José Manuel Berjano: «La Hermandad no es de la Junta de Oficiales, es de todos los hermanos»

Apenas unos días después de la toma de posesión de la nueva Junta de Oficiales, el Hermano Mayor de la Vera Cruz, José Manuel Berjano Arenado se ha dirigido a sus hermanos mediante una carta difundida a través de los medios oficiales de comunicación de la corporación “para trasladaros algunas de las reflexiones que ya avancé en la celebración de aquel acto, así como los propósitos de esta Junta de Oficiales para esta curso que se inicia”. Berjano comienza su misiva con una reflexión personal en la que reconoce “que jamás, en mis 58 años de vida y 58 años de hermano de la Vera Cruz, se me había ocurrido pensar que algún día me encontraría en esta situación tan excepcional, como Hermano Mayor de esta querida Hermandad, de la que puedo decir que me vio nacer, no en vano, mi padre, Francisco Berjano Rodríguez que era quien desempeñaba este mismo cargo en aquel año del Señor de 1959”.

“Os garantizo, – prosigue el nuevo Hermano Mayor – que nunca me planteé optar a tan alto compromiso, pero las circunstancias, desde que comencé a formar parte en anteriores Juntas de Oficiales, me han ofrecido esta oportunidad, y el honor de tan preciada designación. Espero estar a la altura de lo que la Hermandad y los hermanos se merecen, sobre todo teniendo en cuenta que, como sabéis, tengo dos antecedentes familiares directos (mi padre y mi hermano), que tan brillantemente cumplieron con este mismo cometido”, poniendo de manifiesto “que no entiendo esta misión como una cuestión de genes, sino de sacrificio, entrega, trabajo y cariño por la Hermandad, en la creencia más absoluta de que se puede aportar algo, y tened por seguro, que si pensara que me falta tan solo uno de estos requisitos ni siquiera me hubiera planteado entrar a formar parte en la primera Junta de Oficiales a la que pertenecí allá por el año 2008”.

Berjano apuesta por una clara línea continuista respecto al mandato anterior “pero no entendida, esta “continuidad”, como tener que hacer todos lo mismo y de la misma forma, sino continuidad en la mejora en la vida de hermandad, mejora en el esfuerzo en Caridad, en los Cultos, en la Formación, en la Juventud, especialmente en esta juventud crucera, que tradicionalmente tanto ha aportado a la Hermandad y que no solamente debe ser nuestro futuro, sino también el presente, pues una institución de esta naturaleza que no cuide, forme y encauce a los jóvenes hacia una vida cristiana y de vivencia de la Fe que profesamos, difícilmente tiene encaje en la Iglesia universal y por ende en esta de Sevilla que nos acoge. Y, por supuesto, la continuidad también debe manifestarse en el amor a la Vera Cruz, como símbolo del misterio cristiano redentor, elegido por Cristo para morir por todos nosotros, sencillamente y magnánimamente, para salvarnos.”

Finalmente el nuevo hermano mayor hace un llamamiento “a todos los hermanos – para – que nos ayudéis, que os involucréis, creo que es necesario. La Hermandad no es de la Junta de Oficiales, es de todos los hermanos y la colaboración de todos es fundamental e imprescindible. A la Junta de Oficiales y al Hermano Mayor, les toca tomar decisiones, y en muchas ocasiones nos equivocaremos, y si es menester, por supuesto que rectificaremos, y por esa razón, ya de antemano os pedimos perdón de todo corazón, pero tened la seguridad de que todo acuerdo, toda determinación que se adopte, será siempre en el convencimiento más absoluto que lo que humildemente hagamos, es lo más beneficioso para nuestra Hermandad”.