Pocos artistas contemporáneos son capaces de emplear la luz del modo en que lo hace la artista carmonense Nuria Barrera. Una auténtica especialista en materializar, sobre el lienzo, la magia que envuelve determinadas escenas que conforman la religiosidad popular de las hermandades de los cuatro puntos cardinales de Andalucía, con una sensibilidad incomparable, por obra y gracia de su inagotable creatividad.
Nadie como ella es capaz de transportarnos al instante que se plasma en sus obras, como ocurre con la impresionante escena que ha difundido a través de las redes sociales, la salida desde San Francisco del paso de misterio de la Hermandad del Señor de la Caridad, una de las cofradías insustituibles de la ciudad de Córdoba, personal e intransferible, reclamo imperecedero que congrega ante sí a miles de cordobeses cada Jueves Santo.
Una escena embriagadora, dotada de la inigualable luminosidad del sol del día más grande de la Semana Santa, que a través del trazo de Nuria Barrera se convierte en una nueva joya, capaz de enardecer el alma y de convocar a la oración. Una maravilla a la que solo le faltan los inconfundibles sones del Tercio del Gran Capitán de la Legión y el aroma del azahar del Compás de San Francisco para alcanzar la perfección.





