elegir entre dos opciones muy distintas para liderar la corporación los próximos cuatro años.

Por un lado, se presentaba a la reelección el actual hermano mayor, José Antonio Fernández Cabrero, con la continuidad del proyecto desarrollado en estos últimos cuatro años bajo el brazo. Un proyecto fundamentado en la caridad y asistencia social, el culto y la formación, con grandes actuaciones de conservación y realización de nuevas piezas patrimoniales, aunando en la fraternidad entre los miembros de la hermandad o su determinación de mantener el horario de entrada y preservar la salud y comodidad del hermano nazareno, así como la continuación de sus cargos de capataces y vestidor.

Frente a este proyecto continuista, la propuesta del candidato aspirante, Santiago Álvarez, que ha apostado por una caridad menos difundida, un extenso programa patrimonial de conservación y recuperación de piezas, la recuperación de una salida procesional menos ajustada a horarios y sin parones, y un cambio radical en aspectos llamativos de la hermandad, incluyendo a los capataces, al vestidor y al capitán de la centuria. Las urnas se han cerrado a las 20 horas y tras un minucioso recuento ante una basílica abarrotada de hermanos deseosos de conocer el resultado, ha sido proclamado hermano mayor electo José Antonio Fernández Cabrero quien ha atendido a los medios tras la proclamación y ha dejado abierta la posibilidad de «hacer algo extraordinario» con motivo de la celebración del 400 aniversario de la primera salida procesional de la Virgen de la Esperanza.

José Antonio Fernández Cabrero atiende a los medios

La junta de gobierno salida de las votaciones está constituida por los siguientes nombres y cargos:

Hermano mayor. José Antonio Fernández Cabrero.

Teniente de hermano mayor. Eduardo Dávila Miura.

Consiliaria Primera (Asistencia Social). María Luisa Gayán Guardiola.

Candidato a Consiliario Segundo (Cultos). José Luis Notario Rocha.

Candidato a Consiliario Tercero (Asuntos económicos). Fernando García Rivero.

Candidata a Consiliaria Cuarta (Formación y Juventud). Ana María Velarde Muñoz.

Candidato a Fiscal Primero. Juan José Morillas González.

Candidato a Fiscal Segundo. Andrés Terán Notario.

Candidato a Mayordomo de Nuestra Señora del Santo Rosario. Jesús Bello-Conde Valdés.

Candidato a Mayordomo de Nuestra Señora de la Esperanza. Enrique Espinosa de los Monteros Bravo.

Candidato a Secretario de Nuestra Señora del Santo Rosario. Carlos Flores Morales.

Candidato a Secretario de Nuestra Señora de la Esperanza. Francisco Castilla Moreno.

Candidato a Prioste de Nuestra Señora del Santo Rosario. Rafael Aguilar Rivas.

Candidato a Prioste de Nuestra Señora de la Esperanza. Miguel Ángel Fernández Almagro.

Candidato a Diputado Mayor de Gobierno. Alberto Pérez Sánchez.

El proyecto

Con la mirada puesta en este proceso, Fernández Cabrero ha puesto negro sobre blanco su «proyecto de Hermandad» y el programa con que se presenta, los compromisos que desarrollará, los logros alcanzados en estos cuatro años y el código ético de conducta «que nos volvemos a autoimponer», con el objetivo de que «el Hermano siga siendo el centro de todo». Desde ese punto de partida, ese fundamento irrenunciable, el candidato propone «una hermandad que culmine lo ya iniciado hace cuatro años y que crezca aún más en sus tres fines fundamentales –culto, formación y caridad– para consolidarse como un referente religioso y social en nuestra sociedad, capaz de seguir mostrando cuál es Nuestra Esperanza aún en las peores circunstancias».

Al respecto, el programa explica que el «programa es ambicioso pero alcanzable desde la solvencia y el rigor que nos otorgan estos cuatro años de gobierno en la Hermandad, dos de ellos con pandemia. Un programa respetuoso con la mejor tradición macarena y comprometido con el futuro de la Institución, atento a las nuevas necesidades de sus Hermanos y de la sociedad en la que debemos seguir dando testimonio público de nuestra fe». Todo ello en la creencia de que «el hermano macareno se merece algo más que promesas o simples frases hechas y vacías, por eso comparecemos ante vosotros como lo hicimos hace cuatro años: con este programa que se sustancia en una serie de compromisos concretos en cada área que cumpliremos durante el mandato».

Fernández Cabrero explica que «entre hermanos solo cabe la sinceridad y la transparencia, por eso ahora nos presentamos ante los macarenos con el aval de haber cumplido más del 80% de las propuestas con las que concurrimos a las anteriores elecciones a pesar de las dificultades sobrevenidas a raíz de la pandemia de la COVID-19». Y añade que «lejos del conformismo y la autocomplacencia, este balance nos exige que nuestro proyecto para la hermandad en los próximos cuatro años sea aún más ambicioso, culminando el anterior y ampliándolo bajo la perspectiva de, entre todos los hermanos, avanzar hacia una hermandad aún más fraterna, aún más caritativa y aún más social, en un escenario que estará marcado sin duda por la pandemia y sus terribles secuelas económicas».

Su proyecto de hermandad tiene el «propósito de culminar aquello que ha quedado inconcluso y mejorar y ampliar el plan marcado hace ahora cuatro años para alcanzar, entre todos y sin dejar a nadie atrás, una hermandad que sea motivo de orgullo de todos los macarenos» y considera el próximo mandato «una segunda etapa del iniciado hace cuatro años, una oportunidad para seguir avanzando en un modelo de Hermandad acorde a las exigencias del mundo del siglo XXI y con capacidad de atender las necesidades espirituales y de otra índole de sus hermanos».

Un proyecto en el que gran parte de los hermanos que optan a Oficiales de esta Junta de Gobierno, en concreto 12 de los 15 oficiales continuarán-; «es la base que nos permitirá afrontar con confianza nuevos retos y hacer realidad esa hermandad con la que todos los macarenos soñamos», explica el programa. Este papel protagonista del hermano en la vida de su hermandad quedará sustanciado en las nuevas Reglas que la candidatura propone elaborar y presentar a la aprobación de los hermanos durante el próximo mandato.

Conscientes de que la pandemia ha causado sufrimientos morales y psicológicos en muchos hermanos; a esto se unen situaciones de estrés y desesperanza que afectan al equilibrio emocional y psicológico. Para estos hermanos con necesidades tan especiales, se creará el Área de Atención al Sufrimiento Moral de la Hermandad de la Macarena, compuesta por profesionales con acreditada experiencia que ofrecerán su atención gratuita para estas situaciones que tanta angustia y sufrimiento pueden llegar a generar.

El nazareno es otra de las prioridades de la candidatura que mantendrá todas y cada una de las mejoras introducidas en la Estación de Penitencia antes de la pandemia así como incorporar otras nuevas. Entre ellas destaca el mantenimiento del horario de entrada con el adelanto en los años 2018 y 2019, recogiendo así la «magnífica acogida del adelanto entre los hermanos participantes en la Estación de Penitencia». Además, se analizarán las posibilidades existentes para seguir incorporando medidas y acciones que mejoren la Estación de Penitencia sin menoscabo del esplendor y lucimiento que requiere la cofradía en la Madrugada del Viernes Santo.

Entre las propuestas de índole social se encuentran ampliar la capacidad de atención de la Asistencia Social e implementar nuevas áreas de actuación a las ya existentes, detectar y atender situaciones que requieran de la intervención de la Asistencia Social, la atención a los hermanos necesitados, el incremento de la asignación de la Hermandad a la Asistencia Social en la medida que sea posible, se impulsará el piso Esperanza Nuestra, situado en las inmediaciones del Hospital Universitario Virgen Macarena y destinado a alojar a los familiares de pacientes de fuera de Sevilla durante su ingreso y se incorporará la “cláusula de la caridad” a todas y cada una de las acciones que desarrolle la Hermandad.

Respecto al culto, se mantendrá y mejorará el patrimonio litúrgico de la Hermandad –patrimonio artístico, musical y ornamental- consolidando el atrio de la Basílica como una prolongación de la Basílica. En cuanto al culto externo tras dos años consecutivos sin poder hacer manifestación pública de fe con la Estación de Penitencia, el Vía Crucis del Señor de la Sentencia y la procesión de la Virgen del Santo Rosario, y con un horizonte pandémico incierto, la prioridad será recuperar en todo su esplendor el culto externo en cuanto nos sea posible, garantizando la seguridad en todo momento. La incorporación de la magnífica talla de San José a la Hermandad irá acompañada de un culto dedicado al Santo Patrono el 19 de marzo, que pasará a las nuevas Reglas que se propondrán al Cabildo General de Hermanos.

El patrimonio seguirá siendo un elemento prioritario en el modelo de Hermandad al concebirlo como la materialización del amor de los macarenos hacia Dios y su Bendita Madre. Así se adquiere el compromiso de cuidar, mantener y enriquecer el patrimonio como señal de respeto a tantos y tantos hermanos macarenos que procuraron lo mejor para su Hermandad y sus Sagrados Titulares. Se culminará de este modo, el intenso trabajo patrimonial de estos cuatro años (más de 100 actuaciones en patrimonio, algunas de ellas tan importantes como la restauración del manto de la Coronación, el Columbario y la protección total contra incendios de toda la Basílica y de los altares y camarín) con la realización de nuevas insignias y piezas para mayor gloria de los Titulares así como con la restauración y recuperación de otras para que vuelvan a lucir en todo su esplendor original.

Se celebrará el 125 aniversario de la fundación de la Banda de la Centuria con un amplio programa de actos, y se apostará por seguir impulsando su crecimiento musical sin perder el sello centuria y se trabajará sin descanso para que la Banda acompañe a más cofradías y toque en más ocasiones.

Se concebirá un plan que consolide a la Basílica como centro de peregrinación mariana universal, colaborando así en la mejora económica y social del entorno a través de la actividad económica generada por los peregrinos. Un elemento clave en este objetivo serán las alianzas y los hermanamientos con otros centros de peregrinación, además de la inclusión de la Basílica en los circuitos de los principales touroperadores del turismo religioso.

En paralelo, se potenciará el Museo culminando las reformas iniciadas en el anterior mandato y paralizadas por la pandemia: puesta en marcha de la sala de experiencias audiovisuales, mejora de la señalética y actualización de las audioguías con la última tecnología, reordenación de los elementos expositivos de la planta baja y la apertura de una entrada que permita un horario diferenciado al de la Basílica y el acceso a un mayor número de visitantes sin tener que esperar a la apertura del templo.

Entre los compromisos de índole patrimonial, se encuentran:

Nuevos faldones para el paso del Señor de la Sentencia.

Nueva insignia dedicada al Señor San José

Restauración del manto “de las mariposas” de la Virgen del Santo Rosario.

Decoración pictórica del ante-camarín de la Virgen de la Esperanza.

– Creación de la Fonoteca de la Hermandad de la Macarena.

– Nombramiento de un coordinador responsable del Patrimonio Inmaterial Macareno.

– Poner en marcha la Fototeca

– Creación de un grupo de fotógrafos específico para el Archivo

– Comenzar la digitalización de los Fondos Documentales siguiendo criterios archivísticos.

– Impulsar el uso de la Biblioteca Rodríguez Buzón de la Casa de Hermandad tanto a hermanos como a los sevillanos.

– Seguir incrementando los fondos de la Biblioteca Rodríguez Buzón.

– Organizar los actos conmemorativos del 125 aniversario de la fundación de la Banda de la Centuria Romana Macarena.

– Continuar con la adquisición de cornetas para la Banda de la Centuria.

– Seguir incrementando el número de componentes de la Banda de la Centuria.

Y respecto a la salida procesional:

– Mantenimiento de la atención presencial al hermano una tarde a la semana para sugerencias, mejoras, quejas o aclarar dudas sobre la Estación de Penitencia. Dicha atención será prestada por el Diputado Mayor de Gobierno o sus enlaces.

Mejora en el avance en los controles de acceso mediante códigos QR en las papeletas de sitio permitiendo entrar al cuerpo de nazarenos de una manera más ágil y rápida, evitando aglomeraciones en las puertas de entrada.

– Incremento de los aseos y puntos de agua.

– Ampliación de la instalación de carpas para la formación de los tramos en la Plaza de San Gil y calles adyacentes en caso de riesgo de lluvia

– Actualización del Plan de Autoprotección de la Hermandad para la Estación de Penitencia incorporando todas las medidas necesarias anti-COVID19

– Ampliación de las zonas de formación de tramos para evitar aglomeraciones, acotando más calles del entorno de la Basílica, siempre de acuerdo con los vecinos y atendiendo las indicaciones del CECOP

– Estudio de la posibilidad de fraccionar el acceso a la Basílica según tramos para evitar largas esperas y garantizar las medidas anti-COVID19

– Espacio para la formación de los últimos tramos, habilitándose zonas para que estos hermanos –de edad avanzada en su mayoría- puedan sentarse y que así sea más cómoda la espera hasta salir

– Mantenimiento de los lugares de descanso y servicios exclusivos para los hermanos nazarenos y hermanos integrantes del cortejo durante la Estación de Penitencia; lugares donde se preservará la intimidad del descanso de los hermanos

Mantenimiento del adelanto del horario de entrada como en los años 2018 y 2019, «respondiendo así a la magnífica acogida entre los hermanos participantes en la Estación de Penitencia»

– Incremento del servicio médico propio de la Hermandad para dar cobertura rápida y eficaz a todos los colectivos de la cofradía, cuya extensión llega a alcanzar 1,5 kilómetros en algunos momentos

– Mantenimiento del tramo infantil en la cofradía incrementando el personal para un mejor servicio y control de nuestros hermanos más pequeños.