Una de las formaciones musicales más prometedoras de la ciudad de Córdoba, la Agrupación Musical de la Sagrada Cena, afrontará en las próximas semanas un relevo en su dirección, así lo han confirmado a Gente de Paz fuentes cercanas a la formación. Rafael Palos, que ha dirigido con notable éxito a la banda cordobesa desde sus inicios, dejará su cargo de director a partir del próximo 25 de junio, tras la celebración de la tradicional procesión del Corpus Christi de la Hermandad Sacramental de la Sagrada Cena, prevista para el día previo y que contará con la presencia de la agrupación, después de siete años al frente del grupo de músicos que naciera en el seno de corporación allá por el año 2010. El testigo, según han confirmado las mismas fuentes, lo tomará una dupla de músicos que ya se encargaban de coordinar aspectos musicales en los últimos tiempos, Hernando Vicente de Soto y Antonio Buendía.
El crecimiento que ha venido experimentando la formación musical del barrio de Poniente durante los últimos años es más que destacable. El joven grupo de músicos ha ido creciendo en calidad interpretativa hasta el punto de llegar a poner sus sones en la Semana Santa cordobesa, acompañando al paso de misterio de su Hermandad de la Sagrada Cena, además de abrir el cortejo de la Hermandad del Resucitado la mañana del Domingo de Resurrección, amén de otros contratos diseminados por las distintas provincias andaluzas.
La música ofrecida a modo de plegaria eucarística al Señor de la Fe, teñida de sones clásicos, sobrios y eucarísticos, es, sin duda, el gran triunfo de esta joven formación musical. Una agrupación que ha multiplicado su presencia a lo largo del curso cofrade cuajando un año cargado de intensidad y numerosos contratos. A partir de este punto de inflexión, los nuevos responsables musicales de la formación de Poniente cogerán el testigo del éxito para afrontar un ilusionante nuevo curso en el que deberá quedar refrendado el sendero marcado por el trabajo bien hecho y la indiscutible evolución experimentada en los últimos años. Una evolución que permite vislumbrar un horizonte preñado de sueños por cumplir y objetivos que alcanzar.





