Julio Cesar Luque González: «A mi, particularmente, me gustaba más buscar a las hermandades por rincones que no tiene ninguna ciudad como Córdoba; echo de menos Deanes»

Julio César Luque González nace en Córdoba el 29 de mayo de 1974 es maestro de vocación y hermano y cofrade de Pasión. Licenciado en Arte Dramático por la Escuela Superior de Arte Dramático de Córdoba. Actualmente es el Director del colegio público San Francisco Solano de Montilla ejerciendo su vocación de docencia y su pasión por la semana Santa de manera compaginada, ya que pertenece a la Junta de Gobierno de la actual Hermandad de Pasión.

«Salir con mi hermandad es un sentimiento que no se puede explicar sólo con palabras»

– ¿Qué es para usted salir con su hermandad?

Sin duda alguna uno de los acontecimientos más importantes de mi día a día. Supone un acto entrañable en el que aúno el sentir de mi Hermandad, compartiendo con mis hermanos, amigos de toda una vida este sentimiento que no se puede explicar sólo con palabras, junto con mi familia, siendo un acto familiar, pues toda mi familia sale acompañando a nuestros titulares. El Miércoles Santo en mi casa se piensa, se respira y se siente en morado y blanco, en Nuestro Señor de Pasión y nuestra madre del Amor. Desde bien temprano van apareciendo por la casa las túnicas, medallas, cestitas, costales y fajas, preparando la ropa, el calzado, las estampitas y buscando el lazo morado del pelo de mi chica que siempre pierde, jeje. En definitiva algo único y especial

– ¿Se siente un privilegiado?

No, para nada, yo soy uno más, un hermano más, que aporta lo que puede y siente por ser los pies de mi Señor y manifestar mi fe por las calles.

«Me encantaba el recogimiento de esas callejuelas a media luz y el sonido pausado del arrastrar de las suelas de los costaleros»

– ¿Se asentará la Carrera Oficial definitivamente?

Pienso que sí, el enclave es único y lo lógico era que las hermandades procesionaran por el templo Mayor de nuestra feligresía. Opiniones al respecto tendremos todos, a mi particularmente me gustaba más buscar a las hermandades por rincones que no tiene ninguna ciudad como Córdoba, y que la hacían única, que verlas por avenidas tan grandes y amplias, más al estilo malagueño. Me encantaba el recogimiento de esas callejuelas a media luz y el sonido pausado del arrastrar de las suelas de los costaleros. Aunque habrá que reeducarse y buscarlas por otros enclaves, que seguro serán únicos, echo de menos Deanes.

– ¿Qué desea de esta Semana Santa?

Que el tiempo nos deje disfrutarla, que no haya incidentes y que todo aquel que se acerque a ver nuestra manifestación de Fe sea tan respetuoso con ella como lo somos nosotros con los demás.

– ¿Cómo vive el día de la salida procesional con su hermandad?

Nervios siempre nervios, es como un constate tintineo en el interior que te lleva desde que te levantas hasta que se cierra la puerta de San Basilio volando todo el día, y sabes, no cambio ese pellizco por nada de del mundo.

«Sin crítica no se construye, no se crea»

– ¿Cree que habrá suficiente autocrítica para asumir y solucionar los errores para mejorar en el futuro?

Debe de haberla, sin crítica no se construye, no se crea, y hay que ser sinceros y humildes consigo mismos y admitir los errores y saberlos reconocer para enmendarlos, cambiar y mejorar. Para mi una persona que admite un fallo y luego sabe rectificar tendrá siempre mi aprobación, no entiendo las prepotencias y los golpes de pecho, y el autoritarismo de un orgullo que no crea, ni inventa, ni construye, esto va de remar y no de darse palmaditas en la espalda, la fórmula para ello es fácil, Pachi, se llama: HUMILDAD.

«Hay que reinventarse, y buscar nuevas fórmulas para atraer la Fe de los creyentes»

– ¿Ve poca devoción o demasiada algarabía?

La eterna pregunta, yo diría que mucha algarabía arrastrada de un poco de devoción. Vivimos en una sociedad muy cambiante, ajetreada, veloz, en la que lo que hoy es moda mañana es retro, y en esto de las Hermandades pasa igual. Hay que reinventarse, y buscar nuevas fórmulas para atraer la Fe de los creyentes. Para ello se están haciendo actos y actividades durante todo el año para no quedar en el recuerdo de una sola semana al año, y en eso estoy muy de acuerdo. Hay que inventarse siempre y no dejar de estar presentes.

«Si queremos una Semana Santa más grande hay que cuidar, cultivar y fomentar que nuestros titulares sean acompañados de muchos hermanos devotos»

– ¿Se cuida adecuadamente al nazareno?

El nazareno es una pieza fundamental y esencial de las procesiones. Pienso que cada vez más, las hermandades se están preocupando por cuidar a los hermanos que deciden acompañar a sus titulares de esta forma tan humilde y sincera. Y creo que están haciendo un esfuerzo y que están invirtiendo en este sentido. Se ha invertido mucho en los últimos años en cargos, ciriales, estandartes, banderas, cruces de guía y demás, para mejorar el guión procesional, y mejorar el patrimonio de la Hermandad, dejando un poco al lado al Nazareno.

Ahora, ha habido un auto análisis y una autocrítica, y comienzan a mirar hacia dentro y cuidar a los suyos en lugar de mirar hacia fuera, dándose cuenta de la labor tan importante que tiene el nazareno dentro del cortejo, y el enriquecimiento que provoca un guión con cientos de ellos.

Se han vivido años en los que se heredaban las túnicas y hábitos nazarenos, cediendo túnicas con muchos años, con pocos cuidados y poca atención por parte de las hermandades. Lo que yo percibo es que ahora se está invirtiendo en los hábitos, cuidando los detalles, la calidad de las mismas, sus cíngulos, escudos, capas, y demás y a fomentar que las adquieran en propiedad, con el fin de atraer a esos hermanos a acompañar a sus titulares, se invita a los penitentes a que adquieran su hábito, en definitiva creo que sí se está cuidado el cortejo y por ende al nazareno.

Si queremos una Semana Santa más grande hay que cuidar, cultivar y fomentar que nuestros titulares sean acompañados de muchos hermanos devotos, a la misma causa, con su cirio y su hábito de hermano.

– ¿Se cuida a las bandas de la ciudad?

En Córdoba, amigo mío, no se admiten a los profetas, por lo de aquello que nadie lo es en su tierra. Creo que tenemos un amplio grupo de representación de bandas y agrupaciones con mucha calidad y prestigio, de músicos de carrera y que a veces no sabemos valorar lo que tenemos, nos dejamos guiar más por el apellido “Sevilla” que apostar por las de aquí. Sin saber por ejemplo que algunas de ellas tocan en grandes Semanas Santas como la de Málaga, por ejemplo. No solo en Córdoba sino en toda la provincia hay grandes Bandas de música y Agrupaciones. Cierto es, que ellas mismas deben de valorarse, de exigirse y de reinventarse para exaltar, si cabe más, nuestra Semana Santa.